lunes, 29 de febrero de 2016

Ohio corta los fondos públicos a los abortorios


El gobernador de Ohio, John Kasich, ha firmado un proyecto de ley que prohíbe al Estado contratar servicios de salud con cualquier organización que promueva el aborto. De esta manera, Kasich bloquea todos los fondos gubernamentales que recibe la multinacional del aborto Planned Parenthhood.
24/02/16 
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(Joana Ortiz/Actuall) La industria del aborto no ha sido nombrada específicamente en la legislación, pero este proyecto evitará que más de un millón de dólares financien a este grupo. Este capital se usará para financiar programas sin ánimo de lucro como la prueba de VIH, las revisiones de salud y la prevención de violencia contra las mujeres.
El político republicano había intentado mostrar una imagen más moderada en estos asuntos, pero finalmente ha firmado la medida. Un portavoz del gobernador afirmó que Kasich firmaría este proyecto de ley en cuanto llegara a su escritorio y así ha sido.

«Es la semana en la que Ohio dejó la industria del aborto»

El presidente de Derecho a la Vida en Ohio, Mike Gonidakis, ha declarado según informa LifeSite, que «debemos marcar esta semana como la semana en la que el estado de Ohio dejó la industria del aborto».
Derecho a la Vida ha informado de que, desde que el gobernador Kasich asumió el cargo en 2011, «en Ohio los abortos han disminuido en un 25 por ciento, y la mitad de los centros abortistas han cerrado o dejado de realizar abortos quirúrgicos».
La directora ejecutiva de Derecho a la Vida, Paula Westwood, también ha asegurado que «Planned Parenthhood y otros centros abortistas tienen diversas fuentes de ingresos, incluyendo las que consiguen al poner fin a las vidas de los niños y por ello, no merecen los fondos del gobierno».
Para Westwood estas medidas son sólo el principio: «El trabajo continuará ahora para eliminar todo tipo de financiación a los proveedores de aborto».

La presidenta de Planned Parenthood denuncia este proyecto

La presidenta de Planned Parenthood Cecile Richards ha declarado que «esta legislación tendrá consecuencias devastadoras para todas las mujeres de Ohio». Además, la presidenta de la multinacional ha arremetido contra Kasich alegando que «se siente orgulloso de eliminar el cuidado para las mujeres que están esperando bebés y para los recién nacidos».
Richards añade que el gobernador «está dejando a miles de mujeres sin las pruebas vitales de STD y VIH, además de que está recortando drásticamente un programa para combatir la violencia doméstica e impidiendo el acceso a los cuidados de salud esenciales y básicos».
Kasich, durante la campaña electoral, ha hablado frecuentemente sobre la importancia de financiar a las mujeres embarazadas y a los bebés recién nacidos y por ello, un portavoz de la oficina del gobernador, Joe Andrews, ha comunicado que la nueva ley de Ohio concuerda con esos puntos de vista.
Andrews ha añadido que «el departamento de salud de Ohio cuenta al menos con otros 150 beneficiarios que recibirán estas concesiones y que se enfocan más en asuntos relacionados con bebés recién nacidos, mortalidad infantil, madres embarazadas, violencia contra las mujeres y las minorías con VIH/SIDA».

Famosos en nueva campaña contra la pornografía

Foros de la Virgen

Se ha lanzado una nueva campaña contra la pornografía que está teniendo mucho éxito en cambiar la imagen que la cultura pop tiene de la pornografía como no peligrosa.

La campaña se llama “La Pornografía Mata el Amor”, “Porn Kills Love” en inglés.

cartel de campaña pron kills love

El éxito se debe a que la campaña ha atraído a celebridades para hacer promoción y está orientada básicamente a los jóvenes mostrando imágenes de jóvenes muy modernos que explican los males que trae la pornografía.

Además han generado una serie de testimoniales que cubren todas las redes sociales.
No es una campaña ni política, ni religiosa y se basa en la investigación científica sobre los efectos de la pornografía en el cerebro, en las relaciones y en la sociedad.
Los creadores de esta campaña la han introducido también en las escuelas con respuestas muy impresionantes.
También han desarrollado una campaña a través de carteles publicitarios, camisetas y todo tipo de merchandising usando muy eficientemente las redes sociales.
Cientos de videos testimoniales son parte esta campaña por ejemplo “Como la pornografía llevó a mi abuso sexual”, “La historia de María: como la pornografía arruinó mi matrimonio”, “La historia de Jessica mi vida como una porno star”, etc..
Terry crews actor y ex jugador de la NFL dio su testimonio de cómo era adicto a la pornografía y se ha asociado la campaña, porque una vez amenazó su vida y su matrimonio.
terrence crew support porns kills love
Terrence Crew
Crew dice:
“me inicié a la edad de 12 años. Fue mi secreto nadie lo sabía. Y no me permitió crecer”.
Y comenta que hace seis o siete años logró recuperarse a través de terapia y ahora se dedica a educar a otros sobre los males de la pornografía.
Su mensaje es “no puedes aceptar ninguna pornografía en tu vida”
Otra celebridad que se adhirió a la campaña ha sido Hugh Grant, quien ha dicho en un testimonial que no ha visto pornografía los últimos 3 años y que había cambiado su vida para mejor, “ahora tengo tres hijos” dice Grant.
Fight the New drug es el sitio a partir del cual se lanzó la campaña con el hashtag #PornKillsLove
Allí despliegan una enorme cantidad de informacióncon el mensaje central que la pornografía afecta el cerebro, afecta las relaciones y afecta a la sociedad.
Y plantean 6 formas de participar en la campaña: firmar un compromiso, compartir videos, usar la camiseta para darle visibilidad, registrarse en el club para dar y recibir mensajes mensuales de información, unirse al equipo callejero que hace promoción, e invitar a nuevos participantes.
Mira estos videos explicativos:





