Obispo prohíbe Misa Tradicional (EEUU)



Más pasos hacia la hecatombe

El obispo David J. Malloy va en contra de nuestra tradición litúrgica católica bajo la falsa bandera de la unidad. Como ha señalado hoy el Fr. Z en su sitio web:

En esta carta, después del "Día del Presbiterio" diocesano (donde les habló sobre "desafíos"), el obispo escribe:

"Después de esa charla, escribo ahora para pedir su cooperación en varios asuntos que desde entonces me han sido referidos en relación con mis comentarios de septiembre pasado:

Primero, como noté en ese momento, todos somos conscientes de la discusión en curso alrededor de la celebración de la Misa "ad orientem". Sin embargo, por las razones que hablé en ese momento, y para subrayar nuestra unidad en la oración y para evitar las diferencias entre las parroquias e incluso dentro de las parroquias sobre este punto, pido que ninguna Misa sea celebrada "ad orientem" sin mi permiso.

Por supuesto, esta acción, que va en contra de la tradición litúrgica del Rito Romano, contrariamente a las recientes recomendaciones del cardenal Sarah (prefecto de la Congregación para el Culto Divino), y contrariamente a la propia GIRM, es la táctica modernista de los años setenta y ochenta.

Además, el obispo ha prohibido ... sí PROHIBIDO ... a sus sacerdotes el celebrar la Misa en la Forma Extraordinaria sin su permiso, citando específicamente los Artículos 5 y 2 de Summorum Pontificum. 

Como el Fr. Z apunta correctamente:

El obispo de Rockford escribió "con la debida consideración al art. 2 "y luego lo ignoró por completo y escribió algo que lo contradecía. Según el art. 2, los sacerdotes de esa diócesis -o cualquier otra diócesis del mundo- no necesitan su permiso.

Así que ahora, para los fieles de Rockford, están siendo devueltos a la época en la Iglesia en la que prevalecía el autoaborrecimiento ; Porque eso es un ataque contra nuestra herencia litúrgica. Contra nuestro pasado. Contra la tradición. Es anticatolicismo.

Pero espere; hay más.

En su carta, el obispo Malloy también ha aconsejado a sus sacerdotes que "cualquier modificación que se realice en el espacio sagrado de las iglesias parroquiales" requiere la aprobación diocesana. Se citan específicamente el movimiento de altares, tabernáculos o "preguntas sobre las barandillas de altar".

En la Diócesis de Rockford, Illinois, parece que los maravillosos años setenta han retornado; Al menos litúrgicamente.

Aquellos que se oponen a nuestra tradición católica, que se oponen a la misa latina, y que (al parecer) creen que la misericordia y el acompañamiento no se (debe) aplicar a los tradicionalistas, se sienten muy envalentonados en estos días.

Va a empeorar en vez de mejorar. Créanme.

Y recen por Rockford.

Brian Williams, Liturgy Guy

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