Exorcismo: el control de natalidad es pecado mortal

El antinatalista más famoso, invitado habitual en las conferencias del Vaticano



En particular, hay que decir a los pobres que deben contentarse con soportar su desgracia porque es más tarde cuando serán profundamente felices en el Cielo. Aunque los pobres tengan que soportar (privaciones), éstas están, en definitiva, muy lejos de los ayunos y sacrificios que aceptaron, por ejemplo, el Cura de Ars y otros grandes santos, hasta el final de sus vidas. Es necesario decir a los pobres que deben agradecer al Señor la suerte que les ha tocado, porque la aceptación de la pobreza puede ayudarles a imitar más a Jesucristo.

Agradezcan al Buen Dios,[29] porque de acuerdo con la pobreza que tienen, también tienen mucho menos tiempo cuando podrían, estar sucumbiendo a las tentaciones, ya que es necesario que trabajen todo el tiempo. Los que están dotados de una familia numerosa y que, por consiguiente, tienen mucho que hacer para educarlos y alimentarlos, deben dar gracias al Buen Dios tres veces al día, porque en estas circunstancias tienen todas las posibilidades de escapar a los placeres del mundo y de prepararse mejor para el Reino de los Cielos, donde su lugar está reservado.


Cuando el cuarto hijo llega a algunas familias, entonces hay un drama tanto para la gente de alrededor como para la familia misma. ¿Qué hay que hacer? Lo que es cierto para el cuarto es cierto para el segundo o el tercero; y, desgraciadamente, los sacerdotes entran en un espíritu de comprensión cuando se les presentan estas quejas y acuerdan que los fieles puedan hacer uso de la píldora para evitar al niño. Los fieles no se dan cuenta del peligro en el que se ponen, porque entre la toma de la píldora (que ya es un pecado mortal) y el aborto (un pecado aún más grave), la distancia es corta.


El aborto es un asesinato y, por consiguiente, un pecado muy grave. En nuestros tiempos, la gente no está dispuesta a aceptar como verdad, lo que se ha creído durante siglos antes[30] Así que, aunque Dios no castiga el onanismo de inmediato, como castigó el crimen de Onán,[31] nuestro Dios considera que los medios de control de la natalidad son tan graves como cualquier cosa que se haga. ¡Imagínense entonces, lo que Él piensa del aborto! PORQUE TODAS ESTAS FECHORÍAS SON CONTRARIAS AL PLAN DE SALVACIÓN CONCEBIDO POR DIOS.


Por lo tanto, yo, Verdi-Garandieu, me veo en la obligación de decir a todos, obispos, cardenales y sacerdotes, que deben, desde la altura del púlpito, anunciar - ¿qué, entonces? - "Seguir el camino del Señor, porque allí donde se encuentra la abnegación y el sacrificio, también existe la posibilidad de la gracia."

Donde no hay sacrificio ni abnegación, no hay gracia posible. Y donde no hay sacrificio ni abnegación, la más pequeña grieta nos ofrece, con nuestra astucia, la oportunidad de convertirnos pronto en los amos. Esta pequeña grieta es suficiente para que pongamos toda la casa patas arriba, que es lo que ha ocurrido con todas sus iglesias en la actualidad.


Es necesario volver a dar misiones al pueblo y volver a predicarle, no desde el coro, sino desde el púlpito, como ya hemos dicho antes. Hay incluso algunas iglesias en las que hay que bajar al altar en lugar de subir a él y, de inmediato, el pueblo se distrae porque su mirada no está dirigida hacia arriba sino hacia las distracciones que abundan abajo, y a veces muy abajo, hasta nuestro lugar. Estas misiones populares deben ser llevadas con fuerza, porque cuando el camino de la virtud se presenta de esta manera, es una lluvia de gracias que se ofrece al pueblo.


La influencia de un sacerdote que vive según las leyes del Señor es enorme, lo que se puede observar en la vida del Cura de Ars de Ars. El Cura de Ars no salvó almas yendo de viaje, comiendo alimentos muy finos, asistiendo a toda clase de conferencias, sino permaneciendo en su habitación y delante del Santísimo Sacramento, que es, además, lo que yo mismo, Verdi-Garandieu, debería haber hecho. En lugar de eso, descuidé mis deberes pastorales con respecto a mi parroquia, y la conduje de esta manera, por este camino. En nuestra época, debería haber miles y miles de curas de Ars, y si no existen todavía, entonces este hombre debería ser considerado como alguien a quien imitar.

Esto es lo que yo, Verdi-Garandieu, me veo obligado a decir: los sacerdotes deben evitar el contacto habitual con las mujeres y deben recitar todo el breviario. Es un hecho que, si los sacerdotes no rezan el breviario, corren un gran peligro de sucumbir a la tentación; en cambio, si lo recitan, el Altísimo mismo les ayuda a superarla, porque los sacerdotes están sometidos a grandes tentaciones en relación con esto[32]. Es notable que, aun cuando el sacerdote caiga en pecado, y a pesar de ello, recite su breviario, el Altísimo le da la posibilidad de continuar su ministerio y ser un instrumento provechoso para los fieles.



Hay que decir a todos los que están sometidos a grandes dificultades, que deben perseverar en la esperanza del Señor, porque al Señor le gusta poner a prueba a los que le aman, sobre todo en una época en que los medios económicos permiten a los hombres protegerse[33] contra los sufrimientos y las pruebas. Hay que repetir a menudo, desde la altura del púlpito, que deben ante todo poner su confianza en el Señor para poder luchar contra sus pruebas y soportarlas.


En la actualidad hay que insistir mucho en este punto, porque esos medios económicos son ocasión de debilidad, especialmente en las comunidades parroquiales, y porque la vida fácil y llena de placer (o libre y fácil) de los sacerdotes, e incluso de los obispos, no conduce de este modo a la imitación de Cristo, sino a la pérdida de almas.


