viernes, 23 de diciembre de 2016

Mensajes de la Virgen en Bonata

Italia 1946




Del 13 de mayo de 1946 al 31 de mayo del mismo año, trece apariciones a Adelaida Roncalli, de siete años con fenómenos en el sol y asistencia de trescientas mil personas el último día. Aprobadas por el obispo.
"Si no volvemos a Dios en la segunda mitad del siglo XX, persecuciones sangrientas contra la Iglesia, hambre, fuego, odio, sangre; en comparación con eso no serán nada los horrores de la guerra de 1939 al
1945. Los pecados que llevan más almas al infierno son los de la impureza".
El mensaje de Bonata dice:
Cesación del pecado: Particularmente del pecado de impureza. "Son éstos los que arrojan más almas al infierno... es necesario que eviten estos pecados graves que limitan la familia. Muchos
niños defectuosos lo son por causa de las faltas de su madre. Esta guerra la última
(1939-1945) ha sido causada en gran parte por los pecados de la mujer, especialmente por
el de inmoralidad".
Cesación de la blasfemia: Bajo todas sus formas, de las que la más general consiste en criticar contra la conducta de la Providencia; se nos castiga porque hemos pecado.
Oración y penitencia: Recitación ferviente y frecuente del Rosario con la meditación de los misterios. "Es precioso que todo el mundo ore para la pronta cesación de penas y dolores. La gran
penitencia que se impone a todos, es la completa fidelidad a los deberes de estado,
considerados como la manifestación tangible de la voluntad de Dios sobre nosotros. Es
todavía difícil que el mundo obtenga la paz, porque todavía se mantienen lejos de la fe
y de la santidad, tan sólo la oración y la penitencia lo podrán salvar. Todos, buenos y
malos, oren incansablemente por el mundo martirizado".

Las 13 Apariciones


LA PRIMERA APARICIÓN
La fecha: Sábado 13 de Mayo de 1944
Hora:18:00
Los presentes: Adelaide y algunos niños
La visión: La Sagrada Famiglia
Esa tarde de1 13 de mayo de 1944, la niña Adelaide
Roncalli de 7 años - fue a recoger flores de sambuco y
de margarita a lo largo del camino que baja al lado del
bosque de pinos para traerlos ante una imagen de Nuestra
Señora. Con ella, a una cierta distancia, estaba su
hermana Palmina de 6 años y algunas niñas amigas.
Del cuaderno de Adelaide:
"Yo fui a recoger las flores para Nuestra Señora que
está a mitad de una escalera que sube a mi cuarto, en mi
casa. Había recogido las margaritas y las había colocado
en una carretilla que había hecho mi Papá a mano. Vi una
flor bonita de sambuco muy grande pero estaba muy alta
para que pudiera recogerla. Me quedé admirada cuando de
lo alto vi bajar un punto color oro que descendía del
cielo, se acercó poco a poco a la tierra y se iba
agrandando de a poco, comenzó a tomar forma y se dibujó
delante de mis ojos la bella imagen de Nuestra Señora,
con el Niño Jesús en el brazo y San José a su izquierda.
Las tres personas estaban envueltas en tres círculos
ovalados de luz y ellos permanecían suspendidos en el
espacio, no demasiado lejos de los cables de la luz.

La Señora, bella y majestuosa, tenía un traje blanco y
un manto azul; en el brazo derecho tenía la corona del
Rosario compuesta por cuentas blancas; en los pies
desnudos tenía dos rosas blancas. El traje al cuello
tenía una terminación de perlas el cuál terminaba en un
collar de oro. Los aros que envolvían a las tres
personas eran luminosos y desprendían luces doradas. Al
primer momento tuve miedo y quise escapar, entonces la
Señora me llamó con la voz delicada diciéndome: "Espera
no te vayas yo no te haré ningún daño yo soy Vuestra
Señora!". Entonces me quedé mirándola fijamente sin
miedo. La Señora me miró, y luego me habló diciéndo: "Tú
tienes que ser buena, obediente, respetuosa con el
prójimo y sincera: reza bien y vuelve siempre a este
lugar durante nueve tardes a esta hora”.

La Señora me miró por un instante, y se alejó de allí
despacio sin darme la espalda. Yo vi a mí alrededor una
nube blanca, que la quitó de mi mirada. El Niño Jesús y
San José no hablaron; ellos solo me miraron con una
expresión amable".

