¡Alerta, Mi Remanente Fiel!



MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO 


Recibido por Discípulo.


El día 4 de abril de 2018.


¡Alerta, Mi Remanente Fiel!, he aquí el tiempo de la abominación.


La desolación ha golpeado Mi Iglesia con abominables herejías... es el llamado de Mi Corazón a enfrentar las consecuencias.

Ya os lo había advertido Mi Santa Madre.

Roma ha perdido la fe y se ha convertido en la sede de la abominación. La impostura en forma de una nueva religión mundial ha llegado. He aquí el tiempo del anatema, de la confusión y el error generalizado.


¡Oh!... Mi Discípulo, sé que para ti no es fácil describir esto, pero he aquí que por orden Mía y de rodillas recibes este mensaje.

Tu sufrimiento es Mi Sufrimiento.
Dile a Mi Remanente Fiel que Yo, El Señor, le ama intensamente y que debéis permanecer en estrecha unidad, Mi pesar es tu pesar, Discípulo, pero ahora te envuelvo nuevamente con Mi Luz para los que te acusan de ser un falso profeta vean que Yo escribo con tu mano y que tú haces lo que Yo te ordeno.

El sueño profundo de la ignorancia está conduciendo a muchas almas al error, la mentira se está predicando por falsos profetas en el mundo. El mundo los recibe y los acepta, puesto que todos son de él.


Los falsos dioses quieren reinar y gobernar el universo. Los reyes de la tierra les rinden honores. El gobierno único mundial ya arrojó sus redes de perdición y lo que es muy doloroso para Mí lo ha de ser para todas mis almas reparadoras, pronto Elías vendrá, pronto Enoch vendrá, pronto Mi Escogido Pastor tomará el mando de Mi Remanente Fiel para nutrirlo con Mi Sabiduría, sobre él verteré las fuentes del Divino Conocimiento, pues os gobernará en santidad, rescatará aún del pozo profundo a los desterrados de Mi pueblo y pondrá en los corazones las leyes sagradas.


Nunca el dominio del nuevo orden mundial podrá vencerlo, pues en sí mismo trae Mi autoridad y Mi ley para hacerla valer entre los más pequeños y los más humildes.

¡Oh, Petrus!, tu báculo de Pastor será fuerte y Mi rebaño será guiado y fortalecido con Mi verdadera Doctrina, un aire desolador está llegando y la conciencia de pecado se alejó de muchos de Mis hijos. Perdida la sana doctrina del verdadero depósito de la Fe, andarán muchos errantes, vagando sin sentido por los caminos infames de esta abominable desolación.

Voy a suspender en un momento las leyes mismas de la naturaleza y voy a hacer beber el Ajenjo, que Me han dado, a los corruptos y traidores que vendieron su primogenitura como Esaú por un plato de lentejas.
Haré que se traguen sus palabras aquellos que promueven la herejía de la abominación y la desolación.

Un acto de justicia, os anunciarán Mis Ángeles. El fuego envolverá la Tierra que permanecerá pronto en constante movimiento.


¡Ah, naciones culpables, gobernantes impuros, idólatras, sobre ustedes pronuncio Yo un Ay! Porque os di suficiente tiempo para que os convirtierais, más sin embargo si ningún recato y pudor siguieron haciendo sus malas obras, las cuales repudio y detesto.

Con ellos pecan también Mis consagrados, consintiendo y asistiendo si ningún respeto a Mí en toda clase de fornicaciones con Jezabel, la astuta serpiente, que obra inicuamente, para arrastraros al infierno letal del cual nunca saldrán.
¡Ah, Discípulo!, estate alerta pues eres Mi atalaya.
La gente de este tiempo ha errado el camino y andan diciendo que Dios está contento con el pecado...

¿Hasta cuándo tendré paciencia?


O bien, el Dios que es Amor... ¿cómo nos va a castigar con el enojo de Su cólera?

