Meditación para el verano


Venid vosotros... y descansad un poco, nos dice el Maestro. Lejos de centrar la atención en el propio yo, también en el descanso buscamos a Cristo, porque en el Amor no existen vacaciones. «A cualquier lugar que se dirija el hombre, si no se apoya en Dios, hallará siempre dolor», nos advierte San Agustín. Al menos el dolor de haberle dejado a Él a un lado.
El tiempo de vacaciones no debemos emplearlo en no hacer nada. «Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes... En pocas palabras: cambiar de ocupación, para volver después –con nuevos bríos– al quehacer habitual». Ese tiempo ha de suponer un enriquecimiento interior, consecuencia de haber amado a Dios, de haber cuidado con esmero las normas de piedad, y de haber vivido también la entrega a los demás, tratando de fomentar el olvido de nosotros mismos; deben ser días en los que especialmente procuramos hacer la vida más amable a quienes nos rodean. Su alegría y su felicidad constituirán una buena parte de nuestro descanso.
Hoy son muchos quienes dejan su vida sobrenatural a un lado al elegir, imprudentemente, lugares de vacaciones donde el ambiente moral se ha degradado de tal modo que un buen cristiano no puede frecuentarlo, si desea ser consecuente con su vida cristiana. Sería triste que una persona que habitualmente vive de cara a Dios aprobase con su presencia el triste espectáculo de esos ambientes y se expusiera gravemente a ofender al Señor. Más grave sería, si se tratara de unos padres, cooperar a que sus hijos y las personas que de ellos dependen sufrieran en sus almas un daño, muchas veces irreparable: cargarían sobre sus conciencias los pecados propios y los de los hijos.
A muchos podría decir el Señor: «¿Por qué sigues caminando por caminos difíciles y penosos? El descanso no está donde tú lo buscas. Haces bien en buscar lo que buscas; pero debes saber que no está donde lo buscas. Buscas la vida feliz en la región de la muerte. ¡No está allí! ¿Cómo es posible que haya vida feliz donde ni siquiera hay vida?».
Aunque en algunos ambientes se haya olvidado la doctrina moral de la cooperación al mal, nosotros, que deseamos ser buenos cristianos y que muchos otros lo sean, la recordaremos, con oportunidad y con espíritu positivo, a nuestros amigos y compañeros. No olvidemos que, aunque el descanso es un deber, no lo es de un modo absoluto, y que el bien del alma, propia y ajena, está por encima del bien corporal. En un cristiano que desea conducirse en unidad de vida, no quiere Dios un tiempo en el que reponerse físicamente significara para el alma quedar enferma, rota o, al menos, empobrecida. Además, con un poco de buena voluntad, siempre será posible encontrar o crear lugares y modos en los que se pueda descansar teniendo a Dios muy cerca, en nuestra alma en gracia, aprovechar el tiempo para reforzar amistades y realizar un apostolado fecundo.
 «Los cristianos deben colaborar para que las manifestaciones culturales y las actividades colectivas, que son características de nuestro tiempo, se impregnen de espíritu humano y cristiano». Es tarea nuestra abrir horizontes nobles y gratos a una sociedad en la que muchas personas gozan de más tiempo libre debido a la tendencia de las legislaciones a disminuir la jornada de trabajo, con fines de semana más largos, mayor tiempo de vacaciones, etc. Hemos de enseñar también el sentido esencialmente religioso que tienen las fiestas, sin el cual quedarían vacías de contenido: Navidad, Semana Santa, domingos y demás fiestas del Señor y de la Virgen. Este es un apostolado que nos urge, pues cada vez son más los que aprovechan estos días para evadirse de los deberes cotidianos y, quizá, para alejarse más de Dios.
Las fiestas tienen una importancia decisiva «para ayudar a los cristianos a recibir mejor la acción de la gracia divina y permitirles responder a ella más generosamente». La Santa Misa es «el corazón de la fiesta cristiana», y en ella hemos de ofrecer todo lo que constituye el día. Nada tendría sentido si se descuidara este primer deber para con Dios, o si se relegara a una hora que solo llenara un hueco del día, repleto de otras actividades a las que se consideraría como más importantes. Revelaría al menos poco amor de Dios en un cristiano que quiere tener a Dios como verdadero centro de su vida. Para Él ha de ser lo mejor, especialmente cuando celebramos una fiesta, aunque para eso tengamos que llevar a cabo un cambio de planes. Si somos generosos, sentiremos la alegría profunda de quien ha correspondido al amor de su Padre Dios.
Cuando Jesús se dirigió en una barca con los suyos a un lugar apartado –continúa el Evangelio de la Misa–, muchos los vieron marchar y fueron allá a pie, y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, vio Jesús una gran multitud, y se llenó de compasión, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas. No pudieron descansar aquel día, ni Jesús ni sus discípulos. Nos enseña aquí el Señor con su ejemplo que las necesidades de los demás están por encima de las nuestras. También nosotros, ¡en tantas ocasiones!, habremos de dejar el descanso para otro momento, porque otros esperan nuestra atención y nuestros cuidados. Hagámoslo con la alegría con que el Señor se ocupó de aquella multitud que le necesitaba, dejando a un lado los planes que había proyectado. Es un buen ejemplo de desprendimiento que debemos aplicar a nuestras vidas.