Viendo a Adelaide, en éxtasis, sus amigas la llamaron,
ellas la agitaron sin el éxito, tanto que su hermana
Palmina, impresionada corrió a decirle a su madre que
Adelaide había muerto de pie. Despacio y vuelta del
éxtasis, Adelaide confió a sus amigas haber visto a
Nuestra Señora, pero ella no habló de esto con su
familia, tanto que la cena lo desarrolló tranquilamente.
Pero sus amigas no hicieron lo mismo sino que al
contrario, la voz empezó a extenderse por el pueblo. 


LA SEGUNDA APARICIÓN
La fecha: Domingo 14 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Adelaide, algunos niños y un muchacho
La visión: La Sagrada Familia
Del cuaderno de Adelaide:
"Yo estaba en el oratorio con mis compañeros, pero luego
de algunas horas sentí un gran deseo de correr al lugar
dónde Nuestra Señora me había invitado, partí de
apresurada con algunos de mis compañeros;
instintivamente vi pasar a bajo vuelo dos palomas
blancas y luego vi un punto luminoso y entonces se
empezó a dibujar la Imagen de la Sagrada Familia.

En primer lugar ellos me sonrieron un momento, y Nuestra
Señora repitió lo mismo que me había dicho ayer: “Tu
tienes que ser buena, obediente, sincera y rezar bien,
ser respetuosa con el prójimo. Cuando cumplas 14 o 15
años tú tomarás los hábitos y serás Religiosa
Sacramentina. Tú sufrirás mucho, pero espera no llores
por que después, vendrás conmigo al Paraíso!”. Luego
despacio se fue retirando y desapareció de allí como lo
había hecho anteriormente.

Yo sentía en el corazón tanta alegría por las breves
palabras de Nuestra Señora, en mi mente era preciso y
claro en la memoria la dulce presencia de ella. Luego yo
volví con mis compañeros hacia el oratorio; a medio
camino nosotros nos encontramos a un muchacho bueno que
me cuestionó. Si mi afirmación era verdadera, sí había
visto a Nuestra Señora, él, ansioso, me dijo: "Prueba
todavía ir a ver si se te aparece y pregúntale si yo
puedo ser sacerdote consagrándome a ella. En la prisa yo
volví al lugar, y mirando al cielo con esperanza que
Nuestra Señora volviese, ella apareció. De hecho después
de unos pocos minutos de la presencia bella de Nuestra
Señora le manifesté de nuevo lo que Cándido me había
expresado, Entonces ella con voz dulce y maternal me
contestó: “Sí el se hará Sacerdote Misionero según mi
Sagrado Corazón, cuando la guerra termine”. Dicho esto
desapareció.

Terminada la visión, yo sentía que alguien tiraba de mí
delantal, era Cándido que ansioso, me preguntaba lo que
Nuestra Señora me había contestado. Cuando yo le repetí
las palabras de Nuestra Señora él corrió feliz para
decirle a su madre. Yo volví a casa con mis compañeros y
en mi corazón oí una gran alegría. Nuestra Señora antes
de alejarse me dijo que volvería otras siete veces más
por la tarde".

Adelaide no tardó en experimentar la verdad de la
segunda profecía. De hecho, esa tarde, la familia, la
reprochó amargamente. El Padre A. Tentori escribe que en
esta aparición Nuestra Señora, confirmo la vocación de
Cándido "A la cual sonrió". Entonces Adelaide dió un
pequeño grito y escondió la cara entre sus manos, sin
querer explicar él por qué. Probablemente tomara
conciencia de los sufrimientos que esa vocación le
provocaría a su amigo. Entretanto, las noticias de las
apariciones se fueron esparciendo más allá de la Ghiaie
de Bonate.