Absuelto Mons. Max Davis de falsos abusos sexuales

Absuelto Mons. Max Davis de abusos sexuales, ninguna película podrá reparar el daño

Obispo Max Davis absuelto de la acusación de abusos
En junio de 2014 la justicia australiana imputaba a Mons. Max Davis, obispo castrense de Australia por delitos de abuso de menores. Durante dos años ha sido sospechoso para los tribunales y para la opinión pública.
Los medios de comunicación llegaron a «novelar» los detalles escabrosos de las supuestas perversidades e ignominias que había cometido. Hace dos semanas, el 15 de febrero, tras una intensa investigación se ha demostrado que no había hecho nada de lo que se le acusaba.
Y ahora, ¿quién repara?
Después de juzgado, la justicia ahora especula que los abusos contra cinco exalumnos de un internado benedictino de Australia los debieron cometer otros dos sujetos que ya están muertos. Cuando se cometieron los abusos (1969-72), Mons. Davis no era ni sacerdote. Incluso entonces denunció por conducta impropia a uno de los que ahora se cree que fue uno de los autores. Que en 2014 fuese un personaje público conocido, obispo castrense, parece que fue lo que motivó que le echaren el mochuelo a él.
En junio de 2014 renunció a su cargo como obispo castrense tras doce años de desempeño. Ordenado en 1971 fue el primer obispo que había servido en la Fuerzas Armadas.
El machaque al que ha sido sometido queda bien patente en la fotografía que ilustra el artículo. Durante dos años ha sido «puesto en la picota cotidianamente» ante la opinión publicada. También en España. La noticia ocupó portadas y extensas noticias. Animo a realizar una búsqueda quince días después en la que se dé cuenta de su absolución en la prensa española. Ni una breve nota.
Ayer se premió a «Spotlight» con el Oscar a la mejor película. No la he visto, pero la labor que desempeñó el equipo de investigación de «The Boston Globe» sí la conozco, desde luego no tiene nada que ver a cómo se ha tratado el caso de Mons. Davis. Con perspectiva ha hecho bien a la Iglesia y al modo de afrontar las cosas de alguno de sus miembros.
Sirvan estas líneas para transmitir mi afecto a las víctimas, entre las que se encuentra sin lugar a dudas Mons. Davis.
Como dice Rafael Serrano en Aceprensa que:
El caso de Mons. Davis, o el de las acusaciones de abusos contra personalidades británicas, deberían mover, tanto a los medios como al público, a tomar con suma cautela las denuncias, y muy en serio la presunción de inocencia. El escándalo siempre es noticia. La comprobación de que no lo hubo debería ser más noticia aún, y en cambio muchas veces se le hace mucho menos eco. Por eso hay personas que son acusadas en primera página y absueltas en un rincón.
No puedo estar más de acuerdo. Ya se ve que los periodistas españoles por desgracia se identifican más con «Torrente» que con «Spotlight», a los hechos me remito. Qui potest capere, capiat.

