Pinto, Coccopalmerio, Bergoglio y los abusos sexuales






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El cardenal Coccopalmerio, (quien anteriormente se desempeñó como obispo auxiliar del cardenal Carlo Maria Martini - un conocido progresista y miembro de la "Sankt Gallen mafia" la cual hizo un complot contra Ratzinger y en favor de Bergoglio para el control del papado - recientemente fue noticia en otro escándalo romano. En un informe del enero 3 en la publicación The Week, Michael Brendan Dougherty informó sobre al cambio propuesto en la política del Vaticano en el manejo de casos de abuso sexual - para pasar a tener jurisdicción sobre estos asuntos fuera de la Congregación para la Doctrina de la Fe y devolverlo a la Congregación para el Clero y la Rota romana. Cuando el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, hizo esta solicitud, de acuerdo con Dougherty, "la oficina del Coccopalmerio respondió con una respuesta positiva." Dougherty sigue:
Francisco fue elegido en parte para reformar un disfuncional curia. (...) Pero el desempeño de la CDF (propuesto por Benedicto) en este tema fue mil veces mejor respecto la situación antes de 2001.

Entonces ¿por qué cambiar las responsabilidades de la CDF (para casos de abuso) a la Congregación para el Clero?

Tal vez debido a que la CDF tomó un enfoque duro, para el tema del abuso infantil, lo que choca con el estilo autocrático personal de este Papa. O quizás debido a que la reforma de la reforma supondría recompensar a sus aliados, y humillar a los antagonistas.


Los rumores de esta reforma han estado circulando en Roma por meses. Y no felizmente. Se sabe que el Papa Francisco y sus cardenales aliados interfieren en los juicios de la CDF sobre casos de abuso. Esta intervención ha llegado a ser tan endémica al sistema que ahora se sabe que los casos de abuso sacerdotal en Roma tienen dos tipos de distinciones. La primera es: culpable o inocente. La segunda es "con cardenales amigos" o "sin cardenales amigos".

Dougherty continúa describiendo un caso más específico de este amiguismo en materia de abuso sexual clerical:

Consideremos el caso del P. Mauro Inzoli. Inzoli vivió de una manera extravagante y tenía tal gusto por coches llamativos que se ganó el apodo de "Don Mercedes." También fue acusado de molestar sexualmente a niños. Supuestamente abusó de menores en el confesionario. Incluso llegó a enseñar a los niños que el contacto sexual con él estaba legitimado por las Escrituras y la fe. Cuando su caso llegó a CDF, fue declarado culpable. Y en 2012, bajo el papado del Papa Benedicto, Inzoli fue apartado del sacerdocio.

Pero Don Mercedes estaba (en la 2ª situación) "con cardenales amigos", según se ha sabido. El Cardenal Coccopalmerio y Monseñor Pío Vito Pinto, ahora decano de la Rota Romana, intervinieron en nombre de Inzoli, y el Papa Francisco lo devolvió al estado sacerdotal en 2014, invitándole a "una vida de humildad y oración" lo cual no fue muy problemático para Inzoli.pues en enero de 2015, Don Mercedes participó en una conferencia sobre la familia en Lombardía.

Este verano, las autoridades civiles terminaron su propio juicio contra Inzoli, condenándolo por ocho delitos. Otros 15 estaban más allá del estatuto de limitaciones. La prensa italiana golpeó al Vaticano, específicamente a la CDF, por no compartir la información que habían encontrado en su juicio canónico con las autoridades civiles. Por supuesto, el propio Papa pudo haber permitido a la CDF compartir esta información con las autoridades civiles si así lo deseaba.

Nótense bien los nombres de los jugadores que intervinieron allí. Coccopalmerio, cuyo nuevo libro sobre el Capítulo 8 de Amoris Laetitia pasa por la alfombra roja por parte del Vaticano, aunque es una puerta abierta a la completa degradación de la disciplina sacramental y la observancia del Sexto Mandamiento, y Mons. Pio Vito Pinto, el prelado que atacó a los cuatro Cardenales y su dubia según la supuesta petición del Papa Francisco y cuyo nombre aparece en una de las más antiguas listas de francmasones del Vaticano. Los mismos colaboradores de la cábala papal parecen surgir una y otra vez en nuevas historias como intrigantes, aunque en contextos diferentes. El mismo patrón se puede observar con otros nombres, -incluyéndolos pero no limitándolos- a los Cardenales Baldisseri y Maradiaga, el siempre presente Arzobispo Víctor "Tucho" Fernández, que se dice que es el escritor fantasma de partes de casi todos los documentos papales desde que Francisco fue elegido, figuras y expertos como el editor de La Civiltà Cattolica, el  p. Antonio Spadaro, el redactor principal de Crux, Austen Ivereigh, y el periodista del Vatican Insider, Andrea Tornielli.

OnePeterFive ha cubierto ampliamente este Vaticano de desinformación con objetivos perversos por proceder directamente del Papa o de la Santa Sede. Lo vemos en repetidas entrevistas con Eugenio Scalfari en las que el Papa puede transmitir sus ideas más salvajes a un periodista de integridad profundamente cuestionable. Lo vemos en la farsa según la cual  la "propuesta Kasper" no era, de hecho, la propuesta de Francis (a pesar de que Kasper lo decía claramente). Se puso de manifiesto en la comunicación estratégicamente confusa del Vaticano y su meta -en unión con los medios de comunicación más cercanos a la Oficina de Prensa del Vaticano- de cambiar el texto de lo que el Papa había dicho, de una manera orwelliana. Añadamos a esto la clara manipulación del Papa en los sínodos, su carta a los obispos argentinos, el ejército de amigos papales que atacan a los cuatro Cardenales en los medios de comunicación, la publicaciones de las directrices de los obispos malteses y alemanes en el Periódico oficial del Vaticano. Con todo ello nos queda una imagen bastante clara.


El libro del cardenal Coccopalmerio parece ser el último esfuerzo de este tipo del Vaticano, una posición oficial-sostenida, siendo empujada hacia fuera a través de medios oficiosos. Es decepcionante en este punto que Francisco y su cohorte carezcan del coraje de ser francos sobre su propósito. Ellos han hecho su posición inequívocamente clara. ¿Por qué seguir fingiendo lo contrario?

Entretanto, mientras escribía esto, ha surgido la noticia de que el Consejo de Cardenales del Papa ha publicado un extraño comunicado de prensa, el grupo consta de diez prelados elegidos para trabajar con él en su programa de "reforma". En una traducción proporcionada por LifeSiteNews, la declaración dice:

En relación con los acontecimientos recientes, el Consejo de Cardenales promete su pleno apoyo a la labor del Papa, asegurándole al mismo tiempo su adhesión y lealtad a la figura del Papa y a su Magisterio.

En la última semana han surgido pequeños focos de resistencia, entre ellos carteles que aparecieron de la noche a la mañana en Roma, criticando a Francis por su falta de misericordia y una falsa edición de L'Osservatorio Romano que se burlaba de Francisco y de sus amigos. Ambos han sido tratados, hasta cierto punto, como actividades delictivas. De hecho, se ha iniciado una investigación de la gendarmería vaticana para descubrir los orígenes del periódico falso.

Pero a pesar de esto, la referencia de estos cardenales a "eventos recientes" parece mucho más probable que se refiera a una cosa - la dubia, y la posibilidad de una corrección formal del papa. Parece que los colaboradores en el empeño agresivo por la nueva "misericordia" de los sacramentos para los que están en grave pecado objetivo están cerrando filas.

* Traducciones de textos italianos utilizados en este artículo proporcionado por Andrew Guernsey.



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