María Simma habla de las almas del Purgatorio

Extracto de la entrevista a María Simma de Nicky Eltz 

(...)¿Siglo XVI? Eso me ha llamado la atención. ¿Hay otras almas que hayan sufrido en el purgatorio tanto tiempo y que hayan venido después a usted en busca de ayuda?
  —Sí, me pidieron que ayudara a un oficial que murió en Corintia en 1660. Y también a un sacerdote de Cologne que murió en el año 555. Tuve que aceptar lo que necesitaba totalmente por mi cuenta, de otro modo hubiese permanecido en el purgatorio hasta el último día. Había tomado parte en el martirio de unos seguidores de santa Úrsula. También puedo recordar los años 1740 y 1810, pero me he olvidado ahora de quiénes se trataban.

  —¿Le han contado las almas algo específico acerca de su propio futuro?
  —No en detalle, pero en varias ocasiones han dicho que algo muy importante está a las puertas, justo enfrente de nosotros; pero no sé si todavía estaré aquí para verlo. Como dije anteriormente, vendrá de Dios y será para la conversión de todos. Dios hará muy clara su existencia, pero aun así no todos convertirán sus corazones hacía Él. Aparte de esto, solamente recibo advertencias o directivas para otras personas, como en la avalancha de la que le hablé anteriormente.

  —¿Y han ayudado alguna vez las benditas ánimas del purgatorio a que la policía resolviera un delito?
  —No, no que yo recuerde. Pero en muchos casos mi testimonio, basado en lo que me habían dicho las almas, ayudó a probar que el maligno estaba de por medio. No debemos olvidarnos de que las personas que vienen a mí hasta aquí son, en su mayoría, profundamente cristianas y por lo tanta prefieren rezar por otras personas que perseguirlas y acusarlas.

  —¿Le han dicho alguna vez las almas algo sobre el futuro de sus visitas?
  —No, nunca han dicho nada sobre ello.

  —Cuando las almas o usted misma hablan de conversión, ¿qué es precisamente lo que quiere decir? ¿Significa que todos deberían unirse a la Iglesia católica?
  —No, conversión no significa eso. Conversión es cambiar el corazón, la mente y toda nuestra vida hacia la existencia de Dios. Si bien es cierto que todas las divisiones entre los cristianos se deben a la mano del hombre y que la Iglesia católica sostiene la única verdad, tal y como la enseñó Jesús, no podemos esperar que los hombres consigan borrar todas estas diferencias. Dios hará que se produzca la unión de las Iglesias, y personalmente creo que esto también ocurrirá muy pronto, hasta diría bajo nuestro Papa actual, pero la conversión significa cambiar nuestras vidas de tal manera que estemos siempre cerca de Dios[16].

  —Así como hay personas mejores que otras, espiritualmente hablando, ¿hay también lugares del mundo mejores que otros, en un sentido espiritual? ¿Le han comentado algo al respecto las almas del purgatorio?
  —Sí, hay lugares mejores que otros. Las benditas ánimas me han comentado que África se encuentra en camino a la conversión y por lo tanto está en buen camino. América del Norte y Europa Occidental van por mal camino. Creo que ambos continentes van a tener que hacer mucha reparación y muy pronto. Y en lo que respecta a las antiguas repúblicas soviéticas diría que se encuentran en algún lugar en el medio de los otros dos casos porque sufrieron mucho y durante muchos años bajo la opresión comunista. América del Sur también se encuentra en un lugar intermedio. Pero por quien más debemos rezar es por los Estados Unidos. Allí no han sufrido en su propia tierra una guerra durante este siglo y abunda el orgullo, la codicia, el ocultismo, las sectas, los abortos y el materialismo. Lo que está a las puertas, según dicen las almas, afectará dramáticamente a los Estados Unidos.

  —Respecto al tema de la justicia de Dios, ¿qué pasa cuando muere una persona muy querida y se ofrecen por ella muchos millones de oraciones en comparación a una persona desconocida que pudo haber vivido una vida más santa?
  —Nuestra Señora se ocupa de todo y distribuye las gracias extras donde más se necesitan. ¡Ella nunca se olvida de ninguno de sus hijos!

  —¿Los animales son sensibles a la presencia de las benditas ánimas del purgatorio?
  —Sí, las perciben, en especial los caballos, perros y pollos. He oído de muchos casos de caballos que rehúsan pasar al lado de una casa determinada y luego se precisó que había almas dando vueltas por allí tratando de llamar la atención.
  —Usted menciona a los perros. Bueno, las almas del purgatorio deben saber, por supuesto, que los perros son felices cuando se les dan órdenes. ¿Sabe si las almas pueden darle una orden a un perro, por ejemplo, para ir a buscar a su dueño porque el granero está en peligro?
  —No, no ocurre así porque los perros no tienen alma.
  Pero cuando se trata de animales, santa Hildegarda de Bingen sí expresó que Satanás odia a los perros más que a cualquier otro animal porque se encuentran muy cerca de los hombres, y puedo contar que trató una vez de molestarme en este aspecto. Una tarde apareció de repente en mi cuarto un perro que saltaba de un lado a otro y ladraba e hizo el tonto durante unos minutos hasta que le ordené en el nombre de Jesús que se fuera.

  —Si las personas quieren saber dónde se encuentran sus seres queridos o lo que necesitan para ser enviados al Cielo, ¿cuál es la mejor manera para contactar con usted y qué deben hacerle llegar?
  —La mejor manera es la siguiente: que escriban simplemente una lista de personas dejando un pequeño espacio entre nombre y nombre. Que escriban el nombre completo, la ciudad en la que murió y su fecha de nacimiento y muerte en una línea. En el espacio entre los nombres que me envían, escribiré entonces la respuesta que las almas me traen y les devolveré la misma hoja. La mayoría de las respuestas son cortas y simples. No esperen por curiosidad, recen por ellos mientras esperan. Eso acelerará el proceso[17].

  —¿Le ha ocurrido alguna vez no obtener ninguna respuesta porque le habían hecho las preguntas solamente por curiosidad?
  —Sí, me pasó hace muchos años. Alguien vino y me preguntó sobre Hitler y Stalin. No vi daño alguno en aceptar su petición. Un tiempo después recibí una respuesta, que fue la siguiente: "No habrá respuesta porque quien preguntó nunca tuvo la intención de rezar". Esto resultó ser cierto porque nunca volvieron.
  —Bueno, ¿cree que Hitler ha podido haber ido al Cielo después de todo?
  —Sé, por otro lado, que está en el infierno. Y esto es así porque se ha identificado en personas poseídas mientras se estaba rezando por ellas.

  —¡Oh! ¿Alguna vez ha ocurrido que un alma se le apareciera pero sin pronunciar ninguna palabra?

  —Sí. En tales casos, sé que necesita oración, y en la mayoría de los casos volverá más tarde con permiso para decirme qué es lo que aún necesita.

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