La Conf Episc. brasileña: no a la contracepción en casos de Zyca

«No he encontrado prueba alguna de que Pablo VI dijese algo en relación al Congo y a las monjas», dijo Kalbian. «Y tampoco Juan XXIII dijo algo al respecto».
24/02/16 
Tim Townsend
Tim Townsend
Editor de Timeline
Perdido en la banal batalla con Trump, sobre quién es un buen cristiano, el Papa Francisco ofreció una nueva noticia en su vuelo de regreso a Roma y esta fue sobre el virus del Zyka y la contracepción.
Respondiendo a la pregunta de un periodista, a bordo del avión «Pastor 1», regresando de Méjico, Francisco indicó que las mujeres católicas podrían utilizar la contracepción si estuvieran en peligro de contagiarse del virus. Al contrario del aborto, dijo el papa, «evitar un embarazo no es una maldad absoluta».
En apoyo de esta afirmación, el papa hizo referencia histórica a uno de sus predecesores y a la violación de monjas en el Congo belga en los 60. Algunos teólogos católicos e historiadores se han quedado rascándose la cabeza.
Francisco hablaba improvisadamente, pero quizás equivocó la referencia histórica.
El virus del Zyka está atacando a los países católicos de América central y del sur, y las autoridades sanitarias recomiendan a las mujeres que no se queden embarazadas. Pero la Iglesia católica se opone al control artificial de los nacimientos. Ella promueve la «planificación familiar natural», en la que las mujeres se abstienen de las relaciones sexuales durante la ovulación.
Justo antes del viaje de Francisco a Méjico, el Secretario general de la Conferencia Episcopal de Brasil, dijo que los contraceptivos no son la solución al Zyka, y que no existe cambio alguno en la postura de la Iglesia.
La doctrina de la Iglesia sobre la contracepción es compleja, pero podemos decir que la Iglesia se opone al control artificial de los nacimientos porque no respeta el proceso natural de la procreación. Según el Vaticano, está muy claro: no es posible usar la contracepción para evitar un embarazo, aunque este embarazo resulte en un bebé con microcefalia.
Para respaldar su comentario en el avión sobre el Zyka y la contracepción, Francisco recordó a uno de sus predecesores, el Papa Pablo VI, y a un desagradable periodo de violencia en los primeros sesenta, durante la guerra civil del Congo.
«Pablo VI, un gran hombre, en una situación difícil en África, permitió a las monjas usar contraceptivos en caso de violación», dijo Francisco. «Evitar el embarazo no es una maldad absoluta. En ciertos casos, como en este, o en el que hemos comentado del Beato Pablo VI, estaba claro».
La Agencia Católica de Noticias (CNA: Catholic News Agency) explicó que «en los primeros sesenta … el Vaticano concedió una dispensa a las monjas que vivían en el Congo Belga que estuvieran en grave peligro de violación, debido a la inseguridad de la guerra civil, para que utilizasen contraceptivos orales».
Hubo, ciertamente, violaciones en aquellos tiempos en el Congo Belga, ¿pero concedió el Vaticano una dispensa a las monjas en peligro de ser violadas?
Susan Brownmiller, en su libro «Contra nuestra voluntad: hombres, mujeres y violación», publicado en 1975, escribió que mientras muchos creyeron que eran rumores racistas para desacreditar la causa de la independencia congoleña del líder Patrice Lumumba, a cuenta de las violaciones, incluidas las de monjas, eran reales, muy detalladas y horripilantes.
El rey Balduino de Bélgica encargo un «Libro Blanco», «Congo, Julio de 1960: Prueba», publicado como propaganda anti-Congo, que detallaba 794 violaciones de europeas, solo en diez días de Julio. Uno de los casos descritos es el del grupo que violó a dos monjas en su celda de la cárcel. Un reportero sobre el terreno, de una universidad americana, habló después con sacerdotes en shock que le dijeron que debía realizarse el aborto a otras cuatro monjas que habrían sido golpeadas y violadas.
El Reverendo James Keenan, profesor de teología en el Boston College, ha investigado los debates sobre las monjas del Congo en círculos teológicos de aquel tiempo, en que todo ocurrió siendo Papa san Juan XXIII (El Papa Pablo VI fue elegido en Junio de 1963).
«Muchos de los principales teólogos consideraron favorablemente que las monjas tenían derecho a prevenirse contra la concepción en caso de violación», dijo Keenan.
De hecho, hay una llamativa falta de comunicación de ambos papas sobre las monjas del Congo. El silencio de Juan XXIII pudo significar algo. Él no censuró a ninguno de los teólogos católicos que estaban a favor de esa idea, lo cual pudo ser interpretado como una aprobación tácita.
El Cardenal Montini, futuro papa Pablo VI, que en 1968 escribió la «Humanae vitae», el documento papal que desarrolla la postura católica actual prohibiendo la contracepción en circunstancias normales, visitó realmente el Congo en 1962. Pero ni dijo ni escribió nada entonces, ni como papa, sobre el tema de las monjas y la contracepción, según Keenan.
Aline Kalbian, profesora de religión de la Universidad Estatal de Florida, y autora del libro «Sexo, violencia, justicia: contracepción y la Iglesia católica», también ha investigado la historia de las monjas belgas y no encontró nada.
«No he encontrado prueba alguna de que Pablo VI dijese algo en relación al Congo y a las monjas», dijo Kalbian. «Y tampoco Juan XXIII dijo algo al respecto».
Kalbian señaló que la píldora acababa de ser aprobada para uso público en Estados Unidos en 1960 y no estaba disponible en la mayor parte de los países del mundo durante la crisis congoleña. Añadió que el debate era más bien una hipótesis de trabajo de los teólogos, lanzada como parte de su trabajo.
«Eran un grupo de teólogos debatiendo la posibilidad de facilitar a las monjas la contracepción», comentó. «Y todo esto ocurrió bajo el pontificado de Juan XXIII, por lo que mencionara, Francisco, a Pablo VI es un tanto extraño».
La historia de la contracepción y la monja del Congo, volvió a la actualidad en 1993 cuando los obispos de Bosnia recordaron este caso para analizar si ellos deberían permitir a las monjas usar la píldora o «la del día siguiente», durante el genocidio bosnio.
Por ello, ¿tuvo algo que ver Pablo VI en permitir a las monjas en el Congo la contracepción, como ha sugerido Francisco? No todo lo que el Vaticano conoce se hace público. Sus archivos secretos guardan muchos misterios.
«Es posible que el papa haya tenido acceso a los archivos vaticanos y sabe algo sobre Pablo VI y el Congo Belga que nosotros no sabemos», ha dicho Kalbian.

Tim Towsend
Traducido por “Laudetur IesusChristus” del equipo de traductores de InfoCatólica

martes, 23 de febrero de 2016

Tips para aprovechar mejor la Sta Misa




1. ¿Cómo aprovechar mejor la misa? Rezar. Presentar junto con Cristo los sacrificios de cada día. Intentar acompañar a Jesús en su entrega realizando con El las cuatro acciones fundamentales que hemos comentado: alabar y dar gracias a Dios, suplicar beneficios y perdón.

2. ¿Algunos ejemplos? Cada persona buscará el modo que más le ayude. Por ejemplo:
  • En el inicio de la misa se puede fomentar el arrepentimiento, el deseo de purificar el alma para asistir más dignamente al santo sacrificio de la misa. Puede hacerse al rezar "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa"; y al decir "Señor, ten piedad; Cristo, ten piedad; Señor, ten piedad".

  • En la lectura del evangelio es posible memorizar alguna frase para luego repetirla o meditarla durante ese día.

  • En la presentación del pan y el vino, mientras se dice "por este pan fruto de la tierra y del trabajo del hombre..." se puede añadir interiormente los sufrimientos, el trabajo, y las obras buenas que uno desea ofrecer a Dios junto al sacrificio de Cristo.

  • Un buen momento para adorar a Dios es repetir atentamente "Santo, Santo, Santo", uniéndose a las alabanzas de los ángeles.

  • En la consagración, mientras el sacerdote eleva el Cuerpo de Cristo puede decirse interiormente "Señor mío y Dios mío" (el acto de fe del apóstol Tomás). Y se puede rogar a Dios un aumento de fe, esperanza, caridadcastidadalegría, paz y otras virtudes que uno desee adquirir.

