Sorprendentes misiones de san Miguel


Comentarios

Cristina V. ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD:


Lunes 13 de junio de 2011

Mi muy querida bienamada hija, la oración está aumentando ahora a un ritmo más fuerte, debido al Don del Espíritu Santo que ha penetrado las almas de todos Mis seguidores por todo el mundo. Sus oídos están ahora alerta a Mi Santísima Palabra.

Recen por todos Mis pobres atormentados hijos, que están sufriendo gran dificultad en el mundo como resultado del horror de los actos de los que son víctimas. Todo debido a los pecados de la humanidad.

Déjenme recordarles a todos Mis hijos de todas partes que reciten la Coronilla de Mi Divina Misericordia todos los días. Recen también, e incluyo a todas las creencias cristianas, el Santo Rosario a Mi amada Madre, ya que esta oración poderosa debilitará el poder de Satanás sobre Mis hijos.

Todo lo que pido, es que todos ustedes que están en dolor con pruebas y preocupaciones, que me entreguen ahora todas estas inquietudes y me permitan encargarme de ellas. Confíen en Mí y su carga será aligerada. Déjenme guiarlos a un estado más pacífico. Relájense hijos Míos y permitan que Mi Paz inunde sus delicadas y hambrientas almas. La oscuridad que sienten proviene del miedo. El miedo proviene de la falta de confianza. Cuando pierden la confianza en Mí, Satanás planta dudas en sus mentes.

Nunca subestimen lo que él hace cuando constantemente juega juegos para volverlos en contra de su prójimo. Este engaño es siempre primeramente dirigido a Mis más devotos seguidores. Él los odia si me aman. Él nunca descansará hasta que los inquiete. Él se ríe cuando ustedes se tambalean. No le den este poder, porque cuando lo hacen su fe en Mí se debilita.

La oración a San Miguel y la recitación del Santísimo Rosario son sus armas más poderosas contra Satanás.

Vayan ahora con más seguridad y entréguenme sus problemas y preocupaciones porque estoy aquí esperándolos en todo momento para llevarlos a la Luz.

Los amo a todos, hijos. Confíen más en Mí

Su amoroso Salvador,

Jesucristo