La Adoración Perpetua salva a 5 suicidas




San Juan María Vianney vio con sus propios ojos como Jesús tomaba con sus manos la cara de cada persona que lo visitaba en el Santísimo Sacramento y le daba a cada uno, un tierno beso de agradecimiento. "Con cuerdas humanas los atraía... y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla lleno de gratitud" 

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