Bergoglio: Jesús se ha hecho DEMONIO por nosotros













En la Homilía de Francisco del 4 de abril de 2017 Bergoglio vuelve a blasfemar:

¡Jesucristo "se ha hecho demonio por nosotros (...) ha tomado la apariencia del padre del pecado, de la serpiente astuta»
http://novusordowatch.org/2017/04/francis-christ-made-himself-devil/

Sólo faltan los cuernos y la cola:

El blasfemo en jefe del Vaticano, Jorge Bergoglio

Las blasfemias de Jorge Bergoglio ("Papa Francisco") se hacen cada vez más espantosas. El otro día informamos sobre su broma sobre la Santísima Trinidad durante una audiencia privada, y hoy tenemos otra blasfemia que añadir a la creciente lista: En su homilía del 4 de abril de 2017, Francisco dijo que Nuestro bendito Señor Jesucristo "se hizo diablo" por nosotros!


Estas palabras están en el sitio web de Vaticano* . ¡Bajo la capa de admirar la humildad de Dios, Francisco dice que Jesucristo es el mismo  el diablo! Otra vez, Bergoglio se muestra firmemente instalado entre sus verdaderos maestros, los fariseos, pues le insultaron a Jesús diciéndole que era un demonio" (Mt 10:25; cf. Mt 12:24-30; Jn 8:52).



Para aclarar las cosas desde el principio: Sí, realmente lo dijo (está en el sitio web del Vaticano). No, no es una traducción errónea. Y no, tampoco es un malentendido.


En Italia, esto ya es una noticia de primera plana: La edición del 6 de abril del diario secular italiano Libero  (2ª noticia encuadrada empezando por el final de la página a la derecha) lo menciona en la página 1 con un artículo del periodista y escritor vaticano Antonio Socci -. Aquí está una instantánea de toda la primera página y el principio del artículo de Socci en particular 




Socci, que es nativo italiano, también llamó la atención sobre el asunto en su página de Facebook. Su artículo en Libero se titula, "Ese diablo Jesús". Palabras de Bergoglio ". Este artículo en sí no está disponible en línea, pero el autor acaba de publicar un artículo de seguimiento que fue publicado en Libero hoy, 6 de abril: Bergoglio llega a decir en CHIESA, que Jesús se hizo diablo por nosotros;  ver link: http://www.antoniosocci.com/bergoglio-arriva-ad-affermare-chiesa-gesu-si-diavolo-tutti-fanno-finta-nulla-la-sua-strategia/



¿Qué dijo exactamente Francisco? El resumen oficial (con abundantes citas literales) de su sermón del 4 de abril de 2017 en la Casa Santa Marta aparece en el periódico del Vaticano, Osservatore Romano, vol. CLVII, n. 79 (5 de abril de 2017). También se encuentra en el sitio web del Vaticano:"Nel segno della croce" (Vaticano.va)Una traducción oficial y completa del texto no ha sido publicada, pero Radio Vaticano ha publicado un resumen en inglés que, sin embargo, omite la porción más explosiva de la homilía y no hace justicia al texto original italiano que se encuentra en la página web del Vaticano :"Papa: 'la Cruz no es una insignia de pertenencia'" (Radio Vaticana)


En italiano exacto se lee.: si è fatto peccato, che si è fatto diavolo, serpente, por noi; 



En la versión original italiana de Vatican.va aparece la frase maldita de Bergoglio, ver en el link el 6º y 4º párrafo empezando por el final : *


http://w2.vatican.va/content/francesco/it/cotidie/2017/documents/papa-francesco-cotidie_20170404_nel-segno-della-croce.html



6º párrafo desde el final: «Il serpente di bronzo guariva — ha detto Francesco — ma il serpente di bronzo era segno di due cose: del peccato fatto dal serpente, della seduzione del serpente, dell’astuzia del serpente; e anche era segnale della croce di Cristo, era una profezia». E «per questo il Signore dice loro: “Quando avrete innalzato il figlio dell’uomo, allora conoscerete che io sono”». Così possiamo dire, ha affermato il Papa, che «Gesù si è “fatto serpente”, Gesù si “è fatto peccato” e ha preso su di sé le sporcizie tutte dell’umanità, le sporcizie tutte del peccato. E si è “fatto peccato”, si è fatto innalzare perché tutta la gente lo guardasse, la gente ferita dal peccato, noi. Questo è il mistero della croce e lo dice Paolo: “Si è fatto peccato” e ha preso l’apparenza del padre del peccato, del serpente astuto». Que se traduce como: ha tomado la apariencia del padre del pecado, de la serpiente astuta."