  • Cuando el sacerdote se arrodilla, se puede rezar: "te adoro con devoción, Dios escondido", según un himno de Sto. Tomás de Aquino. Y como el Señor acaba de llegar, irá bien decirle: "Bienvenido al Altar" u otras frases amables.

  • Conforme se acerca el momento de comulgar pueden repetirse interiormente algunas Comuniones espirituales, fomentando el deseo de recibir mejor al Señor.

  • Después de comulgar será el mejor momento de hablar con Dios interiormente, agradeciéndole mucho que se haya dignado venir a nuestra alma.

El ángel de Getsemaní y el nombre de los salvados

Reflexiones sobre la agonía del Getsemaní y premisa acerca de los otros dolores de la Pasión.
Dice Jesús (a María Valtorta):   

-Contemplaste en la noche del Jueves el sufrimiento de mi agonía espiritual. Viste abatirse a tu Jesús cual hombre herido de muerte que siente que la vida se le escapa por las heridas que lo desangran, o como uno que se siente desbordado por un trauma psíquico superior a sus fuerzas. Viste las fases crecientes de este trauma, culminadas en la efusión de sangre provocada por el desequilibrio circulatorio causado por el esfuerzo de vencerme y de resistir el peso que sobre mí se había abatido.
Yo era, soy, el Hijo del Dios Altísimo. Pero era también el Hijo del hombre. A través de estas páginas quiero que brote nítida esta dúplice naturaleza mía, igualmente total y perfecta.
Testimonio de mi Divinidad son mis palabras, que tienen tonos que sólo un Dios puede tener; de mi Humanidad lo son las necesidades, las pasiones, los sufrimientos que os presento y que Yo padecí en mi carne de verdadero Hombre, propuesta como modelo de vuestra humanidad, de la misma forma que instruyo vuestro espíritu con mi doctrina de verdadero Dios.
Basílica de la agonía
Tanto mi santísima Divinidad como mi perfectísima Humanidad, durante el transcurso de los siglos y por la acción disgregadora de "vuestra" humanidad imperfecta, han resultado, al ilustrarlas, menoscabadas, tergiversadas. Habéis hecho irreal mi Humanidad, la habéis hecho inhumana; de la misma forma que habéis empequeñecido mi figura divina, rechazándola
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en muchos aspectos que no os resultaba agradable reconocer o que ya no podíais reconocer con vuestros espíritus disminuidos a causa de las consunciones del vicio y del ateísmo, de lo humanal, del racionalismo.
Yo vengo, en esta hora trágica (Segunda Guerra Mundial), prefacio de universales desventuras, vengo a refrescar en vuestra mente mi dúplice figura de Dios y Hombre para que la conozcáis tal como es; para que la reconozcáis después de tanto oscurantismo, oscurantismo con que la habéis cubierto ante vuestros espíritus; para que la améis y volváis a Ella y os salvéis por medio de Ella. Es la figura de vuestro Salvador. Quien la conozca y ame se salvará.
En estos días te he dado a conocer mis sufrimientos físicos, que torturaron mi Humanidad. Te he dado a conocer mis sufrimientos morales relacionados, entrelazados, fundidos con los de mi Madre, como lo están las enmarañadas lianas de las selvas ecuatoriales, que no se pueden separar para cortar una de ellas solamente, sino que hay que romperlas con un único golpe de hacha para abrir brecha, matándolas juntas; o como están las venas de un cuerpo, de las que no puede ser privada de sangre una, porque un único humor las llena; o como -mejor todavía- no puede ser impedido que entre la muerte en la criatura que se está formando en el seno materno si la madre muere, puesto que la vida, el calor, la nutrición, la sangre de la madre son lo que, con ritmo sonante al compás del materno corazón, penetra, a través de las membranas internas, hasta la criatura que ha de nacer, y la completa en orden a la vida.
Ella, ¡oh Ella, la Madre mía pura, me llevó no sólo durante los nueve meses en que toda hembra de hombre lleva el fruto del hombre, sino durante toda la vida! Nuestros corazones estaban unidos por fibras espirituales y palpitaron juntos siempre, y no había lágrima materna que cayera sin surcar mi corazón con su salinidad, ni había un lamento mío interior que no resonara en Ella despertando su dolor. Os produce pena la madre de un hijo destinado a la muerte a causa de una enfermedad incurable, la madre de un condenado al suplicio por el rigor de la justicia humana. Pues pensad en mi Madre, que desde el momento en que me concibió tembló al pensar que Yo era el Condenado; pensad en esta Madre que cuando dio el primer beso en mis blandas y róseas carnes de recién nacido sintió las futuras llagas de su Criatura; en esta Madre que habría dado diez, cien, mil veces su vida por impedirme hacerme Hombre y llegar al momento de la Inmolación; en esta Madre que conocía y que debía desear aquella hora tremenda por aceptar la voluntad del Señor, por la gloria del Señor, por bondad para con la Humanidad. No, no ha habido agonía más larga -ni terminada en un dolor más grande- que la de mi Madre.
Y no ha habido un dolor mayor, más completo que el mío. Era Uno con el Padre. Él me había amado desde la eternidad como sólo Dios puede amar. Se había complacido en mí y había encontrado en mí su divina alegría. Y Yo lo había amado como sólo un Dios puede amar y encontraba en la unión con Él mi alegría divina. La inefable relación que une ab aeterno al Padre con el Hijo no puede seros explicada ni siquiera con mi palabra, porque, si bien ella es perfecta, vuestra inteligencia no lo es y no podéis comprender y conocer lo que es Dios mientras no estéis con Él en el Cielo. Pues bien, Yo sentía, cual agua que asciende y que presiona contra una presa, crecer, hora tras hora, el rigor del Padre respecto a mí.

