Mensaje de Jesús a los católicos seguidores de Bergoglio







Dice Jesús: 

Este es un mensaje para los que creen en Mí y sin embargo se han
dejado deslumbrar por el que ocupa el trono petrino en el Vaticano.

Sabed hijos, que todo está por consumarse. Mi entrada en este mundo no se puede dilatar más pues de lo contrario no encontraría a ninguno fiel a Mi Palabra. 

Tan grave es la situación, que, desde Mi Iglesia tomada por satanás, se dictan normas y leyes que se oponen directamente a Mi Palabra, Aquella que por ser de Dios no cambia ni puede ser modificada con los tiempos. 

Por eso os digo que no escuchéis al falso profeta, que si bien, diligentemente, profesa seguirme y se dirige al mundo católico alabando Mi Evangelio en aquello que no le compromete con sus objetivos malignos, esto es, todo lo que no necesita innovar para seguir con su tarea de demolición de mis dogmas, persigue su objetivo, incansable, seducido por las promesas de Satanás de obtener un gran puesto en su reino tenebroso, aunque no sepa a donde se dirige, esto es, al Infierno. 

Ahora lo véis como a una persona humilde, entregada a su misión de “Papa” viajando de aquí para allá para llevar la Buena Nueva y dar paz a los que están en guerra, elevando a los pobres y marginados a categoría de ídolos a los que amar sobre todas las cosas. 

Pero no os dejéis engañar por la serpiente astuta, que bien sabe cómo convencer de su bondad aparente al mundo, y así arrastrar, con sus falsas premisas a las almas, a la perdición eterna.

Porque, ¿desde cuándo se ha visto que los que están en pecado mortal puedan recibirme en la Sgda Comunión?. Este falso bueno, apelando a una misericordia que jamás establecí, quiere dar carta blanca a los adúlteros y a otros, pertenecentes a sectas heréticas protestantes, en este sentido.

Y no os dáis cuenta de que las enseñanzas contenidas en el Nuevo Testamento, no pueden variarse porque están establecidas para todos los tiempos y para todos los hombres hasta el final del mundo.
Así que, con pena digo que no Me habéis entendido hasta ahora, que vuestra vida de relación conmigo está francamente a oscuras y sóis incapaces de ver las trampas satánicas en cada intento de manipularos dirigiéndoos hacia el mal. 

Pedid ayuda a Mi Madre y a Mi Espíritu Santo para que podáis seguir en el buen camino y no erréis en lo más trascendental que tienen cada hombre que llega a este mundo: su vida eterna


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