(...)

4º párrafo desde el final: «Ma cosa è la croce per noi?» è la questione posta da Francesco. «Sì, è il segno dei cristiani, è il simbolo dei cristiani, e noi facciamo il segno della croce ma non sempre lo facciamo bene, alle volte lo facciamo così... perché non abbiamo questa fede alla croce» ha evidenziato il Papa. La croce, poi, ha affermato, «per alcune persone è un distintivo di appartenenza: “Sì, io porto la croce per far vedere che sono cristiano”». E «sta bene», però «non solo come distintivo, come se fosse una squadra, il distintivo di una squadra»; ma, ha detto Francesco, «come memoria di colui che si è fatto peccato, che si è fatto diavolo, serpente, per noi; si è abbassato fino ad annientarsi totalmente».  Que se traduce como: "qué se ha hecho pecado, que se ha hecho diablo, serpiente, por nosotros;  se ha humillado hasta quebrantarse totalmente." 





La versión en español completa de la homilía es esta. En rojo las alusiones blasfemas de Bergoglio. http://www.osservatoreromano.va/es/news/en-la-senal-de-la-cruz





En la señal de la cruz (4 de abril de 2017)


MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA 
DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE
En la señal de la cruz
Martes 4 de abril de 2017
Fuente: L’Osservatore Romano, ed. sem. en lengua española, n. 14, viernes 7 de abril de 2017
Hacerse «la señal de la cruz» de forma distraída u ostentar «el símbolo de los cristianos» como si fuera «distintivo de un equipo» o «un ornamento», quizá con «piedras preciosas, joyas y oro» no tiene nada que ver con «el misterio» de Cristo. Tanto que el Papa Francisco sugirió un examen de conciencia precisamente sobre la cruz, para verificar como cada uno de nosotros lleva en la cotidianidad el único verdadero «instrumento de salvación». Estas son las líneas de reflexión que el Pontífice propuso en la misa celebrada el martes por la mañana, 4 de abril, en Santa Marta. 
«Llama la atención —hizo notar enseguida, refiriéndose al pasaje del evangelista Juan (8, 21-30)— que en este breve pasaje del Evangelio en tres ocasiones Jesús dice a los doctores de la ley, a los escribas, a algunos fariseos: “Moriréis en vuestros pecados”». Lo repite «tres veces». Y «lo dice —añadió— porque no entendían el misterio de Jesús, porque tenían el corazón cerrado y no eran capaces de abrir un poco, de tratar de entender ese misterio que era el Señor». De hecho, explicó el Papa, «morir en el propio pecado es algo feo: significa que todo muere ahí, en la suciedad del pecado».
Pero después «este diálogo —en el cual Jesús repite tres veces “moriréis en vuestros pecados”— continúa y, a al final, Jesús mira hacia atrás en la historia de la salvación y les hace recordar algo: “Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy y que no hago nada por mi propia cuenta”». El Señor dice precisamente: «cuando hayáis levantado al Hijo del hombre».
Con estas palabras —afirmó el Pontífice, refiriéndose al pasaje del libro de los Números (21, 4-9)— «Jesús hace recordar lo que sucedió en el desierto y hemos escuchado en la primera lectura». Es el momento en el que «el pueblo aburrido, el pueblo que no puede soportar el camino, se aleja del Señor, habla mal de Moisés y del Señor, y encuentra esas serpientes que muerden y provocan la muerte». Entonces «el Señor dice a Moisés que haga una serpiente de bronce y la levante, y la persona que sufra una herida de la serpiente, y que mire la de bronce, será sanada».
«La serpiente —prosiguió el Papa— es el símbolo del mal, es el símbolo del diablo: era la más astuta entre los animales en el paraíso terrestre». Porque «la serpiente es la que es capaz de seducir con las mentiras», es «el padre de la mentira: este es el misterio». Pero entonces «¿debemos mirar al diablo para salvarnos? La serpiente es el padre del pecado, la que ha hecho pecar a la humanidad». En realidad «Jesús dice: “Cuando yo sea levantado en lo alto, todos vendrán a mí”. Obviamente este es el misterio de la cruz».
