Estoy escogiendo a lo mejor del mundo, para empezar una nueva familia.

Dios Padre a Javier Viesca, México 

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Sobre: Ciertamente, Me estoy poniendo exigente, porque Soy vuestro Dios y porque os voy a dar cosas, infinitamente grandes, tengo derecho a ello, sois Mis creaturas y, si Yo os estoy prometiendo algo inmenso, bellísimo, también tengo derecho a escoger quiénes la van a habitar.

Hijitos Míos, quiero que entendáis, perfectamente, lo que os acabo de explicar. Las almas en el Cielo, se comportan con respeto, con amor, en pureza de intención. No puede haber maldad en el Reino de los Cielos, no puede haber impurezas ni groserías, todo es amabilidad, todo es Amor, en todas sus fases.

Ciertamente, vosotros cuando nacéis, luego vivís, en diferentes regiones y, a veces, utilizáis cierto lenguaje, que es normal en esas zonas, pero queda en vosotros tomarlo o no tomarlo.

Palabras altisonantes, palabras de mentira, palabras de doble sentido, como os decía, no pertenecen al Reino de los Cielos. Actuaciones con doble intención, falsas, groseras, tampoco pertenecen al Reino de los Cielos. Señas, formas de vestir indecentes, son intolerantes en el Reino de los Cielos.

A lo que voy, Mis pequeños, es que estáis llamados a empezar un Nuevo Mundo, un Nuevo Mundo en donde se empezará a vivir como en el Cielo y, algo muy importante, las almas que entren ahí, deberán ser almas que ya hayan pasado una purificación, como la que tendréis y que se acercarán muchísimo a una santidad, casi perfecta u os vais perfeccionando vosotros, o tendréis que pasar una purificación más fuerte, para que eliminéis todo aquello que no es bueno, para que seáis parte de este Nuevo Mundo, a donde os estoy llamando, que viviréis.

Estoy escogiendo a lo mejor del Mundo, para empezar una nueva familia. Os he dicho, que estoy escogiendo el trigo bueno, la buena semilla, no puede haber una mala semilla que empiece a echar a perder a las demás. 

Ciertamente, Me estoy poniendo exigente, porque Soy vuestro Dios y porque os voy a dar cosas, infinitamente grandes, tengo derecho a ello, sois Mis creaturas y, si Yo os estoy prometiendo algo inmenso, bellísimo, también tengo derecho a escoger quiénes la van a habitar.

Os he llamado, vosotros aceptasteis el Llamado, ahora os falta perfeccionaros. Os he dicho que esta Purificación que se viene para el Mundo y para el Universo entero, va a ser para eliminar la cizaña, la mala semilla, lo que no Me servirá para iniciar un Nuevo Mundo y un Universo estable, sin la presencia de la maldad de satanás.

Os he dicho que, ciertamente, la maldad, todavía la traéis, porque afectado está vuestro ser, con el Pecado Original, pero quiero ver, en vosotros, ese deseo de superaros, ese deseo de ser ejemplo de almas de bien y una alegría en Mi Amor y una paz interior, donde no haya ni siquiera un cabello de maldad.

Quiero la perfección, entended esto, Mis pequeños, os voy a dar mucho, pero, también, exijo mucho.
Gracias, Mis pequeños.

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