11 pasos protestantizadores de la Iglesia

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LA PROTESTANTIZACIÓN DE LA IGLESIA

A continuación señalamos once de los pasos que se han dado en el proceso de intentar la protestantización de la Iglesia. No son los únicos, pero sí de los más importantes. Naturalmente que conforme a la promesa de Cristo, siempre habrá una parte sana de la Iglesia que se conserve verdadera y totalmente católica y rechazará la protestantización que se quiere imponer. Todo indica que la apostasía general anunciada en la Escritura Sagrada se encuentra en un proceso muy avanzado. No obstante todo esto, sabemos por fe que finalmente la Iglesia triunfará. 

1.- A seis pastores protestantes se les permitió colaborar con Mons. Aníbal Bugnini (posteriormente acusado de masón y desterrado por lo mismo como diplomático pro-nuncio en Irán) en la elaboración del nuevo rito de la Misa (impuesto en 1969) al que se suprimió la manifestación de aquella teología católica que molestaba a los llamados "hermanos separados" y se creó un nuevo rito que a decir del cardenal Bacci y el cardenal Ottaviani (Prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe) "se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento que, al fijar definitivamente los «cánones» del rito, levantó una barrera infranqueable contra toda herejía que pudiera atentar a la integridad del Misterio" (Ver su Carta a Pablo VI que acompaña la presentación del Breve Examen Crítico de Novus Ordo Missae mismo que analiza y critica teológica y litúrgicamente el rito EN SÍ MISMO -aunque se celebre solemnemente- y prevé los abusos que de él se derivarán).

2.- Luego de lo anterior, varios pastores protestantes declararon poder "celebrar" su Cena con el mismo rito de la nueva Misa al desaparecer los obstáculos teológicos que ese rito secular (la Misa Tradicional) presentaba contra sus herejías. Mons. Bugnini reconoce que la reforma litúrgica se realizó con una intención "ecuménica" para agradar a los protestantes.

3.- A partir de noviembre de 1969 se prohíbe (contra todo Derecho, pues nunca fue abolida) EN LA PRÁCTICA la celebración de la Misa Tradicional con pueblo y se persigue, se acosa y/o sanciona a quienes la ofician. 

4.- En la últimas décadas, contraviniendo la doctrina tradicional así como las disposiciones de Pío XI que la recuerdan (encíclica Mortalium Animos), se realizan múltiples actos ecuménicos como los efectuados en Asís.

5.- Se extiende por la Iglesia el gravísimo error de que las sectas protestantes son también caminos de salvación y que dizque conforman (junto con los ortodoxos y católicos) la Iglesia de Cristo, desconociendo así la verdad dogmática (que siempre predicó la Iglesia) que señala que la única Iglesia de Cristo es la Católica y ésta constituye el único y verdadero camino de salvación.

6.- Hasta 2007, luego de tres pontificados, Benedicto XVI reconoce que el rito tradicional de la Misa nunca fue abolido y que cualquier sacerdote tiene derecho de emplearlo. No obstante, muchos obispos -contra todo Derecho- siguen evitándolo en sus diócesis y excluyendo a quienes intentan oficiarlo.

7.- En octubre de 2016 una estatua de Lutero preside la audiencia papal. Ahí mismo un grupo de protestantes entrega un lujoso libro con las tesis de Lutero al papa Francisco que lo recibe sonriente y muy agradecido.

8.- Días después, Francisco acude a Suecia a homenajear a Lutero y a conmemorar -con los luteranos- la (mal llamada) Reforma protestante. Se refiere al heresiarca blasfemo con estas palabras en la catedral luterana de Lund: "Lutero encontró a ese Dios misericordioso en la Buena Nueva de Jesucristo" (31-X-16). Ahí mismo firma una Declaración que dice: "Estamos agradecidos profundamente por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la Reforma (luterana)”.

9.- En la víspera de la fiesta de la Epifanía del Señor, el Pontificio Consejo para la Unión de los Cristianos, emitió un documento acerca de las nuevas relaciones entre católicos y luteranos. Allí nos enteramos que “Separando lo que es polémico de las cosas buenas de la Reforma, los católicos ahora son capaces de prestar sus oídos a los desafíos de Lutero para la Iglesia de hoy, reconociéndole como un «testigo del evangelio»”.

10.- En enero de 2017 Francisco declara que -según él- la intención de Martín Lutero, hace quinientos años, “era la de renovar la Iglesia, no de dividirla” y que “al mismo tiempo tenemos vivo en el corazón el arrepentimiento (SIC) sincero por nuestras culpas (SIC)” (Ver AQUÍ). Y felicitó al cardenal Kurt Koch
, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, por su artículo en L’Osservatore Romano, donde señaló: "(Lutero) tenía en mente la renovación de toda la cristiandad en el espíritu del Evangelio... en el Concilio Vaticano Segundo, Martín Lutero habría “encontrado su propio concilio”". Koch, cuando hablaba como católico, dijo en 2012 que la Iglesia no celebraría en 2017 el cisma de Lutero porque la Iglesia "no celebra un pecado”.

