Los días de Müller, están contados


"Cuentas, parte VII:  el 'después de Müller', la Iglesia filocomunista y la Verdadera Iglesia" 

de Fra Cristoforo 

https://anonimidellacroce.wordpress.com/2017/02/22/spifferi-parte-vii-il-dopo-muller-la-chiesa-filocomunista-e-la-vera-chiesa-di-fra-cristoforo/

Ya los días del Cardenal Müller, Prefecto de la Congregación por la Doctrina de la Fe, están contados. Mi fuente me confía que Muller, mientras dentro de la Congregación, es respetado por algunos, de muchos otros lleva hace tiempo padeciendo acoso. Y es admirable que un hombre de tal calibre haya sabido resistir y tragar todo este veneno por tanto tiempo. Y parece que el gallinero está empezando a barajar algún nombre como su sustituto. Se habla de dos Cardenales. Uno podría ser el Cardenal Schonborn. Bergoglio dijo que la única interpretación correcta de Amoris Laetitia la había dado él, humillando públicamente Müller, y sin piedad. El otro nombre que pudiera tomar el sitio de Prefecto, es justo el del Cardinal Maradiaga:  el responsable del C9. Y también aquí las cosas no van ciertamente mejor. https://www.riscossacristiana.it/maradiaga-contro-muller-nella-chiesa-e-esploso-alla-fine-il-conflitto-dottrinale-di-paolo-pasqualucci/



La reforma de la Curia toma cada día que pasa un giro más desagradable. Asistimos todos los días a reales asaltos de régimen, que contribuyen a demoler a diario la Iglesia de Jesús. El dictador Bergoglio no quiere, en absoluto, voces disidentes. Y es un hombre vengativo, rencoroso. Mi fuente me dice que en Santa Marta, más allá de la fila de los lame calcetines que cada día se presentan ante él, (para informar de rumores, hacer de espías etc ...) existe un clima de terror.

Los que que piensan diferente de él, incluso laicos que realizan servicios, tienen cuidado de no confiar el uno en el otro.
Parece que han puesto prácticamente todo el territorio vaticano y colindante bajo estrecha y reservada vigilancia. 

Incluso después de escribir mi artículo "Borrador III", se ha notado  a algunos vestidos de "paisano" pasar, en bares próximos al Vaticano, mañanas enteras para tratar de capturar a algunos disidentes. 

Para no hablar luego de este último comunicado de la Secretaría de Estado, http://ilsismografo.blogspot.it/2017/02/vaticano-comunicato-della-segreteria-di_22.html

Notar bien la frase:  "Para que la misma acción de tutela sea cada vez más eficaz con respecto de los objetivos indicados, e interrumpir situaciones de ilegalidad eventualmente halladas, la Secretaría de Estado efectuará sistemáticas actividades de vigilancia para monitorear las modalidades con las que la imagen del Santo Padre y los escudos de armas de la Santa Sede son utilizados, interviniendo si es necesario con oportunas medidas." 

Me parece que en comparación, Caeusescu fuera un aprendiz. ¿Nos comprendemos? 

"¡Nadie tiene que permitir que se "lesione" la imagen del dictador!  

¡Sentencia... graves medidas! 

Me parece leer algunos comunicados del líder de la Corea del Norte, o de Fidel Castro. Bravo Bergoglio. Bien hecho. ¡Este - sí!- qué es un testimonio concreto de "misericordia." 

Pero por favor, no me vengáis a decir que ésta es la Iglesia de Cristo. Porque Jesúcristo ha instituido otra Iglesia. De la que el Papa todavía es Benedetto XVI. 





Comentarios

Anónimo ha dicho que…
No sé que pasa en otros países, pero en Argentina nadie osa todavía descaretar al Papa...salvo algunos pocos y valientes laicos que están proscriptos de todas partes. Ellos llevan la lámpara a las catacumbas...
Nuestros consagrados, mutis!!
Anónimo ha dicho que…
En Argentina les juega en contra el nacionalismo mal entendido; esto es, el orgullo de tener un "papa" de esa nacionalidad (aunque realmente no sea màs que un usurpador del papado) se pone por encima de la verdad y del bienestar general de la Iglesia. Algo parecido sucede en otros paìses de Latinoamèrica, donde el clero màs progresista està muy a gusto con el hereje y lo alaba pùblicamente, ante eso, los curas que se dan cuenta de la debacle callan por cobardìa y no perder sus puestos en la Iglesia.