domingo, 30 de diciembre de 2012

Vassula Ryden no es una farsante

 
En realidad, la persona misma de Vassula, interesa poco. Lo que resulta trascendente es si ella es
instrumento de una revelación privada actual o bien una farsante. Lo trascendente es pues su mensaje, sobre todo si proviene de Dios.

En realidad, a una revelación privada ha de pedírsele que sea fiel a la Revelación canónica (no puede ser una revelación distinta), nos ha de orientar en cómo vivir la Fe de acuerdo con los signos de los tiempos, con los hechos del presente, y ha de animar y vivificar nuestra fe, esperanza y amor.

Sirva esto de introducción, y pasemos a comentar la objeción principal que hace María Agustina a Vassula en el sentido de que no colabora debidamente a  la unidad entre los cristianos:

La propia Vassula nos da un criterio sobre la unidad de las Iglesias y nos dice que ésta ha de realizarse con dos actitudes básicas:

         A) Con humildad y amor entre los diversos cristianos.

         B) Con fidelidad exigente a la verdad de Cristo.

Si para congraciarse con unos y otros, orillara la verdad de Cristo, sería, sin más, una falsa profeta.

¿Y que tiene de extraño que jerarquías de la Iglesia ortodoxa la rechacen si las palabras que supuestamente le dirige el Señor son el sentido de que Él ha dado toda autoridad a Pedro (al Papa) y que todos los cristianos deben obedecerle. No es nada extraño que los ortodoxos que mantienen que el Papa tiene sólo un primado honorífico la rechacen como hereje. Pero traicionaría su misión de lograr una verdadera unidad si por congraciarse con ellos silenciara las exigencias de Dios, las exigencias de la verdad. Y ser rechazada por causa de la verdad es un mérito y no un demérito, es una prueba de verdadera profecía y no algo sospechoso.

También en sus escritos el Señor pide a los sacerdotes católicos que desobedecen al Papa que retornen a la fidelidad al Santo Padre. Y en sentido despectivo, alguno de estos sacerdotes infieles ha dicho que “Vassula es más católica que los católicos”. También esto es un honor para ella y una prueba de que “no se casa con nadie”, sino que en sus escritos resuena la verdad de Dios.

Si decimos que lo importante es su mensaje citemos ahora un pasaje significativo en que se trasluce la misericordia de Dios, pero también su justicia perfecta, que es estremecedor y a la vez abierto a la mayor esperanza:

“(Habla la Santísima Virgen) (...) “La lucha no ha terminado. ¡Si supieras cuántas almas caen cada día al Infierno! Su número es alarmante...”

(Yo (Vassula) pregunté:¿quiénes?)

“Desde cardenales a niños jóvenes. Vuestra era ha degenerado y ha llegado a ser realmente el imperio de Nuestro adversario. Su dominio se ha extendido por toda la Tierra.

¡Ah Vassula! Dios cuenta los días, los días en que derramará sobre vosotros Su rocío, que os vivificará e introducirá en un Nuevo y Fecundo Jardín. Eso se conocerá como el Nuevo Pentecostés. Venid y arrodillaros todos para rezar por este Acontecimiento Glorioso. Rezad por su llegada. Rezad para que vuelva el Amor.

Yo, Vassula, soy la Señora del Rosario.” (“La Verdadera Vida en Dios”, 9-8-1988—Vassula Ryden)

Lo importante, pues, son los mensajes, y no se debe caer en críticas superficiales, que pueden ser además de insustanciales también farisaicas (no es éste el caso de la crítica de María Agustina).

En cuanto al juicio de la Iglesia Católica cita María Agustina a diversas jerarquías católicas que han alertado negativamente en sus diócesis sobre Vassula. Pero, oculta, por omisión, que la inmensa mayoría de los obispos, entre ellos los de nuestro país, no han puesto objeción al testimonio personal de Vassula en sus demarcaciones.

Por otra parte: El entonces cardenal Ratzinger pidió a Vassula, tras sus respuestas a las objeciones vaticanas, que pusiera al principio de sus libros la nota vaticana junto con sus respuestas. Y se supone que ello daba autorización para difundir sus escritos con esa condición, que Vassula cumplió.

Además, el cardenal Ratzinger dijo personalmente a Vassula que, a partir de sus respuestas, la nota crítica de 1995 tenía que leerse en el contexto de esas respuestas. Y no creo que las altas instancias católicas desmientan esta actitud del cardenal Ratzinger respecto a Vassula, ya que el entonces cardenal es ahora el Papa Benedicto XVI.

Por otra parte, para evaluar estos mensajes de Vassula, el criterio más importante son sus frutos: y parece que ha habido entre sus lectores conversiones sonadas, incluso de ateos y masones. Además se han producido en sus testimonios personales fenómenos sobrenaturales edificantes, que están sólidamente atestiguados.

De todos modos, como fiel católico, reconozco que corresponde a la jerarquía católica discernir y encauzar los carismas del pueblo fiel.


 Javier Garralda Alonso

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