11.- La Santa Sede anuncia que elaborará un timbre postal con la figura del heresiarca para conmemorar los 500 años de su cisma (al que indebidamente llama "Reforma"). Seguramente veremos acelerarse este proceso de protestantización en 2017 con motivo de esta "conmemoración". Se rumora que si ya se abrió la puerta al sacrilegio para que -en ciertos casos- los divorciados en nueva unión adulterina comulguen, la misma puerta se abrirá sacrílegamente también a los protestantes sin que se conviertan.

Se habla mucho de "misericordia", pero ya se iniciaron las sanciones y amenazas a quienes se oponen al sacrilegio y a la protestantización de la Iglesia. De hecho, la comunión a los divorciados en amasiato es un paso significativo en la misma y una homologación a las costumbres protestantes. Así, el pasado 16 de enero, el obispo de Pereira, Colombia, Monseñor Rigoberto Corredor, ha suspendido a divinis al sacerdote Luis Carlos Uribe Medina por rechazar la pastoral heterodoxa derivada de "Amoris Laetitia" (exhortación cuyas tesis ya estaban escritas desde hace 10 años por el cura argentino Víctor Manuel Fernández, amiguísimo del entonces cardenal Bergoglio y que se transcribieron después de realizar dos inútiles y onerosos sínodos, siendo que las tesis ya estaban predeterminadas). 

Por su parte, el obispo Mario Grech, de la diócesis de Gozo, Malta, está diciendo que despojará a todos los sacerdotes de sus facultades sacerdotales si no siguen sus nuevas directrices (éstas dicen: "Si ... una persona separada o divorciada que vive en una nueva relación puede ... reconocer y creer que él o ella está en paz con Dios, no puede ser excluido de la participación en los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía"), las cuales contradicen la doctrina dogmática e inmutable de la Iglesia y la disciplina inamovible íntimamente derivada de la misma, establecida en el canon 915 de Código de Derecho Canónico, el cual ordena que "No deben ser admitidos a la Sagrada Comunión los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave". Este juicio se basa en la situación objetiva de la pareja, llamada fuero externo, y es completamente independiente de su sentimiento subjetivo de culpa, que es parte de lo que se llama el fuero interno.

Como puede observarse,
la persecución y las sanciones canónicas inválidas se pretenden aplicar nuevamente, como cuando injustamente se realizó el mismo proceso con quienes defendían 
la Misa tradicional y perseveraron en oficiar un rito que permanecía vigente (decretado a perpetuidad por san Pío V), como muchos años después reconocería Benedicto XVI.

El proceso de protestantización está acelerándose progresivamente, de hecho en la Congregación para la Doctrina de la Fe y en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, aún conservando a sus titulares, se han despedido -el año pasado (2016)- aquellos elementos que se oponían a este proceso
Lo mismo ocurrió con el cardenal Burke por objetar en los sínodos que se otorgara sacrílegamente la Eucaristía a los divorciados en amasiato. Por ello fue dado de baja como Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y desterrado de Roma como patrono de la Soberana Orden de Malta a la que también la Santa Sede amenaza con intervenir como lo hicieron con los Franciscanos de la Inmaculada que se habían vuelto "demasiado" tradicionales.

Todo apunta al inicio de la gran apostasía. Agradézcanle quienes se dan cuenta de ello y pidan mucho a Dios la gracia de permanecer fieles hasta el final, pues durante este proceso será cuantioso el número que irá desertando y, aborreciendo lo que creían, hasta imaginarán hacerlo en nombre de Dios.
Muchos fieles y clérigos ya se han hecho modernistas y se han protestantizado (en mayor o menor grado) sin siquiera advertirlo, pues cuando alguien vive inmerso entre malos olores, si ya lleva tiempo, ni los nota. Ese proceso será gradual e inadvertido -lo es ya para muchos- como el de la rana que muere hervida por haberse calentado poco a poco el agua en la que se encontraba. La Escritura profetiza que esta apostasía será universal. Es decir, solo unos cuantos conservarán la fe y la fidelidad a la Iglesia Católica. Será una verdadera gracia de Dios y un efecto de sus oraciones y de su férrea y buena voluntad, pues deberán vencer mil tentaciones (entre ellas: la presión social, la soberbia intelectual, el juicio propio, la rebelión a Dios con pretexo de la obediencia a la autoridad -que es el golpe maestro de Satanás-, el cansancio en la lucha, etc.) que el Maligno les pondrá para desviarlos. Estemos alertas y oremos mucho para conservar esa fe íntegra y defender la catolicidad.


Tengamos siempre presente la advertencia de san Pablo: "Pero si aun nosotros mismos o un ángel del cielo, os predicase un evangelio contrario al que les hemos anunciado, sea ANATEMA" Galatas 1:8 

Ven, Señor Jesús.

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