LA TERCERA APARICIÓN
La fecha: Lunes 15 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Adelaide, 2 Amigas y un centenar de
personas
La visión: La Sagrada Familia (más luminosa que lo
usual)
Del cuaderno de Adelaide:
"Antes de las 6 de la tarde, fui al lugar de las
apariciones con mis compañeras: Itala Corna y Julia
Marcolini. Yo empleé mucho tiempo para llegar al lugar
de las apariciones porque el camino estaba atestado. El
punto luminoso estaba precedido por dos palomas y luego
desapareció, despacio para luego manifestarse la Sagrada
Familia más luminosa que lo usual. Los ojos luminosos y
azules del Niño Jesús me llamó profundamente la atención
en esta aparición. El vestido que lo cubría hasta los
pies era liso en forma de camisa en color rosa con
pequeñas estrellas de oro. Nuestra Señora vestía un
traje azul con un velo blanco largo, que caía desde su
cabeza hasta sus pies. Pequeñas estrellas formaban una
aureola alrededor de su cabeza; en los pies tenía dos
rosas y entre sus manos en forma de plegaria tenia un
Rosario.

Muchas personas me habían suplicado que le dijera a
Nuestra Señora que le permitiera recuperar sus hijos y
que le preguntara cuando iba a ver paz. Yo informé todo
a Nuestra Señora que me contestó: “Dile a los tuyos que
sí quieren a sus hijos, ellos deben hacer mucha
penitencia, orar mucho y evitar ciertos pecados. Si los
hombres hacen penitencia la guerra acabará en dos meses,
sí hacen lo contrario durará poco menos de 2 años ”.
Entonces luego recité junto a ella una decena del
Rosario, y luego se fueron alejando hasta desaparecer".

De la marea de gente que concurrió sucesivamente, se
cree haber hecho toda la oración y la penitencia que
Nuestra Señora había pedido y se pensó que terminaría
dentro de 2 meses. Al contrario, dos meses después de
aquel 15 de mayo el jueves 20 de junio se atentó contra
la vida de HITLER que provocó el principio de la
declinación de Alemania, y su sucesiva perdida. La
guerra duró hasta el verano del 1945, con la cesación
gradual de las hostilidades.
Nuestra Señora había predicho: "exactamente poco menos
de 2 años".


LA CUARTA APARICIÓN
La fecha: Martes 16 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 150 personas
La visión: La Sagrada Familia
Por la tarde Adelaide concurrió al oratorio dónde fue
interrogada y cuestionada, sobre las Apariciones por una
Religiosa de nombre Concepción. En las apariciones.
Adelaide reveló, que la llegada de Nuestra Señora
siempre era precedido por un vuelo de dos palomas
blancas y que la Santísima Virgen hablaba en Bergamasco
( Dialecto del Lugar ). La niña retornó a su casa a
tiempo, pero ella tenía que insistir mucho para ser
puntual a sus citas de la hora 18.00 con la Santísima
Virgen.
Del cuaderno de Adelaide:
"En esta aparición tenía que ser puntual en mi horario y
tenía que insistir mucho a las personas que se
encontraban en las afueras de mi casa las cuales estaban
amontonadas y no me dejaban llegar me decían que eran
las cinco de la tarde y en mi corazón sentía que era la
hora que me había indicado Nuestra Señora. Ante la
insistencia de decirles que me dejaran libre y abrieran
paso un hombre me tomó del brazo trás suplicarle y me
llevó al lugar de las apariciones. Como todas las tardes
el punto luminoso era precedido por un vuelo de dos
palomas blancas y luego aparecía la Santísima Virgen con
el Niño Jesús y San José como era de costumbre. Ellos
estaban vestidos como en las apariciones anteriores.

La Virgen me mira con una sonrisa, pero veo que su cara
estaba un poco afligida y me dice: “Tantas Madres tienen
sus hijos deformes por los pecados serios que han
cometido" "No cometan más pecados y sus hijos se
curarán”. Pedí una señal externa para satisfacer a las
personas y ella me respondió: “Eso vendrá también a su
tiempo. Ora por los pobres pecadores que necesitan de la
oración de los niños”. Diciendo esto se alejó y luego
desapareció". 


