Hungría reduce un 23% los abortos

Las políticas provida de Hungría reducen en un 23% el número de abortos

Lola González
3 noviembre, 2016 
En los últimos cinco años, ha descendido el número de abortos en el país gracias a campañas pro-vida, al apoyo estatal a las familias y a la introducción de valores religiosos y éticos en la educación. 
Durante la segunda mitad del siglo XX y bajo el régimen comunista, el aborto se extendió en Hungría hasta alcanzar cifras dramáticas y el país obtuvo la reputación de tener una de las legislaciones del aborto más liberales de Europa. Sin embargo, en los últimos cinco años, el número de abortos en Hungría se ha reducido casi un 25% gracias a las políticas en favor de la familia y del derecho a la vida impulsadas por el Gobierno del primer ministro Viktor Orbán.

Reducir el número de abortos ha sido uno de los objetivos del primer ministro Viktor Orbán, que, desde el inicio de su mandato, ha apostado por animar públicamente a las mujeres a dar a luz a sus hijos, facilitar ayuda en los trámites de adopción y acogimiento familiar, impulsar la formación ética y religiosa en el sistema educativo y proporcionar más ayudas a las familias.
Sin haber sido derogada la ley del aborto, estas medidas en favor de la vida y la familia han propiciado que entre los años 2010 y 2015 el número de abortos en el país haya descendido un 23%, según datos ofrecidos por el Gobierno húngaro y recogidos por Hungary Today. 
A pesar de la reducción del número de abortos, la cifra sigue siendo elevada, con un aborto por cada tres nacimientos, según explicaba el pasado mes de junio la Subsecretaria de Estado para la Familia y la Demografía en una entrevista a Magyar Hírlap.
Críticas y oposición de la UE y Naciones Unidas
La preocupación por el elevado número de abortos llevó al Gobierno húngaro a promover una campaña provida en el año 2011 y a difundir carteles con la imagen de un bebé en el útero y el mensaje: “Entiendo que no estés preparada para tenerme, pero dame en adopción, ¡déjame vivir!”. Ese mismo año, Hungría aprobó una nueva constitución en la que se recogía la protección de la vida humana desde el momento de la concepción.
Esta campaña pro-vida despertó la indignación de la Unión Europea. Orbán fue acusado de haber utilizado fondos recibidos de la propia UE para financiar propaganda contra el aborto. La comisaria europea de Derechos Fundamentales, Viviane Reding, afirmó entonces que la campaña iba contra “los valores europeos” y exigió la retirada de los carteles.
También Naciones Unidas ha arremetido contra Hungría por la cuestión del aborto. Un informe del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra la mujer publicado en 2016 criticaba que el aborto legal en Hungría se ve obstaculizado por los periodos de espera innecesarios, asesoramiento hostil  y la objeción de conciencia, informa Lifesitenews. 
En Hungría, el aborto es legal durante las primeras doce semanas del embarazo y bajo supuestos como riesgo para la vida de la madre o en caso de violación. Sin embargo, la legislación actual también exige que la mujer reciba asesoramiento por parte de un profesional sanitario, seguido de un período de espera obligatorio y restringe la financiación del aborto por parte del gobierno.

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