Como testimonio contra los hombres-animales, que no querían comprender quién era Yo, Él había abierto, durante el tiempo de mi vida pública, tres veces el Cielo: en el Jordán, en el Tabor y en Jerusalén en la víspera de la Pasión. Pero lo había hecho por los hombres, no para aliviarme; Yo ya era el Expiador.
Muchas veces, María, Dios da a conocer un siervo suyo a los hombres, para que éstos reciban un impacto de este siervo, y a través de éste se vean atraídos hacia Dios. Pero esto sucede no sin el dolor de ese siervo, que paga en primera persona -comiendo el pan amargo del rigor de Dios- los consuelos y la salvación de sus hermanos. ¿No es verdad? Las víctimas de expiación conocen el rigor de Dios. Luego viene la gloria. Pero después de que la Justicia haya sido aplacada. No es como en el caso de mi Amor, que a sus víctimas da sus besos. Yo soy Jesús, soy el Redentor, Aquel que ha sufrido y sabe, por personal experiencia, lo que es el dolor de ser mirado por Dios con severidad y ser abandonado de Dios, y no soy nunca severo ni abandono nunca. Consumo igualmente, pero en una hoguera de amor. Cuanto más cerca estaba la hora de la expiación, más sentía Yo alejarse al Padre. Cada vez más separada del Padre, mi Humanidad se sentía cada vez menos sujetada por la Divinidad de Dios. Y por ello sufría en todos los modos.

La separación de Dios trae consigo miedo, trae consigo un agarrarse a la vida, y abatimiento y cansancio y tedio. Cuanto más profunda es esta separación, más fuertes son estas consecuencias; cuando es total, comporta la desesperación. Y cuanto más uno -por un decreto de Dios- la experimenta sin haberla merecido, más sufre por ella, porque el espíritu vivo siente la separación de Dios como una carne viva siente la separación de un miembro. Es un estupor doloroso, desalentador, que el que no lo ha experimentado no lo comprende.
Yo lo experimenté. Tuve que conocerlo todo, incluso vuestras desesperaciones, para poder, respecto a todo, interceder a favor de vosotros ante el Padre. ¡Oh, Yo experimenté lo que significa decir: "Estoy solo. Todos me han traicionado, abandonado. Tampoco el Padre, tampoco Dios me ayuda ya". Y por esto obro misteriosos prodigios de gracia en los pobres corazones sobrepujados por la desesperación, y por esto pido a mis predilectos que beban este cáliz mío de tan amarga experiencia, para que ellos -los que naufragan en el mar de la desesperación- no rehúsen la cruz que ofrezco como ancla y salvación, sino que a ella se aferren y Yo pueda llevarlos a la bienaventurada orilla donde sólo habita la paz.


¡Sólo Yo sé cuánto hubiera necesitado al Padre en la noche del Jueves! Era un espíritu ya agonizante por el esfuerzo de haber tenido que superar los dos mayores dolores de un hombre: el adiós a una madre amadísima, la cercanía del amigo infiel. Eran dos llagas que me quemaban el corazón: una con su llanto, la otra con su odio.
Había tenido que compartir mi pan con mi Caín. Había tenido que hablarle como amigo para no acusarlo ante los otros - -cuya violencia no me daba garantías- e impedir un delito, por lo demás inútil, puesto que todo estaba escrito ya en el gran libro de la vida: tanto mi Muerte santa como el suicidio de Judas. Inútiles otras muertes reprobadas por Dios. Aparte de la mía, ninguna otra sangre debía ser derramada, y no lo fue. El dogal estranguló esa vida cerrando en el saco repelente del cuerpo del traidor su sangre impura vendida a Satanás, sangre que no debía mezclarse, cayendo en la Tierra, con la Sangre purísima del Inocente.


Habrían sido suficientes esas dos llagas para hacer de mí un agonizante en mi Yo. Pero era el Expiador, la Víctima, el Cordero. El cordero, antes de ser inmolado, conoce la marca incandescente, conoce los golpes, conoce el desnudamiento,

conoce la venta al matarife. Lo último que conoce es el hielo del cuchillo que penetra en el cuello y abre las venas y mata. Antes debe dejar todo: los pastos donde ha crecido, la madre en cuyo pecho ha hallado nutrición y calor, los compañeros con que ha vivido. Todo. Yo he conocido todo: Yo, Cordero de Dios.
Por eso vino Satanás mientras el Padre se retiraba a los Cielos. Ya había venido en el comienzo de mi misión, a tentarme para desviarme de ella. Ahora volvía. Era su hora, la hora del aquelarre satánico.


Hordas de demonios estaban esa noche en la Tierra para llevar a cabo la seducción de los corazones y disponerlos a querer al día siguiente que mataran a Cristo. Cada uno de los miembros del Sanedrín tenía el suyo, y el suyo Herodes y el suyo Pilato, y el suyo cada uno de los judíos que iba a invocar que cayera sobre sí mi Sangre. También los apóstoles tenían a su tentador a su lado, que los adormilaba mientras Yo languidecía, que los preparaba para la cobardía. Observa el poder de la pureza. Juan, el puro, fue el primero que se liberó de la garra demoníaca, y volvió enseguida a su Jesús y comprendió su celado deseo, y me trajo a María.
Pero Judas tenía a Lucifer, y Yo tenía a Lucifer: Judas, en el corazón; yo, al lado. Éramos los dos principales personajes de la tragedia y Satanás se ocupaba personalmente de nosotros. Después de conducir a Judas hasta un punto del que ya no podía retroceder, se volvió hacia mí.
Con su astucia perfecta, me presentó las torturas de la carne con un realismo insuperable. En el desierto también empezó por la carne. Lo vencí orando. El espíritu sojuzgó los miedos de la carne.