LA QUINTA APARICIÓN
La fecha: Miércoles 17 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 3000 personas
La visión: La bendita Virgen con ocho pequeños angeles

Ese día fue la última vez que Adelaide asistió a la
escuela elemental de la Ghiaie de Bonate. Fue
interrogada por su maestra sobre las apariciones y el
relato hecho por Adelaide fue convincente. Al retornar a
su casa, Adelaide fue conducida a la habitación de su
madre donde le preguntaron si era verdad sobre las
apariciones y ella llorando lo confirmó.
Del cuaderno de Adelaide:
"Al horario usual yo me acerqué al lugar de las
apariciones. Y como siempre se divisó el vuelo de las
dos palomas blancas precedido por el punto luminoso.
Luego apareció Nuestra Señora vestida de color rosa con
un manto verde largo. Alrededor de ella había tres
círculos de luces y ocho ángeles pequeños vestidos de
celeste y de rosa alternativamente, todos debajo de los
codos de Nuestra Señora, en semicírculo. Yo apenas la ví,
ella inmediatamente me confió un secreto que debería
revelar al Obispo y el Papa con estas palabras: “Di al
Obispo y a el Papa el secreto que yo te confío…
recomiendo seguir lo que te digo, pero no se lo dirás a
ninguna persona”. Dicho esto desapareció lentamente".

Tres días después, el 20 de mayo, Adelaide se dirigió al
obispo para revelarle el secreto. ¿Qué tan importante lo
que allí se había dicho del famoso secreto que el Obispo
fue especialmente a mitad de junio de 1944 a Gandino,
donde estaba la muchacha para que volviese a repetirlo.

Adelaide fue conducida a Roma en 1949 y fue recibida en
audiencia privada por el Papa Pío XII al que confió el
secreto que Nuestra Señora le había revelado el 17 mayo
de 1944. 


LA SEXTA APARICIÓN
La fecha: Jueves 18 de Mayo de 1944, Fiesta de la
Ascensión.
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 7000 personas
La Visión: La Virgen Bendita con ocho pequeños angeles

La muchedumbre creció rápidamente en Ghiaie di Bonate.
Todos querían ver a la niña y la gente se preocupó por
su seguridad. Un sargento romano ayudó al pequeño grupo
para que la niña llegara al lugar de las apariciones.


Del cuaderno de Adelaide:
"Durante el oratorio yo pensaba en Nuestra Señora y
cerca de las cinco de la tarde, yo fui a tomar la
merienda, para luego ser puntual en el lugar de las
apariciones. La Visita de Nuestra Señora estuvo
precedida por dos palomas. La Virgen vestía de color
rosa con el manto verde rodeada de pequeños ángeles como
ayer.

La Virgen me sonrió y luego tres veces me repitió estas
palabras : “Oración y Penitencia" y luego agrego, "Ruega
por los pobres pecadores más obstinados que están
muriendo en este preciso momento clavando espadas en mi
Corazón”.

Muchas personas me sugirieron que le preguntara a la
Nuestra Señora cuál era la oración que más le agradaba y
ella me respondió: “La oración que más me agrada es el
Ave María”. Diciendo esto la Virgen desapareció".


LA SÉPTIMA APARICIÓN
La fecha: Viernes 19 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 10.000 personas
La visión: La Sagrada Familia
Aquel día llevaron al lugar de las apariciones los
pedidos de los fieles a la Virgen. Había una gran
muchedumbre en el lugar y Adelaide, llegó con mucha
dificultad al lugar: Desde esa tarde la Doctora Eliana
Maggi, estará siempre presente, al lado de la niña.
Del cuaderno de Adelaide:
"Como todas las tardes fui al lugar de las apariciones,
dónde hay una piedra de granito, la cual salivo durante
las apariciones. En ese momento vi in punto luminoso y
en él la Sagrada Familia, la Virgen tenía un velo y su
vestido era celeste. Una estola blanca envolvía su
torso; se veían una rosa en cada pie y el rosario entre
sus manos. El Niño Jesús vestía de rosa con estrellitas
de oro y las manitos unidas. Su cara estaba sonriendo,
casi sereno. San José estaba sereno pero no sonreía,
vestía de marrón y de sus hombros le caía un manto del
mismo, color y en la mano derecha tenia un bastón con
una flor de azucena. Con ellos estaban siempre los
pequeños angelitos.

La Virgen me miró sonriendo, más fui la primera en tomar
la palabra, le manifesté el deseo de muchas personas con
estas palabras : “Señora mía, las personas me han dicho
que le pregunte si los niños enfermos deben realmente
ser traídos aquí para recuperarse”.

