Masiva manifestación contra el aborto en Argentina


Marcha por la Vida - Argentina 2017


En la marcha, que fue calificada por sus organizadores como «histórica» se pudo ver a todo tipo de personas, entre ellas familias y sacerdotes con pancartas y volantes en defensa de la vida.

(InfoCatólica) Miles de personas participaron ayer de la exitosa Marcha por la Vida, convocada para manifestarse a favor de la vida de los no nacidos y contra el aborto.
En la marcha, que fue calificada por sus organizadores como «histórica» se pudo ver a todo tipo de personas, entre ellas familias y sacerdotes con pancartas y volantes en defensa de la vida.
Para Pablo Fernández Álvarez, uno de los organizadores, «La vida es el primer derecho humano y eso lo compartimos tanto ateos como religiosos. Basta tener sentido común para entender que no hay necesidad de matar a un bebé en el vientre de una madre», aseguró.
Posteriormente se realizó una concentración en una plaza del Congreso, en donde se instaló un escenario y un portavoz alzó la voz para reforzar el concepto de la «defensa de la vida desde la concepción».
A la marcha en la capital se unieron otras 20 marchas en distintas ciudades del país.

Apoyo de los obispos de Buenos Aires

La marcha también recibió el pleno apoyo de los obispos de Buenos Aires, quienes con un mensaje que lleva por título «Abrázate a la vida», animaron a los fieles a participar de la marcha.
«Nos hacemos también presentes y solidarios en el sagrado y noble ideal que los ha convocado: la defensa de la vida en todos sus términos, cuidando con predilección a los más débiles», expresaron en un mensaje firmado por el arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, y los 6 obispos auxiliares.
En la misiva subrayaron la importancia de defender la vida ante «todas las formas de agravios y atropellos que vulneran la dignidad de las personas».
Por su parte, el Secretariado Nacional para la Familia de la Conferencia Episcopal de Argentina (CEA) también expresó su apoyo a la marcha que se convirtiera en una «expresión pública del cuidado de la vida desde la concepción y hasta la muerte natural».

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Fui a la marcha. No eran más de 7.000 personas (unas 4 cuadras). El diario La Nación (con bastante mala fe) publicó que éramos 2.500. Y tampoco fue de todo tipo de personas. Prevaleció gente de clase media-alta. De todos modos, para provocar algún tipo de efecto político este tipo de marchas no pueden ser inferiores en 100 a 200.000 personas. Y en países con menos población, ha habido marchas de 500.000 a un millón de personas. Generalmente apoyadas por los obispos. En la Argentina también es inexacto que hayan apoyado los obispos. Esa declaración ni siquiera se leyó en el acto. ¿Es concebible que si hubiera existido tal declaración antes de la marcha, los oradores no la hubieran mencionado? Los obispos de la Argentina jamás se han destacado por apoyar estas cosas. Es más, muchas veces las han saboteado impidiendo que se difundiera su realización y evitando ni siquiera pegar afiches en sus propias parroquias. No nos engañemos: en la Argentina las fuerzas proaborto son muchísimo más poderosas, pero la culpa principal del avance abortista la tienen la absoluta mayoría de nuestros cobardes pastores que se apacientan a sí mismos. El único caso destacable a favor de la marcha fue el del arzobispo de La Plata, monseñor Aguer, que aunque se destaca por sus declaraciones lúcidas en materia teológica y de moral, no pasa lo mismo con sus intervenciones políticas. Es inaudito que un país como la Argentina tenga una actuación tan, pero tan mediocre con un tema fundamental como éste. Lo mismo ya nos pasó con la batalla contra el divorcio y contra el putimonio. Y en los dos casos se perdió mal. Una cosa es saber que se peleó el buen combate y que se hizo todo lo posible y otra es haber sido casi funcional dialécticamente al enemigo.