En el silencio encontraréis un mundo desconocido


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Habéis de saber, hijo mío, que en el mundo jamás encontraréis la felicidad, siempre que estéis inmerso en él hallaréis fracasos, decepción y desolación. Si queréis ser realmente feliz, romped con todo lo que el mundo os ofrece y vivid sencillamente, evitando lujos; no os dejéis llevar por las modas, no os contagiéis del ruido estrepitoso, buscad la soledad, amad el silencio porque en él os haréis sabios, en él descubriréis un mundo desconocido ante vuestros ojos: el Reinado de Dios. 

Reinado que no es como los de la tierra.
Si Nuestro Señor os ha concedido rango o distinción, sed siempre humildes, niños amados. Nada os llevaréis el día que entréis a vivir la verdadera vida. Tan sólo os llevaréis vuestras buenas obras porque el resto es nada; tened como punto relevante: vuestra salvación.


Lo que os propongáis hacer, realizadlo pensando en dar gloria a Dios. Jamás obréis a conveniencia vuestra. El Señor os ha concedido numerosos dones, respondedle con generosidad que Él os premiará, porque Él es el mejor pagador del mundo. Jesús nunca os decepcionará. Llegad a Él para que sane vuestro corazón herido y restaure con su Amor vuestras partes fraccionadas.
Hijo mío, vale la pena que os alejéis por completo del mundo. 

No estéis más en él porque divagaréis en una vida sin sentido. Sacrificaos así mismos y venid hacia Mí. No dudéis en decirme: sí. Sí, que retumbará en las bóvedas del cielo y os mirarán con beneplácito. Sí, que iluminará vuestro entendimiento a la luz de Dios. Sí, que os hará mi hijo amado, soldado de mi Ejército Victorioso. 


Lección de Amor de la Reina del Cielo a Agustín del Divino Corazón

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