Invocad mucho al Espíritu Santo



Blog: `Haced lo que Él os diga´

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Hijos Míos, Soy Jesús quien os habla y deseo que invoquéis a Mi Santo Espíritu cada vez que os pongáis en oración o hagáis algún acto de piedad. Él os dará luz y sabiduría para entender Mis cosas y, saber exactamente cuál es Mi voluntad. Yo, Jesús, os hablo.

Pero invocadlo con fe y amor y no por rutina. Dios quiere comunicarse con vosotros y lo hacemos a través del Espíritu Santo que os guía hacia las sendas de perfección. Invocadlo también en la confesión y pedidlo asimismo para el sacerdote que os vaya a confesar, porque Mi Santo Espíritu debe estar en vuestra vida de piedad continuamente.

Hay católicos que lo invocan hasta en decisiones humanas  y Me parece muy bien, porque todo el que  se confía a Dios no sale defraudado, por tanto hijos, aprended a vivir en cada acto de piedad con Mi Santo Espíritu como guía, para que Su luz y Sus dones no os falten. Yo, Jesús, os hablo.

Dentro de poco celebraréis Pentecostés y veréis en la Palabra divina la efusión de Mi Santo Espíritu a Mis apóstoles junto Mi Santa Madre. Todo esto deseo que se prolongue en vuestras vidas. No os conforméis con la mediocridad ni con lo mínimo. Vivid estrechamente unidos a la Santísima Trinidad para que Nosotros podamos llevaros a la meta que os tenemos destinada y al grado de santidad que deseamos alcancéis. Vosotros no podéis guiaros solos, hacedlo a través de un buen director espiritual y si no lo tenéis, invocad siempre a Mi Santo Espíritu para que os ilumine en cada decisión o paso que deis. Nosotros queremos ayudaros en todo momento, pero requerimos vuestra fe y amor. Yo, Jesús, os hablo.

La santidad es costosa pero con Nuestra gracia podéis llegar a  alcanzarla cada día, porque cada día tenéis que reconvertiros, no penséis que ya lo estáis completamente. Lo mismo que el cuerpo cada día necesita el alimento para mantenerse sano y  favorable para los deberes diarios, así el alma necesita de Nosotros para que cada día sea santo. No os pongáis metas futuras que no sabéis si las llegaréis a vivir, proponeros cada día santificarlo, pidiéndome ayuda o pidiéndosela a Mi Santo Espíritu, porque de cada día os vamos a pedir cuentas. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Mi Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone por obra.

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