Con voz paradisíaca Ella me respondió: “No, no es
necesario que realmente todos vengan aquí, aquellos que
puedan que vengan, según los sacrificios que hagan serán
sanados o seguirán enfermos, pero que traten de no
cometer pecados más graves”. Además le pedí que hiciera
un milagro para que la gente pudiera creer en sus
palabras y Ella me respondió : “Muchos vendrán y se
convertirán y yo seré reconocida por la iglesia”.
Entonces ella muy seria agregó: “Medita estas palabras
todos los días de tu vida, hazte de coraje en todas las
penas. Me verás en la hora de tu muerte y te cubriré
bajo mi manto y te llevaré al cielo”."


LA OCTAVA APARICIÓN
La fecha: Sábado 20 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 30.000 personas
La visión: La Sagrada Familia
Adelaide, acompañada por el Sacerdote, Don César Vitali
y su prima María, fue a Bergamo a informarle a el obispo
el secreto recibido por Nuestra Señora. La prima habló
con el obispo sobre el anuncio de un milagro entregado a
Adelaide al final del primer ciclo de las apariciones.

Aquella tarde en la Ghiaie, había una gran muchedumbre
esperando la presencia de Adelaide.
Del cuaderno de Adelaide:
"Como siempre por la tarde yo seguía esperando sobre la
piedra la llegada de Nuestra Señora. Apareció de nuevo
la Sagrada Familia y la Virgen me dijo: “Mañana será la
última vez que yo te hable entonces durante siete días,
te permitiré, pensar bien todo lo que te he dicho. Trata
de entenderlo bien porque cuando tú seas más grande te
servirá mucho sí quieres ser toda mía. Después de estos
siete días volveré todavía cuatro veces más”. Ella tenía
la voz muy armoniosa y bonita más cuando yo quise
imitarla, nunca tuve éxito.

Como en Fátima también en Ghiaie se verificaron
fenómenos celestiales, que nunca antes habían ocurrió.
La Doctora Eliana Maggi testificó bajo juramento el día
16 enero de 1946 delante del Comité del Obispo: Aquel
sábado era un día lluvioso. Al principio de la aparición
caía un rayo de sol sobre la cabeza de la niña. Yo he
alzado los ojos y vi formar una cruz en el cielo y una
lluvia de puntos de oros y plata, por un minuto o dos, y
todos han gritado al ver el milagro."
Don Luigi Cortesi escribió hablando del fenómeno solar
de esa tarde de sábado:
"Algunos notaron un extraño haz de luz que intensamente
iluminó a la niña y se reflejaba en las caras
circundantes. Otros vieron el sol en el forma de cruz;
otros vieron el disco solar girar vertiginosamente en un
círculo mayor no más de medio metro. En las capas bajas
de la atmósfera, se vieron lluvias de estrellitas de
oro, nubecitas de color amarillo en forma de anillos,
tan denso y tan cerca de ellos que algunos intentaron
agarrar con sus manos. Sobre las manos y los rostros de
los espectadores se iban degradando en diversos colores,
con predominio del color amarillo; se vieron las manos
fosforescentes y globos de luz en forma de ostias…" 


LA NOVENA APARICIÓN
La fecha: Domingo 21 de mayo de 1944
Hora: 18:00
Los presentes: Alrededor de 200.000 personas
La visión: La Sagrada Familia
La aparición de ese domingo fue la última del primer
ciclo. Al fin de la mañana, resurgió nuevamente una
marea humana en Ghiaie de Bonate. Fue preparado un
sólido recinto en el lugar de las apariciones. Por la
tarde unos hombres voluntariosos colocaron, muchos
enfermos durante las apariciones, Adelaide se sometió a
las numerosas pruebas de los médicos presentes.
Del cuaderno de Adelaide:
También esta aparición fue precedida de las palomas y en
el punto luminoso se manifestó la Sagrada Familia,
vestida como ayer en una iglesia. Hacia la puerta
principal había: un asno de color grisáceo, una oveja
blanca, un perro de pelo blanco con manchas marrones, un
caballo del color marrón usual. Los cuatros animales se
arrodillaron y ellos movían la boca como si oraran. De
repente el caballo se levantó y pasando por detrás de la
Virgen salió por la puerta abierta, se dirigió hacia un
campo de azucenas, y no hizo a tiempo a pisar todo lo
que el quería, porque San José lo siguió para atraparlo,
el caballo cuando vió a San José corrió a esconderse
detrás de una pequeña pared que servía de recinto en el
campo de azucenas, el caballo se dejó agarrar con
docilidad y acompañado de San José volvió a la Iglesia
dónde se arrodilló y retomó la oración nuevamente.