Me presentó entonces la inutilidad de mi muerte, la utilidad de vivir para mí mismo sin ocuparme de los hombres ingratos. Vivir rico, feliz, amado. Vivir por razón de mi Madre, por no hacerla sufrir. Vivir para llevar a Dios con un largo apostolado a muchos hombres, los cuales, por el contrario, si Yo muriera, me olvidarían, mientras que, si fuera Maestro no durante tres años sino durante muchos lustros, terminarían identificándose con mi doctrina. Sus ángeles me ayudarían a seducir a los hombres. ¿No veía que los ángeles de Dios no intervenían para ayudarme? Después, Dios me perdonaría al ver la cosecha de creyentes que le habría llevado. En el desierto también me había inducido a tentar a Dios con la imprudencia. Lo vencí con la oración. El espíritu sojuzgó a la tentación moral.

Me presentó el abandono de Dios. Él, el Padre, ya no me amaba. Yo estaba cargado con los pecados del mundo. Le producía repulsa.
Estaba ausente, me dejaba solo. Me abandonaba al escarnio de una muchedumbre despiadada. Y no me concedía ni siquiera su divino consuelo. Solo, solo, solo. En esa hora sólo estaba Satanás al lado del Cristo. Dios y los hombres estaban ausentes porque no me amaban. Me odiaban o se mostraban indiferentes. Yo oraba para cubrir con mi oración las palabras satánicas. Pero la oración ya no subía a Dios. Caía sobre mí de nuevo como piedras de lapidación y me aplastaba bajo su cúmulo. La oración, que para mí era siempre caricia hecha al Padre, voz que subía y a la que respondían la caricia y la palabra paternas, ahora estaba muerta, era costosa, en vano lanzada contra el Cielo cerrado.
Entonces sentí la amargura del fondo del cáliz. El sabor de la desesperación. Era esto lo que quería Satanás. Llevarme a desesperar para hacer de mí un esclavo suyo. Vencí la desesperación, y la vencí sólo con mis fuerzas, porque quise vencerla. Sólo con mis fuerzas de Hombre. Ya no era sino el Hombre. Y ya no era sino un hombre sin la ayuda de Dios. Cuando Dios ayuda es fácil mantener elevado hasta al mundo y sostenerlo como juguete de niño. Pero cuando Dios ya no ayuda, hasta el peso de una flor nos resulta fatigoso.


Vencí la desesperación y a Satanás, su creador, por servir a Dios y a vosotros dándoos la Vida. Pero conocí la Muerte. No la muerte física del crucificado -ésa fue menos atroz-, sino la Muerte total, consciente, del luchador que cae, después de haber triunfado, con el corazón quebrantado, rezumándole la sangre con el trauma de un esfuerzo superior a lo posible. Y sudé sangre. Sudé sangre por ser fiel a la voluntad de Dios.

Por eso el ángel de mi dolor me presentó, como medicina para mi agonía, la esperanza de todos los salvados por mi sacrificio. ¡Vuestros nombres! Cada uno de ellos fue para mí una gota medicinal infundida en las venas para devolverles el tono y la función; cada uno de ellos significó para mí vida que volvía, luz que volvía, fuerza que volvía. En medio de las inhumanas torturas, para no gritar mi dolor de Hombre y para no desesperar de Dios y decir que era demasiado severo e injusto para con su Víctima, Yo me repetí vuestros nombres. Yo os vi. Os bendije desde entonces. Desde entonces os llevé en mi corazón. Y cuando llegó para vosotros la hora de estar en la Tierra, me asomé al Cielo y me incliné para acompañar vuestra venida, exultando ante el pensamiento de que una nueva flor de amor había nacido en el mundo y que viviría por mí.
¡Oh, benditos míos, consuelo de Cristo agonizante! La Madre, el Discípulo, las Mujeres pías acompañaban mi morir. Pero vosotros también estabais. Mis ojos agonizantes veían, junto con el rostro acongojado de la Madre mía, vuestras caras amorosas, y se cerraron así, felices de cerrarse porque os habían salvado, ¡oh, vosotros que compensáis el Sacrificio de un Dios! 

