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700 legisladores exigen fin de la agenda abortista y LGTB de la OEA

Congresistas de 18 países del Continente han suscrito una declaración 
en la que denuncian 

el despotismo de la Organización de Estados Americanos al imponer la agenda ideológica, 
atropellando la soberanía de los pueblos.


 
  




El líder de la OEA Luis Almagro
Setecientos congresistas de 18 países de América firmaron y divulgaron este 15 de junio una declaración conjunta en la que exigen a la Organización de Estados Americanos (OEA) abandonar la agenda abortista y de género que pretende imponer a sus pueblos.
Para los legisladores la intervención de la OEA, a través de la Corte y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para fines ajenos a los propuestos en su fundación violan la soberanía y la autodeterminación de los países miembros.
La declaración advierte que “los agresivos y continuados esfuerzos” de la OEA y de su sistema de derechos humanos por imponer “políticas y perspectivas ideológicas que atentan contra el derecho a la vida, la familia y las libertades de expresión, de asociación y religiosa” constituyen un “golpe a la democracia representativa de la región”.
Estas tentativas “exceden el mandato que les ha sido conferido por los Estados miembros, pues interfieren en asuntos que no están contemplados por la Convención, y que, por ende, corresponden a la jurisdicción interna de los Estados”.
Nunca antes tantos congresistas se habían plantado frente a la orientación ideológica que la OEA
Esta es la primera vez que un grupo tan amplio de congresistas de tantos países se planta frente a la orientación ideológica que la OEA ha asumido desde casi una década y que se ha intensificado con la llegada de Luis Almagro a la presidencia del organismo.
El texto firmado es la “Declaración americana sobre la independencia y autodeterminación de los pueblos en asuntos relacionados a la vida, la familia y la libertad religiosa”.
También es conocida como la “Declaración de México” porque se ha dado a conocer en la primera edición del Congreso Hemisférico de Parlamentarios celebrado este 15 de junio en la Ciudad de México con la presencia de 50 representantes de los signatários.
El diputado chileno José Antonio Kast, presidente de la comisión organizadora del Congreso, informó que el documento será entregado a los cancilleres de los países de los firmantes para que sea presentado ante el pleno de la OEA en la 47 asamblea general del organismo que se realizará del 19 al 22 de junio en Cancún, México.
“Vemos con preocupación que un organismo internacional, que esta fundado sobre princípios muy claros, esta tratando de imponer una especie de imperialismo cultural sobre nuestas naciones y eso, es inaceptable”, apunta Kast.
“La OEA ha tenido un giro en los últimos años y ha dictado resoluciones que son alarmantes, valoramos su labor en materia de democracia y derechos humanos pero no aceptamos que pase por encima de nuestros parlamentos y de nuestras cortes y mucho menos en estos temas tan caros para nuestros pueblos”, subrayó.
La “Declaración de México” recuerda que el artículo 3 de la Carta de la OEA reconoce claramente “el respeto a la soberanía e independencia de los Estados” y al “ejercicio efectivo de la democracia representativa”.



Foto del Congreso Hemisfério de Parlamentares

También recuerda que el artículo 1 de la Carta de la OEA establece que esta organización “no tiene más facultades que aquellas que expresamente le confiere” dicha Carta fundacional y que “ninguna de disposición la autoriza a intervenir en asuntos de la jurisdicción interna de los Estados miembros”.
El texto firmado por los congresistas rechaza cualquier interpretación que la OEA o el Sistema Interamericano de Derechos Humanos haga del actual orden jurídico para crear y promover supuestos nuevos derechos no contemplados en la Convención Americana ni en la legislaciones locales.
Rechaza también la promoción una “supuesta obligación internacional de autorizar o subsidiar el aborto voluntario o de ampliar supuestos de aborto no punible; o que limite el derecho de objeción de conciencia de aquellos que por razones serias se niegan a cooperar con el aborto voluntario”.
Se opone a cualquier interpretación que busque deformar o “alterar la definición del matrimonio como la unión entre el hombre y la mujer en el ordenamiento jurídico interno de los Estados partes de la Convención o que busque crear una supuesta obligación estatal de autorizar la adopción de niños por parejas del mismo sexo”.
Y se niega a considerar como “discriminación” la legitima oposición de legisladores o gobernantes al reconocimiento o protección legal de las uniones entre personas del mismo sexo.
El texto completo puede ser leído aqui.
La “Declaración de México” llega justamente cuando la OEA prentende imponer en su 47 asamblea general una propuesta de resolución sobre “promoción y protección de los derechos humanos” plagado de expresiones no reconocidas como unívocas por el derecho internacional y que suponen un impulso a la agenda ideológica LGBT.
Esta nueva ofensiva se encuentra la extensión de leyes que equiparen el matrimonio a otras formas de convivencia y la adopción de parejas gays
Entre los objetivos de esta nueva ofensiva se encuentra la extensión de leyes que equiparen el matrimonio a otras formas de convivencia, particularmente las de personas del mismo sexo y la promoción de la adopción de menores por parte de estas parejas.
Asimismo, se trata busca la prohibición del ejercicio profesional de quienes son requeridos por personas que desean en libertad modificar su tendencia a la atracción hacia el mismo sexo.
Por último, la propuesta pone en peligro la libertad religiosa, ideológica y de conciencia, de quienes por motivos religiosos, filosóficos o científicos no comparten el discurso sostenido por el lobby LGTBI.
Frente a siete países que impulsan la resolución (Canadá, México, Brasil, Argentina, Colombia, Chile y Uruguay), otros 10 han manifestado reservas.
Jamaica, en nombre de las naciones caribeñas, y Paraguay han solicitado directamente la eliminación de la propuesta.
Una campaña de la plataforma CitizenGO, que estará presente en la asamblea general de la OEA, ha recabado ya más de 53 mil firmas solicitando que sea rechazada la propuesta de resolución.

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