Comentarios

Cristina Villarroya ha dicho que…
CARTA ABIERTA A LOS OBISPOS ESPAÑOLES

Madrid, 22 de julio de 2018

En nombre de los cientos de miles de católicos españoles que se sienten
representados por nuestro Movimiento, pedimos a los pastores de la
Iglesia de España que en el día del Apóstol Santiago, patrono de España
y de su catolicidad, eleven plegarias en todas las Misas por la
inviolabilidad del lugar santo del Valle de los Caídos, testimonio insigne de
la concordia y reconciliación de los españoles. Todos los católicos de
España tenemos una deuda de gratitud con el hombre que salvó a la
Iglesia de España, cuya tumba pretende profanar el gobierno, y ha llegado
la hora de saldarla.
Por ello les pedimos que, en consonancia con la oración por España que
rezamos en las misas, pidan a nuestro Santo Patrón que vuelva a regir en
España la ley de Dios y cese la persecución contra aquél que la reinstauró
y contra el Valle de los Caídos.

Affma. en Cristo,
Pilar Gutiérrez
Directora
Movimiento por España
www.volvemos.es
Cristina Villarroya ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:


Miércoles 05 de septiembre de 2012



Mi hija muy amada nación tras nación está pasando por una transición en estos momentos.

Ninguna nación puede dejar de comprender que mucho cambio está en el aire.

No solo las leyes que gobiernan sus países, comienzan a cambiar, sino que la Fe que una vez tuvieron parece haberse evaporado.

Menos sacerdotes, menos funcionarios en Mi Iglesia Cristiana, han decidido defender las Leyes de Dios.

Ni tampoco ellos claman su fidelidad hacia Mí. En su lugar, sus voces son como susurros en medio del ruido de voces, que despotrican y promueven el amor propio.

La Palabra de Dios está siendo devorada por las voces de los ateos que disfrazan sus voces bajo el manto de las leyes gubernamentales, las cuales están siendo modificadas en nombre de la llamada “Justicia”, tolerancia para el bien de todos.

Las mentiras están siendo presentadas antes de que vosotros seais diseñados para destruir no solo la Palabra de Mi Padre, sino al Cristianismo en todo el mundo.

La apostasía se ha extendido como un reguero de pólvora y casi ha alcanzado el punto de ruptura.

Este es el momento para la intervención de Dios. Basta de mentiras.

El rey de las mentiras engaña a los hijos de Dios en todas partes. No sigáis a vuestros gobiernos que proclamen que la Palabra de Dios es una mentira.

No aceptéis nuevas leyes, que toleren el pecado mortal. Luchad, todos vosotros en defensa de lo que es correcto.

No permitáis que las leyes, promovidas por el rey de las mentiras, atrape a vosotros y a vuestras familias en un pozo sin fondo.

Si vosotros permitierais leyes que prohíban la práctica de vuestra Fe, vosotros sufriréis. Vuestras almas carecerían de alimento y os alejaríais de Mí.

Pero si vosotros llegáis a aceptar el asesinato y el aborto y no os levantáis contra tal mal, entonces vuestro país será castigado por la Mano de Dios.

Mientras que la apostasía continúa propagándose en todas partes, la conversión es por otra parte cada vez mayor y pronto los dos chocarán frontalmente.

Un gran choque se pondrá de manifiesto y el hombre se separará del hombre. Hermano contra hermano. Vecino contra vecino.

Habrá dos campamentos. Aquellos quienes aman a Dios y aquellos que no lo hacen.

Voy a dar a cada alma la oportunidad de decidir en cuál campo desean formar parte, con la esperanza de que ellos me elijan a Mí, su amado Salvador.

Vosotros Mis discípulos, a través de vuestras oraciones, especialmente con la recitación de la Letanía de la Gracia de Inmunidad, podéis traer más almas hacia Mí.

Después de esto voy a arrebatar a los buenos dentro de Mi Pecho, así como fué predicho, y en un abrir y cerrar de ojos, ellos serán puestos en seguridad.

Mi promesa es salvar a la humanidad.

Pero la decisión final bajará a cada alma a través de su propia voluntad (libre albedrío).

Vuestro Jesús



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