Por eso pasan tanto tiempo en el Purgatorio


Nuestro Señor Jesucristo a Javier Viesca. México, marzo 2017

Sobre: Tened una gran devoción por las Benditas Almas del Purgatorio, en estos tiempos muy necesitadas están, porque no hay suficientes Misas y oraciones para poderlas sacar del Purgatorio lo más pronto posible y, sufren, y sufren mucho. 

Hijitos Míos, tened una gran devoción por las Benditas Almas del Purgatorio, en estos tiempos muy necesitadas están, porque no hay suficientes Misas y oraciones para poderlas sacar del Purgatorio lo más pronto posible y, sufren, y sufren mucho. 

Que vuestras oraciones, vuestras Misas, el rezo del Santo Rosario y todo lo que podáis hacer por ellas, les alcance un alivio pronto en el Reino de los Cielos, para que puedan salir rápidamente, porque su sufrimiento es muy grande. 

Ciertamente un alma en el Purgatorio, saldrá en un determinado tiempo, pero también, dependiendo del nivel en el que se encuentre. Hay niveles muy bajos y dolorosos, todavía cercanos al Infierno, en donde el alma sufre mucho; está, también, atormentada, no por demonios, pero sí por su propio dolor. 

El Purgatorio es un lugar de purificación y arrepentimiento, un tiempo de meditación, en el cual, el alma se da cuenta de todo el mal que sus pecados causaron. Hay pecados que pueden hacer solamente daño a la persona que los comete, pero hay pecados que causan mucho mal, porque muchas almas los toman como propios y los repiten. 

Por eso, cuando os he pedido ser otros Cristos, debéis ser almas de ejemplo, para que otras almas tomen el buen ejemplo que vosotros deis y ese buen ejemplo les alcance su salvación eterna, pero si sois almas malas, que en lugar de dar un buen ejemplo, dais un mal ejemplo, vais a causar mucho daño en muchos de vuestros hermanos. Por eso, hay almas que pasan tanto tiempo en el Purgatorio, porque afectaron a muchas almas que las vieron hacer tal o cual cosa, que era pecaminosa y que ellos repitieron, causándoles, quizá, hasta una muerte eterna o causándoles, también, una estancia larga en el Purgatorio.

Tenéis que pensar en vuestro futuro, Mis pequeños, pero en vuestro futuro eterno, porque debéis cuidar vuestros actos, vuestras palabras, el ejemplo que deis a los demás, porque tendréis que pagar, también, por lo malo que hagan otras almas, por el mal ejemplo que disteis y que tomaron como propio y repitieron y que dañaron a otros y quizá a muchos más.

Mientras estéis en la Tierra, reparad, haced penitencias, ayunos, por el bien de vuestra alma, porque, si por algún tiempo, en vuestra vida, disteis mal ejemplo y muchos os vieron y repitieron ese mal ejemplo, tendréis que padecer por vuestros propios pecados y por el mal que hicieron esas almas por causa vuestra.

En cambio, os ganaréis más Gloria, más Amor, más cuidados Divinos, cuando vuestros actos o vuestras palabras, fueron buenos, disteis un buen ejemplo y ese buen ejemplo fue tomado, también, por hermanos vuestros y lo repitieron y, a la vez, otras y muchas almas más lo volvieron a repetir. Tendréis una corona de Gloria, porque fuisteis verdaderos Cristos, enseñando el Bien; fuisteis apóstoles Míos, porque eso es ser un apóstol, es ser otra imagen Mía entre vuestros hermanos. Seréis muy recompensados por todo ese bien que causáis en otras almas.

Tened, pues, cuidado, Mis pequeños, con lo que decís y hacéis, que puede ser bueno o malo, para las almas que estén a vuestro alrededor. Todo será Juzgado, nada se escapa a Mis Ojos. Os repito, cuidad vuestro futuro eterno.
Gracias, Mis pequeños.

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