Tsunami de Francisco en las nulidades matrimoniales

Del Denzinger Bergoglio.com


(...)A partir de la nueva normativa de Francisco, (dice el canonista que escribe el artículo:nos han distribuido en la Rota Romana, un nuevo documento relativo a la reciente reforma de los procesos matrimoniales: el “Subsidio Aplicativo del motu proprio Mitis Iudex”), para declarar que un matrimonio celebrado entre dos católicos, realizado en una iglesia, fue nulo – es decir que nunca existió – no se hace ya necesario un examen cuidadoso de los “meandros” y “obscuridades” que pueden haber sido causa de nulidad. Si esa unión es considerada “fracasada”, fácilmente se puede conseguir, en 45 días, una declaración de la “nulidad” de la misma, sin mucha investigación: basta las declaraciones de los dos conjuges… Así está en el nuevo canon 1678 § 2, como ha quedado después de la modificación bergogliana, y que el Sussidio recuerda en el 2.1.a, como “novedad del motu proprio en la evaluación de las pruebas”, afirmando: “la declaración de las partes [marido y mujer que quieren declarar nulo su matrimonio] … pueden asumir el papel de prueba plena”, en cursiva en el original. “Prueba plena”, quiere decir que no hace falta buscar otros argumentos contrarios para certificarse de la veracidad de la simple declaración de los “interesados”, basta que el juez no tenga conocimiento de ningún elemento contrario; cosa ciertamente fácil.
El estado de confusión creado por los nuevos procesos de nulidad matrimonial
¿Quién va a juzgar? Personas que no necesitan tener mucho conocimiento de la materia…
Hasta la entrada en vigor de las nuevas leyes, la legislación preveía que fuesen sacerdotes que hubiesen estudiado los “meandros” y “obscuridades” del derecho matrimonial, preferiblemente con un doctorado en Derecho Canónico.
Pero el estudio del Derecho Canónico no está de moda. En Europa todavía encontramos licenciados o doctores en casi todos los tribunales eclesiásticos; en otros continentes… menos. En varios países de Sudamérica la mayoría de los actuales jueces eclesiásticos no son ni siquiera licenciados. Son sacerdotes, ciertamente buenos y prudentes, pero a quienes tal vez les cueste entrar en los “meandros” y “obscuridades” de ese hombre y de esa mujer que se prometieron fidelidad ante el altar, y después… ¡están en una “nueva unión”!
Según la nueva legislación el hecho del “fracaso” de la convivencia de la primera unión es indicio de nulidad de la misma… La expresión técnica es más rebuscada: el fracaso de la convivencia sería “elemento sintomático de la invalidez del consenso matrimonial” (ver los Sussidio, 3.1.b).
Los actos de Francisco tranquilizando las conciencias de los que Jesús llamaba “adúlteros”
¿Y Francisco?
Dio la vuelta al mundo la llamada telefónica de Francisco el 21 de abril de 2014 a una mujer que vivía hace 19 años en una “segunda unión”, y por ello el párroco —siguiendo las enseñanzas de Jesús: el hombre que repudia su mujer y se casa con otra, es “adúltero” (cf. Mt 19, 9)— le había dicho que no podía acercarse de la comunión. Le faltaba a esa mujer el corazón puro, necesario para unirse a Jesucristo. Al parecer, por lo menos nunca fue desmentido como tantas otras misteriosas “llamadas” de Francisco, éste le dijo que comulgase… sin arrepentimiento… sin abandonar la “segunda unión”; aquella “segunda unión” que Cristo calificó como “adulterina” (Zenit, 23 de abril de 2014).
Ahora ha dado la vuelta al mundo la llamada telefónica de Francisco a un diácono permanente, casado (legítimamente), el cual ha organizado la pastoral del “anillo perdido” para que, como él mismo explica “sea reconocida la bondad y la verdad de la segunda unión”. Aquella “segunda unión” que Cristo llamó “adulterio”, y que tanto agradaba a Enrique VIII. En realidad la noticia no ha dado la vuelta “a todo el mundo”, pues si la encontramos en los servicios en italiano o inglés, está ausente de las noticias en español, tanto de Radio Vaticana, como de Zenit o de otras agencias de gran difusión. Se puede ver, por ejemplo, en italiano (Radio Vaticana, 18 de febrero de 2016). Francisco ha querido invitar al Vaticano, para un saludo especial, esas parejas “en segunda unión”, presentadas por un diácono quien, por poco que haya estudiado la moral católica antes de la ordenación, sabe que Cristo califica las segundas uniones como “adulterio”; y por tanto no pueden ser reconocida ni “su bondad” y su “verdad”. Acogida, puentes, desprevenciones… es la tal idea del “encuentro” tan pregonada por Francisco.
Y hablando de acogida, durante su reciente viaje a México, en el “Encuentro con las Familias”, en Tuxtla Gutiérrez, Francisco saludó cuatro “familias”… Bueno, en realidad sólo dos eran familias católicas: una era una mujer con varios hijos nacidos todos fuera del matrimonio, por lo tanto no era una familia; otros eran dos “convivientes”, como se dice hoy, o “concubinos” como enseña la moral: un hombre y una mujer que sin estar casados (ella ya es casada) viven juntos desde hace 16 años… Y de ello se enorgullecieron ante Francisco y ante las cámaras de televisión del mundo entero, proclamando que su “segunda unión” era “un matrimonio y familia donde el centro es Dios”. ¿Reacción de Francisco? Levantarse, caminar a su encuentro y abrazarlos como algo normal y bueno dentro de la Iglesia.
En el avión de vuelta a Roma le preguntaban sobre esas cuatro “familias”. Y Francisco no quiso recordar a quienes completan 50 años de fidelidad, sino a la pareja de concubinos (¡16 años de infidelidad al anterior matrimonio!), explicando que lo que valía era el “camino” que ellos estaban haciendo “integrándose en la pastoral de la Iglesia”. Enfatizó que todos (casados o convivientes) deben preocuparse por los hijos que “son las primeras víctimas”. Parece que a Dios ya no le ofenden los pecados contra la castidad, que él no es “víctima por nuestros pecados”, como dicen la Letanías al Sagrado Corazón de Jesús; pero los hijos… Francisco no quiso decir si esa “segunda unión” que está “integrada en la pastoral” es una familia o no (Bollettino Sala Stampa, 18 de febrero de 2016).
Confusión, confusión, confusión…
Las llamadas telefónicas inesperadas y sus actos públicos y manifiestos tienden a crear la impresión de que el matrimonio ya no es indisoluble como la Iglesia enseñaba. Aunque en algunos documentos él recuerde fragmentos de doctrina católica sobre el matrimonio.
Así aparecen en los tribunales personas que declaran: “como ahora todo ha cambiado…”, “como el Papa ahora permite…”, “como ya no es necesario…” Y en los confesionarios: “pero ahora no necesito dejar la segunda unión…”, “pero yo creo que la primera unión era nula…”, “pero… pero… pero…”

Efectivamente: Francisco sí permite contracepción para casos de Zica

¿Alguien necesita más pruebas de que Bergoglio viene como ladrón y salteador a hacer estragos en el rebaño de Cristo? Nótese que además, como he publicado en otro post, lo del cuento de las monjas del Congo se resume así: Pablo VI no dio permiso para que ellas usasen anticonceptivos, todo viene de un bulo publicado en Civitta Cattolica (actualmente dirigida por el jesuita Spadaro). 

