El Señor siempre nos atiende

Si alguna vez no se nos concedió algo que pedimos confiadamente es que no nos convenía: «bien mira por ti quien no te da, cuando le pides lo que no te conviene». ¡Él sí que sabe lo que nos conviene! Esta oración que hicimos con tanta insistencia quizá, habría sido eficaz para otros bienes, o para otra ocasión más necesaria. ¡Nuestro Padre Dios la encaminó bien!: «Siempre da más de lo que le pedimos». Siempre.
Para que nuestra petición sea atendida con más prontitud, podemos solicitar las oraciones de otras personas cercanas a Dios, como hizo aquel Centurión de Cafarnaún: le envió algunos ancianos de los judíos a suplicarle que viniese a curar a su criado. Estos amigos cumplieron bien su cometido: fueron a Jesús, y rogaron con gran insistencia que condescendiese: Es un sujeto –le decían– que merece que le hagas este favor.... El Señor atendió sus ruegos.
A la hora de pedir oraciones nos puede ser útil recordar que «después de la oración del Sacerdote y de las vírgenes consagradas, la oración más grata a Dios es la de los niños y la de los enfermos».
También pediremos a nuestro Ángel Custodio que interceda por nosotros y presente nuestra petición al Señor, pues «el ángel particular de cada cual, aun de los más insignificantes dentro de la Iglesia, por estar contemplando siempre el rostro de Dios que está en los cielos, viendo la divinidad de nuestro Creador, une su oración a la nuestra y colabora en cuanto le es posible en favor de lo que pedimos».
Tenemos además un camino, que la Iglesia nos ha enseñado desde siempre, para que nuestras peticiones lleguen con prontitud ante la presencia de Dios. Este camino es la mediación de María, Madre de Dios y Madre nuestra. A Ella acudimos ahora y siempre: «Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo...».



https://www.hablarcondios.org/meditaciondiaria.aspx

Comentarios

Cristina V. ha dicho que…
Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD:

Pedid y recibiréis, no es una promesa vana la que hago

Sábado 3 de mayo de 2014


Cuando le pido a la gente que confíe en Mí, esto es una cosa muy difícil de hacer, para muchas personas. Pues a muchos les resulta difícil confiar en Mi Amor por la humanidad, cuando se basan en su propia fe, para que se rindan completamente a Mí. Solamente cuando vosotros mismos os entreguéis completamente a Mi Cuidado podréis sentiros a salvo, protegidos y en paz.

Mi Amor, cuando es buscado por vosotros, os cubrirá si vosotros extendéis vuestros brazos y me llamáis, como un niño pequeno. Los niños ponen toda su confianza en su padres, cuando son pequeños. Ellos solo saben la diferencia entre lo que ellos sienten que es correcto y lo que sienten que es erróneo, de manera que dependen de un adulto para que los proteja. Los niños no lo piensan dos veces, antes de correr hacia los padres por consuelo y buscando refugio. La fe de un niño es fuerte. Él no pregunta, él cree ciertamente que se encontrará a salvo en los brazos de sus amorosos padres.

Yo soy de confiar, porque todo lo que se me pide seré hecho, si es para bien del alma. Pedid y recibiréis, no es una vaga promesa que Yo os hago. Yo me complazco con el acto de prodigar Mis Dones sobre cada uno de vosotros. Cuando vosotros me pedís que os ayude, Yo escucho, atiendo y respondo a todo lo que deseáis. Dadme la oportunidad de probar Mi Amor por cada uno de vosotros. Dejad que os muestre la prueba de Mi Intervención. Es en este momento de la existencia en el que Yo, Jesucristo, daré a conocer Mi Presencia en todo lo que me pidáis. Es en este momento en el que Yo os haré capaces de sentir Mi Presencia, presenciar Mis Grandes Actos de Intervención en vuestras vidas diarias , y entender el poder de vuestras oraciones. Porque estos son los días de los grandes milagros que Yo lego a la humanidad, más que en cualquier otro tiempo, desde que Yo caminé por la Tierra.

Cuando vosotros verdaderamente depositéis toda vuestra fe en Mí, Yo obraré grandes milagros para traeros, no solo alivio a vuestros sufrimientos sino para atraeros cada vez más cerca a Mi Sagrado Corazón. Cuando un niño sabe que su padre lo ama, se siente seguro, sabiendo que es protegido. Sabed que al confiar en Mí, Yo os protejo a todos e inundaré a cada una de vuestras almas con un profundo sentimiento de paz, la cual no encontraréis en ningún otro lugar en esta tierra.

Venid a Mí hoy y llamadme para que Yo os ayude – sin importar cuantos temores podáis tener. Recitad esta especial Oración, cada vez que estéis en apuros, y Yo responderé en todo momento:

Cruzada de Oración (148) Ven en mi ayuda.

Oh, mi Jesús, ayúdame en mis momentos de gran necesidad. Tómame en Tus Brazos y llévame al Refugio de tu Corazón. Enjuga mis lágrimas. Calma mis decisiones Levanta mi espíritu y lléname de Tu Paz.

Por favor, concédeme mi especial petición (mencionarla aquí...) Ven en mi ayuda, para que mi petición sea contestada, y que mi vida pueda volver a estar en paz y en unión Contigo, querido Señor. Si mi petición no puede ser concedida, entonces lléname con las Gracias para aceptar que Tu Santa Voluntad es por el bien de mi alma y que yo permanezca fiel a Tu Palabra, por siempre, con un cálido y agradecido corazón. Amén.



Llamadme siempre, cuando estéis afligidos o cuando necesitéis ayuda y Yo os prometo que os será dada una señal de que Yo he respondido a vuestro ruego hacia Mí, vuestro bienamado Salvador

Vuestro Jesús



Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a3-may-2014-pedid-y-recibireis-no-es-una-promesa-vana-la-que-hago/