Sacerdotes suspendidos por la LEY CANÓNICA VS FRANCISCO

El derecho canónico y el confesionario: otro conflicto con Amoris Laetitia

Maike Hickson 26 de enero de 2017 

Como era de esperarse, empiezan los primeros casos donde los sacerdotes están siendo castigados por no ir junto con el nuevo "espíritu" de Amoris Laetitia. Es decir, por no administrar voluntariamente los Sacramentos (especialmente la Penitencia y la Eucaristía) a los divorciados "casados de nuevo" que no tienen la intención de cambiar su forma de vida habitual, pero todavía desean tener acceso libre a los Sacramentos.

Ahora tenemos un caso en Colombia, el caso del Padre Luis Alberto Uribe Medina, quien "fue amonestado y suspendido por su Obispo porque criticó públicamente la nueva doctrina inventada por el Papa Francisco sobre el Matrimonio y la recepción del Santísimo Sacramento , "Según el sitio católico Rorate Caeli.

Este caso ya ha sido reportado internacionalmente por Marco Tosatti y el profesor Roberto de Mattei en Italia y Guiseppe Nardi en Alemania, entre otras fuentes. El autor alemán, Mathias von Gersdorff, había planteado, ya en abril de 2016, la cuestión de una posible presión inmediata a los sacerdotes a seguir obedientemente las nuevas reglas que emanan de Amoris Laetitia. En una comunicación privada, nos ha informado que su artículo ha recibido mucha atención, en el contexto de este caso de Don Uribe.

El título del artículo es: ¿Obligará la Conf Episc Alemana a sus sacerdotes a cometer un sacrilegio? Von Gersdorff plantea allí la cuestión de que, si los católicos conservadores que todavía afirman que Amoris Laetitia no a cambiafdo la doctrina de siempre, vendrán finalmente a resistir cuando también ellos, como sacerdotes, sean personalmente obligados a cometer un sacrilegio, admitiendo a los divorciados "casados de nuevo" a la Santa Comunión y también al Sacramento de la Penitencia. Así von Gersdorff concluye: "Así se enfrentarían con la alternativa: o bien cometer un sacrilegio o ir a la resistencia pública contra su propio obispo".

Von Gersdorff, de manera penetrante, señala que estos sacerdotes en Alemania que potencialmente serán presionados para dar la Sagrada Comunión a algunas (o incluso muchas) parejas "casadas de nuevo" y divorciadas, probablemente no podrán recibir suficiente apoyo desde Roma:

Ellos [estos sacerdotes leales], por supuesto, pueden dirigirse a Roma, pero nada indica que recibirían su ayuda. El Papa ha declarado después de la publicación [de Amoris Laetitia] que no hará más declaraciones sobre este tema. En una entrevista, dijo que el cardenal [Christoph] Schönborn había interpretado Amoris Laetitia de manera correcta. Sin embargo, este cardenal vienés pertenece a ese partido que promovió especialmente la idea de admitir a los divorciados que se volvieron a casar a la Santa Comunión.

Los pastores que consideran que es un sacrilegio dar la Sagrada Comunión a los divorciados casados de nuevo no serán ayudados por el hecho de que numerosos teólogos han escrito en las últimas semanas declaraciones que descartan que haya tal cambio en la enseñanza de la Iglesia. Por lo tanto, están frente a la alternativa de cometer un sacrilegio o entrar en abierta resistencia contra su propio obispo.

Von Gersdorff también plantea, en un comentario secundario, la pregunta: si un sacerdote que sacrilegamente da la absolución a parejas "casadas de nuevo" que viven como marido y mujer, y no tienen intención de cambiar sus vidas pecaminosas, ¿no pondría también su propio sacerdocio en riesgo?.

De hecho, hay un párrafo en el Derecho Canónico que prohíbe a un sacerdote animar de alguna manera a un penitente en el confesionario a violar el Sexto Mandamiento. Pues tal sacerdote tendría entonces que ser castigado con suspensión o peor. Por ejemplo, el Canon 1387 de la Ley de la Iglesia Católica dice:

Un sacerdote que en el acto, en la ocasión o bajo pretexto de confesión, solicita a un penitente pecar contra el sexto mandamiento del Decálogo, debe ser castigado, según la gravedad del delito, por suspensión, prohibiciones y privaciones; En los casos más graves debe ser destituido del estado clerical. 

Así pues, a pesar de las presiones actuales que pueden o no ser impuestas a los sacerdotes en todo el mundo (y no sólo en Alemania) para ir con la nueva laxitud del "cuidado pastoral" que fluye de Amoris Laetitia, la Ley Canónica, pone bajo pena grave, esta indulgencia sacerdotal y la lenidad hacia un divorciado "casado de nuevo" que desea recibir la absolución -a pesar de permanecer en un estado pecaminoso de vida- una pena tan grave que lega incluso hasta su destitución del estado clerical. Es decir: Ningún sacerdote en la tierra está autorizado a dar la absolución a una persona que está constantemente y habitualmente violando el Sexto Mandamiento sin ninguna intención sincera de enmendar su vida. Por el contrario, tal sacerdote se arriesga a perder su cargo de sacerdote. 


El conocimiento y la aplicación de este párrafo particular del Derecho Canónico podrían ser de gran ayuda para los sacerdotes sitiados que ahora pueden citarlo en defensa de su rechazo consciente de conceder la absolución a los violadores habituales del Sexto Mandamiento.

En este contexto, se añade otro hecho gravemente serio, a saber, que si un sacerdote leal ahora niega la absolución a un penitente en el Sacramento de la Penitencia, debido a la falta de voluntad de ese penitente de cambiar su propia conducta pecaminosa como divorciado "casado de nuevo" - ¡Podría muy bien entonces ser demandado por ese penitente, e incluso ante un tribunal eclesiástico! Además, en tal caso, un sacerdote leal no podía ni siquiera defenderse, puesto que todavía está sujeto al Sello de la Confesión. Por lo tanto, muestra los peligros intrínsecos que podrían amenazar el Sello de la Confesión si ahora se hiciera un uso "pastoral" promiscuo o sentimental del Foro Interno.

Muchas cosas están en juego, la salvación de las almas y la santidad del sacerdocio católico. Que todos juntos trabajemos para el bien mayor aquí - para incluir, nuestra defensa de la enseñanza de la Santa Madre Iglesia sabia y hermosa sobre el matrimonio.


Comentarios

MK ha dicho que…
Es que la Amoris Laetitia no obliga a ningún sacerdote a dar la absolución si no hay propósito de enmienda. Lo que dice este artículo es falso. Pero el propósito de enmienda solo afecta a mantener la pureza, no específicamente a separarse. Pueden seguir viviendo juntos si hay hijos comunes u otras circunstancias, pero en pureza.
Este artículo pretende endosar a los católicos para que crean que el Papa es un hereje. Pues conmigo no podrán
Anónimo ha dicho que…
MK tù tambièn eres un hereje como Bergoglio. Arrepientete o iràs al infierno.
nazareusrex ha dicho que…
MK usted esta ciego ante la evidencia lo cual es idolatría porque un hereje no puede ser un papa y quienes apoyan a un falso papa no pertenecen a la Iglesia católica aprenda primero a defender el Magisterio porque usted esta defendiendo no a la Iglesia sino a un hereje lo cual tiene pena de excomunión Ipso facto.

http://www.mercaba.org/MAGISTERIO/cum_ex_apostolatus_officio.htm