Testimonio del síndrome post aborto




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Cristina Villarroya ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD revelado a MDM:


Martes 16 de diciembre del 2010



Escribe esto, hija Mía. Dar muerte a víctimas inocentes es uno de los más graves pecados que el hombre puede infligir a su hermano. Éste es el más grave pecado de la carne y me causa un profundo dolor. La falta de respeto que tiene el hombre de hoy por la vida humana es cada vez más evidente en el mundo.



La vida es un precioso don de Dios. Ningún hombre tiene el derecho de quitar la vida a otro. Ningún hombre tiene el derecho de quitar la vida a un niño que aún no ha tomado su primer aliento en el momento de nacer. Este crimen es atroz e imperdonable. Todas las almas provienen de Mi Padre Eterno y son creadas en el momento de la concepción. Los niños pequeños, almas inocentes, están siendo asesinados por las mismas personas que los deberían criar, sus propias madres, que son responsables de que se les niegue el derecho a nacer.



¿Por qué Mis hijos retroceden y no hacen nada? En el nombre de la libertad estos pequeños ángeles del Reino de Mi Padre están siendo eliminados de esta tierra antes de que haya pasado el tiempo que se les asignó como hijos de Dios. ¿Es que esas mujeres no entienden que las vidas a las que dan tan poco valor son de Dios? Esos niños sufren. Soportan un dolor agonizante durante su asesinato. Y eso es justificado por los gobiernos, la profesión médica y las familias de estas mujeres. ¿No sienten remordimiento en sus almas?



¿No se dan cuenta de que su atroz acto no es diferente a aquél en que el hombre asesina al hombre?



De hecho, es aún mayor pecado, pues esos niños están indefensos. Estas mujeres deben pedir misericordia si son culpables. O pedirme orientación si están considerando el aborto. De cualquier modo, deben ser juzgadas por su pecado. Los pecados de la carne son los más ofensivos a los ojos de Mi Padre. No hay ninguna justificación para asesinar a un semejante que sea aceptable para Mí o para Mi Padre Eterno.



Despertad, hijos Míos, y entended que quitar la vida llevará a los perpetradores al fuego eterno del Infierno. No habrá retorno de ese abismo lleno de demonios. Esos mismos demonios que por el trabajo del Seductor, Satanás, convencen al asesino o asesina ¡de que lo que está haciendo es correcto! Por ejemplo, él convencerá astutamente a las madres de que ellas están tomando la “decisión correcta”. Usando cualquier truco asociado con el razonamiento humano, él hará a la persona justificar el acto incluso si está equivocado. Él mentirá diciendo que el asesino tiene sus propios derechos. Que debe mirar primero por sus propios intereses. En nombre de los derechos humanos, se aduce la mentira de que los derechos de una madre y la libertad de escoger vivir la vida como ella quiera es algo digno de admirar. Por esta mentira, ella se convencerá de que es correcto asesinar a su hijo.



Por favor, comprended que la escalada del genocidio en el mundo fue predicha. Ésta es una de las muchas señales de las que se habla en relación al Fin de los Tiempos.



Ahora, deteneos todos. Escuchad. El asesinato es una ofensa muy seria. Cometedlo y no seréis salvados. No hay vuelta atrás. Arrepentíos aquéllos de vosotros que hayáis cometido este terrible pecado. Pedid perdón ya. Yo, mediante Mi misericordia, escucharé vuestras oraciones. Vosotros podéis ser salvados, y lo seréis, si realmente estáis arrepentidos de vuestro grave pecado. Yo escucharé. Yo perdonaré. Pero el tiempo no está de vuestro lado.



Vosotros creyentes, rezad mucho por estos hijos Míos que vagan perdidos, que han sido desorientados por el Seductor y por sus secuaces que están en posiciones de poder. Ellos necesitan ahora vuestras oraciones. Debéis, todos vosotros, defender el derecho a la vida humana, que no puede ser manipulada por manos humanas bajo ninguna circunstancia.



Rezad a Mí todos los días. Ofreced cualquier sufrimiento que podáis tener por las víctimas inocentes.



Vuestro Amado Salvador, Jesucristo





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