El ateo y el prodigio del cura de Ars



Dos profesores incrédulos de la Universidad de Lyon quisieron ir a Ars para insultar a su cura. Entraron en la pequeña iglesia mientras celebraba misa. Se pusieron en tal posición que les permitía observar todos sus movimientos. Cuando llegó a la elevación de la Hostia, uno de ellos, viendo a la gente arrodillarse, pensó para sí: "¿Cómo hombres inteligentes pueden decir que en ese pedazo de pan está Dios?". 


El santo Cura, en el momento de la Comunión, volviéndose hacia los fieles, se fijó en el profesor como si leyese en su alma aquellos pensamientos de incredulidad. Hecha la genuflexión, tomó la Hostia entre los dedos y la elevó por encima del Copón, diciendo las palabras litúrgicas: "Este es el Cordero de Dios". La Hostia huye de sus manos y se posó sobre la lengua de la primera persona arrodillada en la balaustrada. 

El santo miró de nuevo al incrédulo como diciéndole: "Un simple trozo de pan, ¿puede hacer esto?". El profesor se sintió desconcertado y se fue. Se arrodilló y adoró. luego corrió hacia el cura para confesarse. Más tarde se consagró sacerdote de la orden dominica.


https://digilander.libero.it/rexur/miracol/spa/ars.htm

Comentarios

Cristina Villarroya ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de la Madre de la Salvación:


Viernes 19 de octubre, 2012



(Recibido durante una aparición de la Bendita Virgen María, que duró 20 minutos, durante la cual una imagen de la Sagrada Eucaristía, apareció sobre su frente)



Mi niña, la Hostia (Forma) que tú ves sobre mi frente, es un símbolo para demostrar a todos los hijos de Dios, la Presencia Real de Mi Hijo en la Sagrada Eucaristía.



Mi Hijo está presente en el mundo y está al lado de cada uno de los hijos de Dios, todos los días, con la esperanza de que sientan Su Presencia.

Hijos, es sólo mediante el recibimiento del Verdadero Cuerpo de Mi Hijo, Jesucristo, el Redentor de la humanidad, que vosotros seréis bendecidos con gracias especiales.



Cuando Mi Hijo murió por vuestros pecados, para que cada hijo de Dios fuera capaz de desafiar la muerte, Él dejó un legado importante.

La Presencia de Cristo, en la Sagrada Eucaristía, es real y, cuando es consumida, os trae protección especial. Ella os trae más cerca en unión con Él.

Él es el Pan de Vida. Este Regalo, para vosotros hijos, nunca debe ser cuestionado o rechazado.



Los favores concedidos a aquéllos que reciben Su Cuerpo y Su Sangre, incluyen la salvación del Purgatorio, si es recibido todos los días. Mi Hijo os llevará, en el momento de la muerte, entre Sus Brazos, lejos del fuego del Purgatorio.



La Santa Misa, la cual ofrece el Cuerpo Auténtico de Mi Hijo en honor de Mi Padre, trae consigo, también, grandes beneficios.

Entre a más Misas diarias asistáis y entre más recibáis el Cuerpo y la Sangre de Mi Hijo, en la Santa Eucaristía, se os concederán inmunidad de la purificación en el fuego del Purgatorio.



Aquéllos de vosotros quienes rechazan la existencia de Mi Hijo, en la Sagrada Eucaristía, os negáis vosotros mismos un gran Don. Vosotros no seréis condenados por rechazar Su Cuerpo en la Santa Misa, pero no recibiréis las gracias que Él desea otorgar sobre todos los hijos de Dios.

La Santa Comunión que recibís, debe ser consagrada correctamente. Cuando vosotros recibís Su Cuerpo, El os llenará con un profundo y humilde amor, que fortalecerá su Fe y os traerá Vida Eterna.



La Santa Eucaristía es el Regalo, el cual os concede Vida Eterna. Nunca olvidéis esto.

Mi Hijo sufrió extremadamente para darle al mundo este gran Don, el Pasaporte al Cielo. No lo rechacéis. No desafiéis Su generosidad. No subestiméis el Poder de la Sagrada Hostia (Forma).



Por favor rezad esta Cruzada de Oración (81) Por el Regalo de la Santa Comunión

Oh Pan Celestial,

llena mi cuerpo con el nutrimento que necesita.

Llena mi alma con la Presencia Divina de Jesucristo.

Dame las gracias para cumplir la Santa Voluntad de Dios.

Lléname con la paz y la calma que provienen de Tu Sagrada Presencia.

Nunca me dejes dudar de Tu Presencia.

Ayúdame a aceptarte en Cuerpo y Alma, y que, mediante la Sagrada Eucaristía, las Gracias otorgadas sobre mí me ayuden a proclamar la Gloria de Nuestro Señor Jesucristo.

Purifica mi corazón.

Abre mi alma y santifícame cuando reciba el Gran Don de la Sagrada Eucaristía.

Concédeme las gracias y los favores otorgados sobre todos los hijos de Dios, y concédeme inmunidad contra las llamas del Purgatorio. Amén



Mis hijos, debéis rezar para que todos los cristianos quieran aceptar y comprender el Poder de la Sagrada Eucaristía. Esta, es la armadura requerida para salvar las almas de mis hijos.

Aceptadla de buen grado y con generosidad de corazón.

Vuestra Bendita Madre,

Madre de la Salvación



Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a19-oct-2012/