Extender el Reino de Dios

A la pregunta de Pilato, contestó Jesús: Mi reino no es de este mundo... Y ante la nueva interpelación del Procurador, respondió: Yo soy Rey. Para esto he nacido.... No siendo de este mundo, el Reino de Cristo comienza ya aquí. Se extiende su reinado en medio de los hombres cuando estos se sienten hijos de Dios, se alimentan de Él y viven para Él. Cristo es un Rey a quien se le ha dado todo poder en el Cielo y en la tierra, y gobierna siendo manso y humilde de corazón, sirviendo a todos, porque ha venido no a ser servido, sino a servir, y dar su vida para la redención de muchos. Su trono fue primero el pesebre de Belén, y luego la Cruz del Calvario. Siendo el Príncipe de los reyes de la tierra, no exige más tributos que la fe y el amor.
Un ladrón fue el primero en reconocer su realeza: Jesús -le decía con una fe sencilla y humilde-, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino. El título que para muchos fue motivo de escándalo y de injurias, será la salvación de este hombre en el que ha ido arraigando la fe, cuando más oculta parecía estar la divinidad del Salvador, que «concede siempre más de lo que se le pide: el ladrón solo pedía que se acordase de él; pero el Señor le dice: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso. La vida consiste en habitar con Jesucristo, y donde está Jesucristo allí está su Reino».
En la fiesta de hoy oímos al Señor que nos dice en la intimidad de nuestro corazón: Yo tengo sobre ti pensamientos de paz y no de aflicción, y hacemos el propósito de arreglar en nuestro corazón lo que no sea conforme con el querer de Cristo. A la vez, le pedimos poder colaborar en esa tarea grande de extender su reinado a nuestro alrededor y en tantos lugares donde aún no le conocen. «A esto hemos sido llamados los cristianos, esa es nuestra tarea apostólica y el afán que nos debe comer el alma: lograr que sea realidad el reino de Cristo, que no haya más odios ni más crueldades, que extendamos en la tierra el bálsamo fuerte y pacífico del amor». Esto solo lo lograremos acercando a muchos a Jesús, mediante un apostolado constante y eficaz entre las personas que diariamente pasan cerca de nuestra vida.
Para hacer realidad nuestros deseos acudimos, una vez más, a Nuestra Señora. «María, la Madre santa de nuestro Rey, la Reina de nuestro corazón, cuida de nosotros como solo Ella sabe hacerlo. Madre compasiva, trono de la gracia: te pedimos que sepamos componer en nuestra vida y en la vida de los que nos rodean, verso a verso, el poema sencillo de la caridad, quasi fluvium pacis (Is 66, 12), como un río de paz. Porque Tú eres mar de inagotable misericordia».


https://www.hablarcondios.org/meditaciondiaria.aspx

Comentarios

Cristina V. ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD:


Lunes 21 de abril de 2014

Es muy difícil para las almas, incluso para aquellas con gran fe, reconciliar el mundo en donde ellas viven, con el mundo de Mi Reino.

El mundo, tal y como está, es incompatible con Mi Reino y esto quiere decir que aquellos de vosotros que me conocéis y que verdaderamente me amáis, encontráis doloroso, a veces, vivir vuestras vidas cotidianas. Amarme significa seguir Mis Enseñanzas y recurrir a Mí para perdonaros vuestros pecados. Este es el único camino por el que podéis volveros parte de Quien Yo Soy. No podéis formar parte de Mi Reino hasta que conozcáis la Verdad y aceptéis que, mientras el pecado exista, el mundo jamás podrá ser perfecto. En tanto el hombre haga todo de acuerdo a su propia voluntad, cuando está siendo constantemente seducido a caer en sus propias necesidades egoístas, él seguirá siendo un esclavo.

Cuando vivís la vida de acuerdo a la Palabra de Dios, seréis capaces de ver el mundo por lo que es. Presenciaréis la maravilla que es el Milagro de la Tierra, la cual fue creada por Mi Padre. Pero, vosotros también veréis cómo la debilidad del hombre le ha separado de Dios. Mientras este sea el caso, el mundo como lo conocéis, no podrá ser elevado de nuevo a su Gloria Original. Es debido a esto por lo que vosotros solo encontraréis verdadera paz cuando Yo venga de nuevo a traeros al Paraíso de Mi Padre, creado para vosotros desde el principio.

El principio y el final del mundo llegarán a ser uno. No habrá Cielo, ni Purgatorio, ni Tierra – solo existirán dos entidades. Mi Reino – donde la vida nunca acabará, para aquellos que me permitan reunirles dentro de Mi Corazón, y el Infierno, para aquellos que no se volverán hacia Mí.

Todas las cosas estarán de acuerdo a Mi Misericordia y a la Santa Voluntad de Mi Padre, Quien Ama a todos Sus hijos. Él quiere salvar a todos y a través de Mí. Yo no puedo forzar a aquellos que no quieren ser parte de Mi Reino, o a quienes rechazan todos Mis esfuerzos por traerles una maravillosa eternidad gloriosa, a seguirme. No ignoréis Mis súplicas de ayudar a esas pobres almas.

Vuestro Jesús



Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a021-abr-2014-el-principio-y-el-final-del-mundo-llegaran-a-ser-uno/
Cristina V. ha dicho que…
Cruzada de Oración No. 55

Oración para prepararse para el Gran Aviso


”¡Oh, mi amado Jesús! Abre, por favor, los corazones de todos los hijos de Dios al regalo de Tu gran Misericordia. Ayúdales a aceptar Tu Divina Misericordia con amor y gratitud. Hazlos capaces de volverse humildes ante Ti y de pedir perdón por sus pecados, para que lleguen a ser parte de Tu Glorioso Reino. Amén.”



Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/cruzada-de-oracion-no-55/