Pero ahora es la hora de las tinieblas y la confusión, que se va acelerando a pasos agigantados, mientras el pueblo de Dios vive en un sueño imposible, en el cual, el que ostenta el cargo de Vicario de Cristo es un fiel servidor de la Iglesia. 

Basta echar una mirada a la infinitud de páginas web de diócesis, parroquias, seminarios, rutas de peregrinaciones, vicarías, catedrales, informativos de noticias católicas, hasta de colegios y universidades católicas para darse cuenta del grado de engaño que sufren los fieles, para los cuales, el hombre vestido de Papa es el Papa. ¿Cuándo despertarán? ¿Será entonces demasiado tarde?
 

Spadaro y Bergoglio: 2 jesuitas tramando la destrucción de la Iglesia


Dice el blog Firmes en Cristo: 

Lo que llama la atención es que Aciprensa como siempre, para encubrir a Bergoglio, publicó una contra-noticia 18 Feb. 16:   "El Papa Francisco no ha admitido el uso de anticonceptivos para evitar el zika" Sin embargo Aciprensa no publicó  las declaraciones de Lombardi del día siguiente, donde afirma que Bergoglio si se estaba refiriendo al uso de condón y de anticonceptivos para evitar el zika

En las noticias de LifeSiteNews del 19 de Febrero, 2016 se lee que el jesuita  Federico Lombardi afirmó  que el jesuita Bergoglio se estaba refiriendo al uso de  “condones y anticonceptivos” cuando en el vuelo de regreso de México'Francisco' dijo que una parejas   podrían  con razón   “evitar el embarazo” a raíz de la alarma del virus Zika

Lombardi reiteró el ejemplo de Pablo VI que Francisco hizo de la supuesta 
“autorización del uso de la píldora para los religiosas que estaban en riesgo
 muy grave”  de violación


http://www.cfnews.org/page88/files/c3815f336cd5c3732564c9e4456a3234-538.html
El Vaticano afirma que el Papa se refería a condones y contraceptivos para el Zica

Francisco parece contradecir totalmente la doctrina de Pablo VI y JP II sobre la anticoncepción

Bergoglio desmentido: Pablo VI no permitió anticonceptivos para las monjas del Congo

http://wdtprs.com/blog/2016/02/its-not-an-urban-legend-its-a-lie-paul-vi-did-not-give-permission-to-nuns-to-use-contraceptives/ 22 de febrero de 2016. Firmes en Cristo


El Padre John Zuhlsdorf y paginas católicas desmienten a Bergoglio.  

En este link en inglés se desarrolla el caso de la contracepción respecto al virus Zica:


https://canonlawblog.wordpress.com/2016/02/21/misunderstanding-the-alleged-congo-contraception-case/

Cita el sacerdote John Zuhlsdorf en su blog FrZ: 
«No es una leyenda urbana, es una mentira Pablo VI  no dio permiso
a las monjas para usar anticonceptivos.
Esto se ve como una telenovela, por un lado, por el otro lado 
como una feroz campaña de mentiras y desinformación diseñadas
para confundir a los fieles y socavar a la Iglesia.  
La leyenda urbana (mentira) es ahora tan común que los eclesiásticos
de alto rango, incluso la citan como si hubiera sucedido...»    



Louie Verrecchio, por su parte, en su blog AKA CATHOLIC dice: 
«En el 2003, en el area de preguntas y respuestas publicado en EWTN. 
El Padre Richard Hogan descartó como un rumor sin verificar la idea de que los anticonceptivos fueran aprobados para monjas en África bajo Pablo VI .

Lo que puedo decir, fue que la historia se originó en la Civiltà Cattolica Una publicación jesuita , en 1993. esa es la primera referencia de esto que puedo encontrar».


Recordemos que el director de la revista del jesuita Antonio Spadaro, SJ revista Civiltà Cattolica publicó la primera entrevista escandalosa que le hizo a  Bergoglio sobre el tema del aborto y la homosexualidad y está revista  también 
recientemente atacó la indisolubilidad  del Matrimonio Católico en apoyo de
Walter Kasper.   


El Vaticano afirma que Bergoglio estaba hablando acerca de los anticonceptivos 
para el virus del Zika.

20/02/16 Catholic Family News :

«Como usted sabe , a lo largo de los años 70 y 80 y más alláel

error deconsecuencialismo” - otro término para la situación ética  - estaba

muy extendida entre los teólogos morales modernistas, especialmente

 el influyente padre jesuita Richard. De acuerdo con algunos informes que

he leído, no existe ni siquiera la certeza de que el propio Pablo VI diera


este  “permiso”, sino que los médicos en el momento simplemente lo


asumieron ellos  mismos. Otros afirman que la historia de monjas / Congo


es una leyenda jesuita de finales de los años  60, sin base histórica 

(tengo un artículo del 2003 donde el famoso Charles Curran invoca la

historia). Nadie parece ser capaz de demostrar con  un documento real de

 Pablo VI o el Santo Oficio que pueda verificar que este“permiso” 

incluso fue concedido».




Bárcena: inauditas las declaraciones del card Ravasi

'En el arco parlamentario no hay un partido en el que no haya masones' El profesor Alberto Bárcena, experto en masoner...