Tenemos un arma muy poderosa para detener el coronavirus, EL DETENTE. Recordemos la terrible peste en Marsella (Francia) en el año 1720. El Señor le hizo saber a la hermana Ana Magdalena, religiosa de La Visitación en Marsella, que el Detente sería el salvaguarda contra esta peste. Se repartieron miles de detentes por toda la ciudad y la peste cesó. Hoy nos dice a nosotros lo mismo. Detente coronavirus, que el Sagrado Corazón de Jesús está conmigo. Los invito a que hagamos con mucha Fe esta jaculatoria y empecemos a repartir el detente por todas partes. Dios sea Bendito. DETENTE CORONAVIRUS, QUE EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ESTÁ CONMIGO.
Comentarios
Por el contrario, pediremos, no te detengas Corazón de Jesús en castigar esta humanidad perversa que ya tanto os ha ofendido, no pares si no hasta ver Vuestro Reino instaurado en la tierra, y si por acaso tengo que perecer junto a los impíos, acepto y abrazo con entusiasmo vuestros designios y desde ya entrego mi alma a Vos y los sufrimientos que pueda padecer para la prontísima instauración de Vuestro Reino y de Vuestra Santísima Madre. Así Sea.