Ese día expliqué en ese hecho del caballo, que era una
mala persona que quiso destruir a los buenos. Ahora
puedo explicar simplemente los sentimientos producidos
en mí por esa visión. En el caballo ví a una persona
soberbia y mala, con mucho poder que abandonó la oración
para destruir las azucenas de ese magnífico campo,
pisando y malogrando a escondidas la frescura y la
simple inocencia.
Es de notar que mientras el caballo hacía estragos, en
aquel campo, manifestaba un sentido de malicia buscando
de no ser visto. Cuando el caballo vió a San José,
resolvió abandonar el daño furtivo que había ocasionado
para esconderse detrás de la pequeña pared del campo.
San José acercándose lo miró con una dulce mirada de
reproche y lo condujo a la casa de oración. Mientras el
caballo había hecho el daño, los otros animales
continuaron la oración.

Ese día expliqué en ese hecho del caballo, que era una
mala persona que quiso destruir a los buenos. Ahora
puedo explicar simplemente los sentimientos producidos
en mí por esa visión. En el caballo ví a una persona
soberbia y mala, con mucho poder que abandonó la oración
para destruir las azucenas de ese magnífico campo,
pisando y malogrando a escondidas la frescura y la
simple inocencia.
Es de notar que mientras el caballo hacía estragos, en
aquel campo, manifestaba un sentido de malicia buscando
de no ser visto. Cuando el caballo vió a San José,
resolvió abandonar el daño furtivo que había ocasionado
para esconderse detrás de la pequeña pared del campo.
San José acercándose lo miró con una dulce mirada de
reproche y lo condujo a la casa de oración. Mientras el
caballo había hecho el daño, los otros animales
continuaron la oración.

N. B. Las manchas particulares del pelo del perro son
figura de la fidelidad familiar tan corrupta. La puerta
abierta del templo es la figura de la libertad que Dios
da a cada criatura".

Esa tarde ocurrieron fenómenos solares impresionantes en
Ghiaie de Bonate y en la Lombardía.
Muchos de ellos eran los testimonios de las personas que
se encontraron en el lugar y en los países cercanos.
Hacia las seis, el sol salió de las nubes, y giró
vertiginosamente sobre él proyectando en varias
direcciones rayos de luz amarilla, verde, rosa, azul y
violeta que colorearon las nubes, los campos, los
árboles y la marea de gente: después de algunos minutos
el sol se retiró para retomar enseguida el mismo
fenómeno. Muchos notaron que el disco se hizo blanco
como una ostia , las nubes parecían descender hacia la
gente. Los que observaron en el cielo vieron la corona
del rosario y la figura de la Bella y Majestuosa Señora
con el manto suelto. Otros de lejos vieron delinearse el
rostro de la Virgen en el sol. Desde Bergamo muchos dan
testimonio de haber observado al sol de color pálido y
de emanar rayos de luz con todos los colores del arco
iris que lanzó a varias direcciones y notaron un gran
haz de luz amarilla, de un intenso brillo bajando
perpendicularmente del cielo sobre Ghiaie. 


LA DÉCIMA APARICIÓN
La fecha: Domingo 28 de Mayo de 1944
Hora: 18:00
Los Presentes: Alrededor de 300.000 personas
La visión: La Virgen Bendita con dos santos a sus lados