¡Ah!... hombres temerarios y sin recato que habláis necedades, que enseñáis los unos a los otros mentiras, escuchad Mi Voz, Yo daré el justo pago al necio y haré callar al altanero y al engreído. Los malvados no poseerán el Cielo Nuevo de la Tierra Nueva, que estoy preparando.

Cómo un relámpago vendrá la reprensión en Mi justo enojo, el fuego de Mi cielo, por Mi pueblo, envolverá la Tierra y con gran rumor el mar lanzará las aguas con potente fuerza. Ante Mi vista estará la Tierra entera consternada. El aire fuerte y destructor vendrá desde los puntos cardinales de la Tierra y el valle será trocado en un desierto. Los animales y bestias salvajes que habitan en los altos cerros, en las montañas altas, bajarán a los pueblos a morir o a matar para poder sobrevivir.

Entonces los que se embriagaban de mosto, vino y placer dirán.

¿Cuál es la suerte que nos espera, si ya dejamos de creer en Dios?
¿Quién nos protegerá de la tempestad y de las llamaradas dañinas del Sol?

¡Oh, Discípulo!, sigue escribiendo que Mi pueblo y Mi raza suspiran por las palabras escritas. La Tierra sufrirá terribles sacudidas y muchos te buscarán ah, Discípulo, para preguntarte.

¿Qué debemos hacer...?


Será, pues, tarde, porque pronto ordenaré a Mis mensajeros, videntes y profetas guardar absoluto silencio y ninguna sentencia, promesa o queja de parte Mía saldrá de sus labios. Porque se olvidaron de Mí, y acudieron a dioses extraños.


Yo, Jesús, que sufrí y morí en La Cruz, veo el desacato, la desobediencia y la burla dentro de Mis templos. Y Mis ministros hacen toda clase de anomalías y aberraciones con sus míseras ceremonias que se asemejan mucho a los aquelarres diabólicos. Se mofan de Mí, Me ofenden diariamente, y nunca tienen un verdadero propósito de arrepentimiento.

El Santo Temor de Dios ha huido de Mis templos. Es preciso que la purificación que viene, regrese el Santo Temor de Dios a Mi Iglesia, y ésta deje de ser cueva de ladrones. Yo, Jesús, limpiaré totalmente a Mi Iglesia. La dejaré blanca, reluciente, pura como lo fue cuando la fundé. La renovaré y le infundiré nuevamente Mi Gracia, y Mi Espíritu la guiará a través del nuevo Pastor que andará según la Ley del Amor y de la Verdad.

Yo Mismo, Jesús, la levantaré del lodo y de la ceniza, el tiempo ha llegado en que cosecharé los buenos frutos de la Reparación.


He aquí el tiempo en que los hombres se levantarán unos contra otros y maldiciéndose los unos a los otros se matarán. Se habrá enfriado totalmente la caridad. Durante este tiempo no habrá ningún consuelo ni piedad. La Tierra se negará a dar fruto. La lluvia se alejará de muchos lugares y el Sol dejará de brillar. La ansiedad y el estrés llevarán a muchos al suicidio. Las calles en las ciudades estarán llenas de violencia. Las mujeres abortarán el fruto de las entrañas y los hombres en muchos lugares se abandonarán a la sodomía. Habrá gran angustia y zozobra pues el asteroide cada vez está más cerca de vosotros.

¡Ah, hijos Míos!, aunque Mis mensajes no agraden a nadie, aunque os parezcan repetitivos, Soy un Dios incansable y hablo según lo que Mi Corazón siente.

Siento pena por Mi amada creatura, el hombre. Os transmito Mi sentir, os suplico nuevamente, tener compasión de Mí. Mi Corazón os ama tiernamente y os ofrece un remanso de paz. Cuando suceda todo esto, recordad, hijos Míos, que lo dije una y otra vez, por medio de Mis siervos los profetas.


La guerra y la militarización de las fronteras está cerca, el nuevo orden mundial ya ha tomado control en muchos aspectos, sólo os pido permanecer en oración, atentos y vigilantes.



El gran dragón ha lanzado su llamarada de fuego, estad atentos, permaneced Conmigo, Yo Soy Jesús.

Ixtus. 

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