A base de cincel haré de vosotros grandes santos


Del blog: A DIOS LO QUE ES DE DIOS 



Hijos Míos, hijos de Mi Sagrado Corazón. Soy vuestro Hermano mayor quien os habla, y deseo deciros que Mi pensamiento siempre está puesto en vosotros misericordiosamente, porque Yo os tengo un amor ilimitado.

Cierto que el pecado Me aleja de vosotros, pero no porque Yo Me vaya, sino porque el pecado y Yo que Soy la misma santidad, somos incompatibles, y por eso, cuando pecáis y os mantenéis en el pecado, no Soy Yo quien se va, sino que vosotros me echáis de vuestras almas, porque Yo que Soy tres veces Santo, no puedo habitar donde habita Satanás. Yo, Jesús, os hablo.

Sin embargo, hijos Míos, tan pronto os laváis en el Sacramento de la Penitencia y os arrepentís de haber pecado, Yo vuelvo a tomar morada en vuestras almas, y allí Me quedo instalado mientras no Me volváis a echar por un nuevo pecado. Se hijos Míos, que muchos sois conscientes de todo esto y que lamentáis vuestra flaqueza a la hora de ser tentados, pero os pido que para vencer mejor la tentación quitéis las ocasiones de pecar, porque si no lo hacéis,  entonces se lo ponéis muy fácil al enemigo de las almas. Yo, Jesús, os hablo.

Tratad de alejaros de aquellas cosas que os hacen caer con facilidad. El que cae en la bebida que no tenga alcohol en su casa, y al que le cuesta la castidad, evite revistas y películas obscenas y pornográficas. Porque si no ponéis de vuestra parte lo imprescindible, vuestra culpa será grande, pues aunque Mi gracia no os va a faltar, siempre tenéis que poner lo que esté de vuestra parte. Yo, Jesús, os hablo.

Y si aun así caéis una y otra vez, no os desalentéis que a base de cincel se hicieron bellas obras de escultura. Yo también a base de cincel haré de vosotros grandes santos si os levantáis una y otra vez de vuestras caídas. La oración y el ayuno son poderosos para vencer las tentaciones, pero ambas cosas deben ser asiduas, no ocasionalmente, porque el hábito es lo que hace que tengáis la fuerza en estas dos practicas que vencen con facilidad las tentaciones. Yo. Jesús, os hablo.

El ayuno puede ser también de cosas que os agradan si por vuestro trabajo o salud no podéis omitir la comida, pero sí que podéis reducirla o privaros de algo que os guste como la televisión. Todo unido a Mi gracia os harán salir victoriosos de las tentaciones y el Maligno huirá de vosotros con gran pesar de su parte. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.

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