La Biblia sobre las malas palabras y las groserías



«El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca.»
(Lc. 6, 45)
Las groserías siempre se aprenden en un lugar y con un tipo de personas. Lo importante es ser sabio y buscar la forma de cambiar el ambiente para que este no te cambie.
«Los malos compañeros echan a perder las buenas costumbres.»
(1 Cor. 15, 33).
A continuación quiero decir un discurso tomado literalmente de la Palabra de Dios. Alguien podrá decir, es que el padrecito ya  no quiere que digamos malas palabras, pero no es que yo no quiera, Dios es quien lo señala en su Palabra. Las siguientes citas bíblicas son claras y sencillas.
«Ustedes deben portarse como corresponde al pueblo santo: ni siquiera hablen de la inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o de avaricia. No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, porque estas cosas no convienen; más bien alaben a Dios.»
(Ef. 5, 3-4)
«Su conversación debe ser siempre agradable y de buen gusto, y deben saber también cómo contestar a cada uno.»
(Col. 4, 6) 
«No digan malas palabras, sino sólo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.»
(Ef. 4, 29)
«Pero ahora dejen todo eso: el enojo, la pasión, la maldad, los insultos y las palabras indecentes.»
(Col. 3, 8)
«Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad.»
(Ef. 4, 23-24)
«Y yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado. Pues por tus propias palabras serás juzgado, y declarado inocente o culpable.»
(Mt. 12, 36-37)


Comentarios

Cristina Villarroya ha dicho que…
🏹 Imitación de Cristo

Contra las lenguas de los maldicientes

"Hijo, no te enojes si algunos tuvieren mala opinión de ti, y no te dijeren lo que no querías oír. Tú debes sentir de ti lo peor, y tenerte por el más flaco de todos. Si andas dentro de ti, no harás mucho caso de palabras que se lleva el viento. Gran discreción es callar en tiempo contrario, y convertirse a mí de corazón, y no turbarse por el juicio humano."

🔔 Tomás de Kempis