miércoles, 21 de diciembre de 2016

Visiones y mensajes sobre la Eucaristía


Visión del discípulo el 12 de junio de 2005 durante la Santa Misa, La Eucaristía es como un sol brillante cuyos rayos se forman con las diferentes devociones y oraciones, espiritualidades y movimientos de Iglesia, constantemente giran produciendo vida en el amor misericordioso de Dios Nuestro Padre.
Devoción a la Divina Misericordia




Mensaje de Obed el Ángel Guardián del “Discípulo”



Yo el Discípulo tuve esta visión, vi el templo lleno de Ángeles estaban sobre el lugar del altar a un lado del sacerdote donde se lee El Evangelio, de pronto vi otros Ángeles que volaban en derredor…una fuente copiosa de luz se derramo por todo el espacio del templo y vi a varios Ángeles tocar instrumentos musicales y adorar con himnos y cantos.

A nuestro Señor Jesucristo, cuando el sacerdote celebrante consagro, vi que todos se postraron y adoraron.

Mi Ángel guardián Obed estaba conmigo y se dirigió a mí con estas palabras: “Discípulo”, hermano mío, observa las legiones de Ángeles que están encargados de acompañar a cada sacerdote al celebrar la misa. Tu puedes ver y oír por medio del Don Del Espíritu de profecía lo que otros no ven ni oyen. Esta es la realidad Espiritual que Jesús te permite percibir. Terminada la Santa Misa, escribirás lo que el cielo quiere decir por medio de mis palabras.

Los que se acercan a recibir la Santa y Sagrada Comunión están recibiendo, no a un pan ni una porción de vino, sino Cuerpo y Sangre del Divino Salvador. Discípulo mío, que todos los que van en la fila donde el sacerdote distribuye el Cuerpo de Cristo, adore y alabe tan gran misterio de amor para que la luz del altísimo Dios inunde sus almas. Quien recibe indignamente e irreverentemente El Cuerpo Del Señor, no recibe ningún bien ni ninguna gracia, por eso que nadie se forme en la fila ni se atreva a consumir tan Sagrado banquete del pan del Cielo sin antes adorar y bendecir a lo que no es un símbolo, ni una cosa, ni un objeto sino  a la persona viva de Cristo El Señor Resucitado el Cuerpo y la Sangre del Hijo De María, parte del ser físico de la sangre y la carne de María Santificada  por El Espíritu Santo y ofrecida de antemano en sacrificio y reparación por vuestros pecados. Por eso Discípulo: Escribe lo que ves, y ordena guardar el ayuno eucarístico, que todo(a) aquel (ella) que no se haya confesado recientemente, y que este en pecado mortal, absténgase de acercarse a la mesa sagrada de vuestro Redentor.

Aquí se celebra la vida, la luz, la gracia, quien no esté consciente de lo que recibe que no se acerque al divino convite. Aquí se celebra una fiesta y Los Ángeles venimos a acompañar a los sacerdotes. Satanás, el adversario maligno os hace olvidar esta verdad  para que estéis distraídos, para que no se concentren en el acto de misericordia de Dios del más alto grado.
No más comuniones sacrílegas, ordena a los tuyos Discípulo, que defiendan esta verdad de fe y no se dejen manipular o engañar.
Así lo dicta El Cielo por medio mío, escribe Discípulo y da a conocer esta revelación.



Recibido durante la Santa Misa, día Domingo 15 de Junio 2014 (Fiesta De La Santísima Trinidad)  10:00 a.m.



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