«La serpiente de bronce sanaba —dijo Francisco— pero la serpiente de bronce era signo de dos cosas: del pecado hecho por la serpiente, de la seducción de la serpiente, de la astucia de la serpiente; y también era señal de la cruz de Cristo, era una profecía». Y «por esto el Señor les dice: “cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy”». Así podemos decir, afirmó el Papa, que «Jesús se ha “hecho serpiente”, Jesús se “ha hecho pecado” y ha tomado sobre sí todas las suciedades de la humanidad, todas las suciedades del pecado. Y se ha “hecho pecado”, se ha hecho levantar para que toda la gente lo mire, la gente herida por el pecado, nosotros. Este es el misterio de la cruz y lo dice Pablo: “Se ha hecho pecado” y ha tomado la apariencia del padre del pecado, de la serpiente astuta».
«Quien no miraba la serpiente de bronce después de ser herido por una serpiente en el desierto —explicó el Pontífice— moría en el pecado, el pecado de murmuración contra Dios y contra Moisés». De la misma manera, «quien no reconoce en ese hombre levantado, como la serpiente, la fuerza de Dios que se ha hecho pecado para sanarnos, morirá en su propio pecado». Porque «la salvación viene solamente de la cruz, pero de esta cruz que es Dios hecho carne: no hay salvación en las ideas, no hay salvación en la buena voluntad, en las ganas de ser buenos». En realidad, insistió el Papa, «la única salvación es un Cristo crucificado, porque solamente Él, como la serpiente de bronce significaba, ha sido capaz de tomar todo el veneno del pecado y nos ha sanado ahí».
«¿Pero qué es la cruz para nosotros?» es la cuestión planteada por Francisco. «Sí, es el signo de los cristianos, es el símbolo de los cristianos, y nosotros hacemos la señal de la cruz pero no siempre la hacemos bien, a veces lo hacemos así... porque no tenemos esta fe de la cruz» evidenció el Papa. La cruz, además, afirmó, «para algunas personas es un distintivo de pertenencia: “Sí, yo llevo la cruz para hacer ver que soy cristiano”». Y «está bien», pero «no solo como distintivo, como si fuera un equipo, el distintivo de un equipo»; sino, dijo Francisco, «como memoria de aquel (Jesús) que se ha hecho pecado, que se ha hecho diablo, serpiente, por nosotros; se ha abajado hasta aniquilarse totalmente».
Además, es verdad, «otros llevan la cruz como un ornamento, llevan cruces con piedras preciosas, para hacerse ver». Pero, hizo presente el Pontífice, «Dios dijo a Moisés: “Quien mira la serpientes será sanado”; Jesús dice a sus enemigos: “cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy”». En resumen, explicó, «quien no mira la cruz, así, con fe, morirá en sus propios pecados, no recibirá esa salvación».
«Hoy —destacó el Papa— la Iglesia nos propone un diálogo con este misterio de la cruz, con este Dios que se ha hecho pecado, por amor por mí». Y «cada uno de nosotros puede decir: “por amor hacia mí”». Así, prosiguió, es oportuno preguntarse: «¿cómo llevo yo la cruz: como un recuerdo? ¿Cuando hago la señal de la cruz, soy consciente de lo que hago? ¿Cómo llevo yo la cruz: solamente como un símbolo de pertenencia a un grupo religioso? ¿Cómo llevo yo la cruz: como ornamento, como una joya con muchas piedras preciosas de oro?». O «¿he aprendido a llevarla sobre los hombros, donde hace daño?».
«Cada uno de nosotros hoy —sugirió el Pontífice en la conclusión de su meditación— mire al crucifijo, mire a este Dios que se ha hecho pecado para que nosotros no muramos en nuestros pecados y responda a estas preguntas que yo os he sugerido».



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