¿Cómo podría entrar el Espíritu Santo en las almas, si el sacerdote fomenta los caminos fáciles, no dando al pueblo la comprensión del pecado y ofreciéndole perspectivas brillantes de que Dios es misericordioso y lo perdona todo muy fácilmente, sin que se le pida que se arrepienta o que haga penitencia? Hay que gritar desde todas las azoteas que el camino de la cruz es requerido por el Cielo. Es siguiendo la Cruz de Jesucristo como mejor se puede ayudar al prójimo a salvarse, porque el Buen Dios se sirve de esta penitencia; o mejor dicho, el Buen Dios se sirve de esta penitencia para ayudar en la salvación del prójimo. Porque si se cumple la primera parte del mandamiento de Dios, se cumple también la segunda parte del mandamiento del amor.

(...)


EXORCISMO DEL 5 DE ABRIL DE 1978

Exorcista: Padre Ernest Fischer, misionero jubilado, Gossau (Saint-Gall, Suiza.)
Demonio: Verdi-Garandieu, un demonio humano.

MENSAJE A LOS SACERDOTES - EXHORTACIONES A VOLVER A LA VIDA DEL EVANGELIO

Comentarios

Cristina V. ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD:

Advertencia al Clero (2

Mis siervos consagrados son muy especiales y aquellos que han recibido los Sacramentos deben oír Mi súplica. Su deber es ahora para Conmigo. Renueven sus votos ahora. Crean y sigan Mi sagrado mensaje. Sean fuertes ya que ahora todos están siendo llamados a dar testimonio de la verdad del libro del Apocalipsis y a aceptar que el tiempo ha llegado. Prepárense ahora para este gran acontecimiento. No me nieguen ni me den la espalda. Prediquen con fuerza y convicción. No diluyan Mis enseñanzas diciendo a Mis seguidores que todo está bien. Este no es el mensaje para el cual fueron llamados. Su deber para Conmigo, su Divino Salvador, es informar a su rebaño de la Verdad.

A Mis hijos no se les debe decir que todos ellos serán salvados. Esto es una falsedad. Porque son solo aquellos que busquen Mi perdón y se rindan a Mí y a Mis enseñanzas los que serán salvados.

¿Por qué no siguen las enseñanzas de las Escrituras? ¿Por qué usan excusas? ¿Por qué engañan y convencen a Mis hijos de que Dios los perdonará a todos? Mi Padre Eterno solo perdonará a aquellos que crean en Mí y que se arrepientan.

¿Es qué Mi muerte en la cruz no les dice nada? Morí para salvar a la humanidad de la locura de Satanás. Sin embargo ustedes, a través de equivocadas tolerancias, enseñan a Mis hijos una mentira. Han caído víctimas de la presión de la humanidad para disfrazar la Santa Doctrina para la que fueron llamados a predicar.

¿No tienen vergüenza? Tan atrapados están en las atracciones mundanas que la tierra tiene que ofrecer, que siguen falsos dogmas dictados a ustedes por la tolerancia popular que Satanás ha difundido entre Mis hijos. Estos pobres engañados hijos necesitan dirección. Ellos también deben entender la diferencia entre la interpretación humana y esa Promesa Divina hecha por Mí.

¿Por qué Mis hijos no creerían en la intervención divina? ¿Por qué la rebajan cuando les es presentada? Mis sacerdotes, oigan Mi súplica. Pidan que Mi mensaje sobre la Verdad sea escuchado.



Mensaje a los Obispos

A Mis Obispos les digo esto. Dejen sus sotanas, den la espalda a las riquezas en las que han creído. Busquen la humildad que se les es requerida. Obedezcan Mi palabra ahora o encaren las consecuencias. Su deber es para Conmigo y con Mi Padre Eterno. Qué ciegos se han vuelto. Las señales están ahora siendo dadas a través de videntes, en el cielo, y ustedes han fallado en prestarles atención. En cambio se sientan en sus castillos y se burlan. Por esto, sus pecados no serán perdonados.

Los pecados de mis discípulos sagrados, aquellos que escogieron Mi camino, me ofenden enormemente. Abran sus ojos, su corazón y regresen a las enseñanzas de Mi Libro Sagrado.



Mensaje a los Cardenales

A Mis Cardenales les digo esto. A qué sublimes alturas se han elevado que han olvidado los sacramentos o la verdad de Mis enseñanzas para guiar a Mi rebaño. Bajen ahora y sigan Mi guía. No se distraigan con las falsedades que se han apoderado de la humanidad. No me nieguen ustedes también.

Les pido a todos ustedes que recen por Mi amado Papa valiente, el último verdadero Papa. Ustedes, Mis discípulos, están siendo desencaminados por el engañador. Él se ha dado a conocer en los corredores de Mi Iglesia y sus maneras perversas se presentan ahora. A aquellos que tengan ojos, continúen observando, delante de ustedes y detrás de ustedes. Él les arrebatará el alma si se rinden a su engaño.

Por favor recen ahora por todos ustedes. Supliquen por Mi orientación. Supliquen perdón y permítanme guiarlos de nuevo.

Para aquellos de ustedes que cuestionarán esta instrucción, escuchen ahora. ¿Por qué no me comunicaría con ustedes de esta manera? Les enseñé todo a través de los Apóstoles quienes, bajo la guía del Espíritu Santo, dieron al mundo Mis mensajes los cuales han perdurado desde entonces. Ahora el tiempo está cerca. Toda su vida rezaron por guía. En este tiempo ahora, les insisto a que oigan Mi súplica.

Su Divino Salvador

Jesucristo