Adelaide transcurrió la semana en un fructífero retiro,
en Bergamo, cerca de las Monjas Orsoline para estar
lista para la Primera Comunión. En Ghiaie de Bonate los
numerosos peregrinos llegaron animados por la gran fe.
La voz de recuperaciones milagrosas fue esparcida. Era
Pentecostés. Adelaide recibió la Primera Comunión y fue
llevada de nuevo a Bergamo por las Monjas. Ella volverá
al lugar de las apariciones al fin de la tarde.
Del cuaderno de Adelaide:
"En estos días yo recibí mi primera Comunión. Como todas
las tardes fui llevada al lugar de las apariciones y
nuevamente aparecía el punto luminoso. Luego se aparecía
manifestando Nuestra Señora con pequeños angelitos y dos
santos ambos a sus lados. La Virgen me dijo: “Ora por
los pecadores obstinados que hacen sufrir mi corazón
porque ellos no piensan sobre la muerte. También ora por
el Santo Padre, que está pasando momentos muy feos.
Tantos son los que lo maltratan y muchos son los que
atentan contra su vida. Yo lo protegeré y Él no saldrá
del Vaticano. La paz no tardará, pero mi corazón anhela
para el mundo que todos se amen como hermanos. De esta
forma el Papa sufrirá menos”.
La Señora tenía entre las manos dos palomas negras que
simbolizan la unión que deben tener los consortes para
formar a las familias santas, a la mirada vigilante de
la Virgen. Todavía nos enseña que no se puede ser una
familia santa sin vivir en confianza entre las manos
maternales de Nuestra Señora.

La Señora no me reveló el nombre de eso dos Santos que
tenía a sus lados. Sólo por mí inspiración interior yo
tenía la intuición clara de sus nombre: San Mateo y San
Judas. El nombre de Judas tiene en mí memoria un triste
recuerdo porque él ha traicionado involuntariamente a
Nuestra Señora. En esta aparición veo la dulce caridad
de la Virgen , que mostrándome a San Judas ha querido
con este nombre prevenirme y ponerme al cuidado de las
pruebas que yo había encontrado para afirmar la palabra
maternal y segura que no supe sostener desgraciadamente.
En mi corazón siento mi gran error que pesa, pero
también habiendo imitado a Judas traidor yo quiero
santificarme siguiendo a San Judas como ser apóstol y
mártir por amor a Jesús y la Virgen. No obstante San
Mateo me inspira confianza del corazón y salvación
porque el también ha sido pecador y Jesús lo ha hecho
apóstol en su nombre.

Los dos Santos vinieron vestidos de marrón . La Virgen
estaba vestida de color rosa con un manto verde; en la
frente tenía un emblema en forma de corona con pequeñas
perlas luminosas incrustadas de diferentes colores.
Antes de alejarse miró con su agrado a los dos Santos, y
después desapareció".

Se repite el fenómeno del sol que no sólo se vió en
Ghiaie de Bonate sino en lugares distantes de allí.
Del boletín de la parroquia de Tavernola del Junio de
1944,: "A las 18 horas en punto se advierte una
disminución de la luz solar acompañada por una llamarada
como un súbito relámpago, observado primero por algunos
jugadores de bochas. Mirando el sol se vió verde,
después rojo vivo, luego amarillo oro y posteriormente
giraba vertiginosamente sobre sí mismo. Para observar
aquel espectáculo la gente corrío vertiginosamente hacia
las calles.

Se supo la revelación del general de la SS en Italia
Karl Wolf, que el Papa corría un serio peligro de
deportación y que Roma se arriesgo de ser una segunda
Stalingrado


LA UNDÉCIMA APARICIÓN
La fecha: Lunes 29 de Mayo de 1944
Hora: 18:32
Los Presente: Alrededor de 300.000 personas
La visión: La Virgen Bendita con pequeños ángeles
También el lunes, una marea de las personas se acercó al
lugar de las apariciones. La entrada de los enfermos,
fue tan imponente en Ghiaie de Bonate que se debió
organizar por la fuerza un servicio especial de
voluntarios, enfermeras, médicos y ambulancias. Había
muchas recuperaciones milagrosas en el campo tanto que
la Curia en Bergamo fundó como de costumbre una oficina
especial para realizar las investigaciones de cada caso.

Del cuaderno de Adelaide:
"También en esta aparición la Señora aparecía con
pequeños angelitos, vestida de color rosa y con el manto
verde, su aparición fue precedida por dos palomas y un
punto luminoso. Entre las manos aún conservaba las dos
palomas de plumas oscuras y en el brazo la corona del
rosario.

La Virgen me sonrió y me dijo: “Los enfermos que desean
recuperarse tienen que tener mayor confianza y
santificar su sufrimiento si quieren ganar el cielo. Si
no hacen esto, no tendrán el premio y se los castigará
severamente. Yo espero que todos aquellos que conozcan
mis palabras harán un mayor esfuerzo para ir al Paraíso.
Aquellos que sufran sin lamentarse recibirán de mí y de
mi hijo cualquier cosa que quieran. Ora mucho por esas
personas que tienen el alma enferma; Porque mi hijo
Jesús murió en la cruz para salvarlos. Muchos no
entienden estas palabras de mí y por esto sufro mucho”.

Mientras Nuestra Señora llevaba su mano a la boca para
enviarme un beso, el dedo índice y el pulgar unido, las
dos palomas sobrevolaron alrededor de ella y acompañaron
a Nuestra Señora mientras se alejaba lentamente".


LA DUODÉCIMA APARICIÓN
La fecha: Martes 30 de Mayo de 1944
Hora: 18:50
Los presentes: Alrededor de 250.000 personas
La visión: La Virgen Bendita con pequeños ángeles
Ese día la confusión era terrible. Además del día
caluroso y el cansancio, hubo que sostener con fatiga a
los ladrones que se infiltraron entre la muchedumbre
cerca del recinto.
Del cuaderno de Adelaide:
"En esta aparición la Señora aparecía vestida de rosa
con el velo blanco. No tenía entre sus manos las palomas
de color oscuro y sólo alrededor de ella había ángeles
pequeños.

Con una sonrisa más que materna me dijo: “Querida niña,
tú eres toda mía y también eres querida en mi corazón,
mañana yo te dejaré en este valle de llanto y de dolor.
Me volverás a ver en la hora de tu muerte y envuelta en
mi manto yo te llevaré al cielo . Contigo llevaré a los
que te comprenden y sufren”.

Bendiciendo a todos, se alejó más rápido que las otras
tardes. 


LA DECIMOTERCERA APARICIÓN
La fecha: Miércoles 31 de mayo de 1944
Hora: 20:00
Los presentes: Alrededor de 350.000 personas
La visión: La Sagrada Familia
La muchedumbre de los peregrinos de cada lugar habían
llegado continuamente durante la noche tanto que las
autoridades temían por el orden público. Se estima que
90.000 personas llegaron del Piamonte, muchos a pie. Esa
tarde el sol estaba muy fuerte y la muchedumbre era
imponente. Hacia las 18:30, Adelaide fue llevada en
brazos por un comisario al lugar de la apariciones.
Adelaide sintió fuertes dolores en el abdomen. Los
médicos consultaron entre ellos. A pesar de los
sufrimientos, nadie tuvo éxito de persuadirla para ir a
su casa. Después se puso de pie y con fatiga comenzó a
orar. Después de un breve tiempo resolvió decir a la
muchedumbre : "Ahora viene!". Emitió un suspiro profundo
y su mirada se puso clara y radiante. La Sagrada Familia
estaba allí.
Del cuaderno de Adelaide:
La Virgen apareció en este día a los ocho. Estaba
vestida como en la primera aparición. Sonreía pero su
sonrisa no era bonita como la de las otras tardes pero,
sin embargo su voz era dulce.

Me dijo: “Querida hija, me duele dejarte, pero mi tiempo
ha pasado, no te preocupes que por un tiempo no me
verás. Piensa sobre lo que yo te he dicho; en el tiempo
de tu muerte tú me volverás a ver. En este valle de
verdaderos dolores tú serás una pequeña mártir. No
pierdas coraje, desea muy pronto mí triunfo. Ruega por
el Papa y dile que pronto yo deseo estar presente en
este lugar para todos. Cualquier cosa que se me pida yo
intercederé ante mi hijo. Yo seré tu recompensa y el
martirio será alegre. Estas mis palabras serán de
consuelo en esta prueba. Lleva todo con paciencia que tú
entrarás conmigo en el paraíso. Aquellos que
voluntariamente te hagan sufrir no entrarán en el
paraíso, si primero no reparan profundamente lo que te
han hecho. Alégrate que nos veremos de nuevo pequeña
mártir”.

Yo sentía un dulce y suave beso posarse sobre mi frente,
entonces después como las otras tardes desapareció.

N. B. Cada visita de la Virgen estaba precedida por las
dos palomas blancas. La Virgen siempre tenía las rosas
blancas a los pies".

También el 31 de mayo se observó el fenómeno solar en
Ghiaie de Bonate y en otros lugares. Muchas curaciones
se verificaron ese día.

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